Bego y yo nos miramos, sin saber muy bien qué hacer.
Jamás habríamos pensando que nos pudiéramos haber visto en esta situación.
-Anda, vamos al baño.-dije.
Como Amber no despegaba la cara de mi hombro, que notaba cada vez más húmedo, la abracé para guiarla hasta el baño.
Cuando nosotras íbamos a entrar, Jeydon salió.
-Eh, ¿qué la pasa?
-No sé. Si viene Alice le dices donde estamos, ¿vale?
Y, dicho esto, entramos.
Amber no paraba de llorar y decidí que, en estos casos, lo mejor era no decir nada y esperar a que se calmara. Lo sabía por experiencia.
Un buen ejemplo de esto fue cuando Amber y yo nos peleamos en la discoteca, cuando salí corriendo fuera, Niall me abrazó y me consoló en silencio.
Me senté en la encimera al lado del grifo, esperando.
Poco a poco fue enmudenciendo, pero no paraba.
-Amber, ya, cálmate.
Se lo dije con decisión, aunque de modo suave.
Ella asintió con la cabeza, mas no paró.
-En serio, cálmate ya.
Esta vez se lo dije con más decisión.
-Vale, lo haré.
-Anda, lávate un poco la cara y verás como te sientes mejor.
Abrió el grifo y dejó correr un poco el agua, después, se lavó.
Esta era una situación muy extraña para mí, después de todo, a Amber y a mí siempre nos había unido un lazo de odio desde el primer momento que nos vimos y, ahora, parecíamos hasta amigas.
Se secó con una toalla y después se quedó mirando el vacío.
-¿Mejor?-pregunté.
-Sí.
-Bien. ¿Quieres hablar de algo o...?
-Necesito tu ayuda.
-¿Qué podrías necesitar de alguien como yo?-pregunté, con curiosidad.
Ella se limitó a mirarme.
-Sé que no empezamos con buen pie...
-Y que lo digas.
-... Y que me porté contigo como una verdadera...
Buscó la palabra adecuada para calificarse, pero no la encontró.
-Ya.
-... Y me he dado cuenta de que eso está mal...-Se quedó unos segundos callada-¿Me ayudarás?
-Si está en mi mano, sí.
-¿De verdad?
Era íncreible, pero sí, la ayudaría.
Miré atrás y recordé lo mal que ella me lo había hecho pasar con lo de Louis, pero no era rencorosa. Además, nunca había negado mi ayuda a nadie y no sería esta la primera vez.
-Sí, ¿qué necesitas?
-Que cortes con tu novio.
Abrí los ojos desmesuradamente ante la sorpresa.
¿Amber quería que cortase con Niall? ¡Mi pobre Niall! ¿Para qué querría eso?
-¿Qué?
-Dijiste que me ayudarías.
-¿Y qué tiene que ver mi novio en esto?
-Pues que yo quiero a Jeydon.
Entonces, entendí de qué iba todo.
Y me eché a reír.
Amber recuperó una parte de su Amber del pasado que me odiaba y se molestó.
-¿Y eso por qué tiene tanta gracia?
-La tiene porque Jeydon no es mi novio. ¿Qué te hizo pensar eso?
Entonces la sorpresa le atacó a ella.
-¿Ah, no? Como siempre está contigo y habla de ti minuto sí y minuto también... Entonces, si no es él, ¿quién es? ¿Louis?
Aquella pregunta me dolió más que si me hubiera metido el dedo en el ojo.
Louis...
Aún me dolía aquello. Era una herida que, aún con ayuda (la de Niall), no había podido curar del todo.
-No, no es Louis. Es Niall, su amigo.
-Ah, ya...
-¿Y en qué quieres que te ayude con Jeydon?
-Le quiero, pero él no me hace caso. No hace más que hablar de ti, de mirarte, de... Ayer, aprovechando que no estabas, intenté acercarme, pero nada. Siguió hablando de ti y, cuando me ofrecí para bailar con él tu parte del baile, se negó. "No bailaré esto si no es con ella", dijo. ¿Qué narices tienes tú para tener loco a todo el mundo?
Eso último lo dijo con un toque de fastidio a la vez que sonreía.
-De verdad, no lo sé. Si lo supiera, te lo diría, lo que si sé es que yo no he buscado esto. Yo ya tengo mi novio y me alaga esto de Jeydon, pero... ¿Entiendes?
-Sí, entiendo.
-Pues tendremos que trabajar juntas en esto, porque no será fácil.
-Vale.
Alguien llamó a la puerta.
-Chicas, ¿podéis salir ya? ¡Estamos a punto de empezar!-dijo Alice.
-¡Ya vamos!
Me bajé de la encimera y me encaminé a la puerta.
Antes de salir, me giré para mirarla.
-Quiero que sepas que, por mi parte, todo lo sucedido antes está olvidado. Esto del baño ha sido la primera vez que te he visto y la primera que hemos hablado. Nada más salir de aquí, estaré tramando planes para vosotros.
Le guiñé un ojo y salí.
Al volver a clase, Jeydon y Bego me miraron, inquisidores.
Hice un movimiento con la mano quitándole importancia al asunto.
Cuando acabó la clase y la gente se empezaba a ir, puse en marcha mi primer plan. Le quité la gorra a Jeydon y eché a correr por la clase.
-¿A qué no me pillas? ¡Corre, corre por tu gorra!
-¡Al infierno con tu alma como no me devuelvas la gorra!
Entonces, pasé al lado de Amber y se la puse en la cabeza.
-¡Tú la llevas!-dije, huyendo.
Primera fase de mi plan, bien. Segunda fase, ¡completada! A ver si me sale bien el plan...
Amber se llevó las manos a la cabeza y cogió la gorra.
La miró y después miró a Jeydon.
-¡Cógela si puedes!
Y echó a correr.
-¡Al infierno también con tu alma como no te coja!
Me crucé los brazos y asentí, orgullosa de mí.
Mi primer plan había funcionado.
Jeydon le prestaba atención y Amber estaba tan contenta.
Sus dos amigas, que antaño me había mirado con tanto odio como ella, ahora escondían una sonrisa. Si su amiga era feliz, ellas lo eran.
Al final, Jeydon recuperó su gorra.
-Menudas par de ladronas de gorras estáis echas...-dijo, mirándonos.-Espera un momento, ¿pero vosotras no os llevábais mal?
Amber y yo nos miramos.
-Pero nos hemos aliado contra ti.-dijo.
Y nos reímos.
Mientras Bego y Jey comentaban extrañados el asombroso cambio ocurrido en la relación entre Amber y yo, nosotras nos intercambiamos los móviles y demás.
Al salir, Niall estaba allí, esperando como me prometió.
Yo, olvidando que no le habíamos comentado nada a Jeydon sobre lo de Niall, corrí hacia él y le abracé. Después le besé con locura, como si hubiéramos estado separados años en vez de horas.
-¡¿Y esto?!
Nos giramos para mirar a Jeydon.
-Oh, Jey, iba a contártelo, pero...
-¿Pero a ti no se supone que te gustaba el de el pelo rizado?
Esa pregunta me desmoronó por dentro.
-Yo jamás he dicho eso.
-A veces, no hace falta decir nada para afirmar algo.
Y, dicho esto, se fue con paso rápido.
Consideramos, por un momento, la posibilidad de seguirle, pero llegamos a la conclusión de que necesitaba estar un poco solo.
Entonces, Niall reparó en Amber.
-¿Pero tú no eres la...?
-Exacto. Soy Amber.
Niall pasó su vista de Amber a mí y de mí a Amber.
-No entiendo. ¿Pero no se supone que vosotras no os podíais ni ver?
-Se supone.-dije yo.
-Pero ya no. Me voy, nos vemos mañana, ¿vale?
-¡Vale, adiós!
Y se fue, junto con sus dos amigas que le esperaban.
Algún día, tendría que descubrir sus nombres.
La mano de Niall aferró la mía.
-¿Ahora vosotras sois...?
-Amigas, sí, podría decirse así.
Y les expliqué la razón del por qué del traslado de Amber al lado luminoso de la luz.
-A veces, el amor puede hacer cosas imposibles. Como hacer de Amber un ser adorable. Creedme, la chica, cuando no te odia, no está tan mal. Es maja.
-A mí con que no te tiñas de rubia, te maquilles de esa manera y vayas con las pintas con las que va ella me vale.
-Jamás. Yo soy fiel a mi estilo.
-¿Vais a venir hoy también a dormir a casa?-le preguntó Bego a Niall.
-Claro.
-¿Se lo decimos a Marta?-dije yo, recordando a la pobre de mi amiga de la que nada sabía desde hace días.
-Seh.
Niall insistió en acompañarme a casa, ya que tenía que coger unas cosas y ducharme.
-Aprovecharé para decirle eso a Marta y hablar con Jeydon, aunque a lo mejor no quiere verme...
-Niall, es conmigo con quién tiene el problema.
-Pero yo soy parte de ese problema. De hecho, soy el mayor problema que...
-Niall, basta. Al final, Jeydon conseguirá que sea yo quién le parta la cara.
-Ya salió tu vena violenta.
-Es que sino sale no es feliz.
Le besé y le di la llave de casa, para que entrara una vez que hubiera terminado de hablar con Marta.
Subí arriba y empecé a ducharme.
Mientras dejaba que el agua caliente me empapara, pensé en mi situación actual. ¿Era feliz? Oh, sí. Lo era. Tenía amigas estupendas, las cosas iban bien con Amber y tenía un novio que me quería más que a nada. ¿Qué más podía pedir?
Le oí hablar.
-¡Cris, ya estoy aquí!
-¡Vale, ya salgo!
Eso de "ya estoy aquí" me sonó a una familia e imaginé, sin querer, como sería si él y yo formáramos una familia. Él haría giras mundiales y estaría fuera de casa largos períodos de tiempo, pero cuando volviera, un niño y una niña con el pelo y los ojos claros irían corriendo a recibirle, seguidos de mí, con lágrimas en los ojos por volverle a ver.
Luchando con el vaho, me envolví en una toalla y, como hacía mucho calor, abrí la puerta.
Me sequé el pelo con el secador, aunque sólo un poco porque odiaba tenerlo empapado y después salí a buscar la ropa que, como siempre, estaba encima de la cama.
Niall me atrapó entre sus brazos.
-Estáte quieto a ver si se me va a caer la toalla.
-¿Y qué problema hay con eso?
-Que tú estarías con ropa, yo sin ella y eso me dejaría en desventaja.
-Yo también puedo quitármela...
-¿Desde cuándo eres tan Harry, Niall?
Aquella comparación le hizo reírse.
-Desde... No sé. ¿Sabes que suele ir desnudo por casa? Dice que es como más libre se siente...
-¡Qué dices, qué asco! Sabiendo eso, ¿cómo voy a ir por vuestra casa con tranquilidad? ¡No podré!
Mientras reía, conseguí zafarme de sus brazos, coger mi ropa e ir al baño a vestirme.
Salí y cogí la mochila con las cosas.
Le cogí de la mano, bajamos las escaleras y fuimos a casa de Bego.
-¿Hablaste con Jey?-pregunté.
-No, no quiso hablar conmigo.
-Bah, te acabará perdonando.
-¿Como a Harry?
-Harry le partió la cara, tú no.
Los dos nos reímos.
Al llegar a casa de Bego Pepa salió a recibirnos.
-Tranquila, tranquila chica-dije, dándole un beso en la frente.
Al entrar, Nerea vino corriendo a saludarnos.
-¡Vamos, pasad, pasad! Que sois los únicos que faltais.
-Es porque nos hacemos desear.-dije yo.
-Ya, claro...
Pasamos al salón, donde estaban todos.
-¡Vaya, pero si es la parejita feliz 2.0!
Yo me sonrojé.
-Anda calla, Zayn.
-¿Y quién es la 1.0?-preguntó Nerea.
Yo le señalé con la cabeza a Harry y Allison y ella entendió.
Me senté al lado de Liam en el sillón y estuvimos hablando un largo rato. Tenía ganas de contarle algo, pero no podía delante de todos y, de todas formas, aún no estaba del todo segura. Sabía que él me escucharía y no me juzgaría.
Niall hablaba con Isa y parecía ser que lo que decían era muy divertido porque se reían mucho, luego estaban Allison y Bego que también hablaban y Harry, Zayn y Louis que estaban enfrascados en una interesante conversación.
Me giré para hablar con Marta que estaban sentada al lado de Liam.
-¿Y tu hermano?
-Dice que ahora vendrá, si eso... Está un poco... Dolido, diría yo.
Dolido. Comprendía como se sentía. Louis me había destrozado a mí y yo ahora destrozaba a Jeydon. Era una cadena.
-Oh, vaya... Es que todo ocurrió tan deprisa... Niall, el viaje... Todo.
-No soy yo quién tiene que entenderlo, sino él.
Suspiré.
Al rato hizo su aparición.
Después de saludar (menos a Harry, Niall y a mí) se sentó con Zayn y los dos se pusieron a hablar como súper coleguis.
Más tarde, Marta se puso a regañar a ambos por la estúpida obsesión que tenían por las gorras, diciéndoles que esa obsesión no les haría ningún bien y tal, mientras que Zayn convertía a Jeydon a la religión de los espejos y Marta volvía a regañarlos por obsesionarse por objetos materiales.
Como Liam y Marta (después de que esta acabara de amonestar a los chicos) se pusieron a hablar y mi Niall me ignoraba me fui a jugar con Nerea y Pepa.
Jugamos a que Pepa nos tenía que dar collejas y, si te daba una colleja doble, es decir, con las dos patas, ganabas.
Cuando yo llevaba tres partidas ganadas y Nerea sólo una, Louis decidió unirse al juego.
-¡Eh! ¿Qué se hace aquí? ¿Puedo jugar?
-Claro, mira, en esto consiste.
Al final se hizo un experto y, aunque Nerea y yo juntamos las partidas que ganamos, no se acercaban ni un pelo a las que ganó él.
-¡He ganado!
Puse los ojos en blanco.
-No sé qué tiene de chachi ganar a un juego que consiste en ver quién se lleva más collejas de un perro...
-Eso lo dices porque has perdido.
-Ñañañañaña-dije, con tono de burla y sacándole la lengua.
-Burláte lo que quieras, pero has perdido.
Hinché los mofletes, fingiendo indignación.
-A ver, ¿qué te pasa, por qué te enfadas?
Niall apareción y me pasó los brazos por la cintura.
-¿Qué me la has hecho, Lou, para qué se me enfade?
-¿Yo? ¡Yo no hice nada! Se enfadó sola...
-¡Mentira! ¡Nos has ganado a las dos al juego de "Déjate collejear por Pepa"!-saltó Nerea.
Nos reímos todos al oír el lamentable nombre que le había puesto al juego.
-¿Y por eso te enfadas?-me preguntó, mirándome y después, dándome un beso en la mejilla.
-No me enfadé, estaba actuando.
Louis me miró mal.
-¿Bailarina dices que eres? Te equivocaste de profesión. Ibas para actriz.
-¿Y tú, zanahorio?
Nos empezamos a reír entonces del mote.
-¿Les habéis comentado lo de mañana?-preguntó Allison con su aflautada voz.
Tenía un odio infinito hacia aquella voz.
-¿Lo qué?-dije yo.
-¡Claro, cómo vinistéis los últimos, pues no os enterásteis...!
Un cojín, lanzado por mí, impactó en la cara de Harry y Niall me detuvo antes de que pudiera terminar de quitarma la manoletina y se la estampara también en la cara.
Bego nos lo explicó.
-A Allison y a mí nos han dado entradas para ir al nuevo parque de atracciones.
-Pues si os han dado entradas, ir vosotras, ¿no?
-¡Nos han dado entradas para todos, boba!
-Anda leche...
Todos se rieron de mí, incluido Pepa.
Iba a decir que, técnicamente, el que vino el último fue Jeydon pero no quería echar más leña al fuego y lo dejé pasar.
-Pues habrá que ir, ¿no?
-¡Sí!
Bego dijo entonces que era hora de hacer la cena, así que Isa, ella y yo nos encaminamos a la cocina.
Estabámos sacando la indumentaria necesaria para cocinar cuando Harry apareció.
-¿Puedo ayudar en algo?
Le puse la olla que yo tenía en las manos.
-Puedes hacer mi parte.
-Eso, tú deja al chef hacer su trabajo.
-¿Insinúas que cocinas mejor que yo?
Seguramente fuera cierto, ya que yo era malísima en la cocina pero no quería quedar mal ante Harry.
-No lo insinúo, es que lo sé.
-¡Ja, sí, claro!
-Get out of my kitchen!
-¿Cómo que salga de tu cocina? ¡Es la de Bego!
-¡Deja trabajar a los profesionales!
-¡Para profesional mi escoba o, si acaso, los tributos del 1 y el 2!
A punto estuvimos de llegar a las manos, sino llega a ser porque Pepa me cogió, con la boca, por la camisa y tiró de mí hasta arrastrarme al salón.
-¿Y esos gritos asesinos que se oían?-preguntó Liam.
-Éramos Harry y yo diciéndonos cuanto nos queremos.
Reímos.
Zayn me hizo probarse su gorra y después mirarme al espejo.
-Zayn, no insistas que yo a tu religión de gorras y espejos no me convierto.
-Yo lo intenté...
Cenamos y yo me senté entre Nerea y Niall.
Después, nosotros tres recogimos la mesa.
Hicimos todos el cabra en el salón y, cuando nos cansamos, decidimos irnos a dormir.
Pepa, Bego y Louis fueron con Harry a acompañar a Allison a casa y los que nos quedamos nos fuimos a la tienda de campaña.
Como esta vez éramos más, decidimos que dormirían, Bego, Isa, Marta y un voluntario, Harry y Nerea (intentamos que no fuera así, pero cuando lo sugerimos, Nerea empezó a darnos con un hueso mordido de juguete de Pepa en la cabeza) Zayn, Liam y Jeydon y Niall y yo.
Al final el voluntario resultó ser Louis y Pepa también se apuntó. Al principio dijimos que eso no podría ser posible, que Louis rodeado de tantas chicas no valía y Louis dijo que nos calláramos, que así estaba bien y no discutimos más.
Nos fuimos todos a dormir para levantarnos mañana temprano e ir al súper parque de atracciones.
Algo me recomía por dentro y no sabía qué era y eso me impedía dormir.
-Niall...
Me giré para hablar con él, pero ya se había dormido.
Normal, hacía como una hora o dos que nos habíamos acostado.
Suspiré y me levanté con cuidado para no despertarle.
Afuera corría un viento un poco frío así que cogí su sudadera y me la puse. Las mangas me quedaban bastante largas y parecía un fantasma, pero al menos no tenía frío y olía a vainilla, como él.
Salí de la tienda y me sorprendí al ver a Harry fuera, apoyado en el muro que separaba la casa de Bego de la del vecino.
Me acerqué a él sin hacer ruido, ya que pisaba descalza el césped.
Me apoyé a su lado en el muro.
-Eh, hola.
-Hola.
-¿Qué haces levantado? Mañana nos espera un día duro de verdad...
Sonrió.
-No podía dormir, ¿y tú?
-Vine a hacerte compañía.
-¿En serio?
-No, ni muerta. Yo tampoco podía dormir.
-Esa sudadera me suena.
-Es de Niall.
Volvió a sonreír y miró hacia otro lado.
-¿Qué habéis hecho para que Jeydon no os hable?
-Estar juntos.
-Ah, entiendo...
-Así que Allison, ¿eh? Es guapa.
-Así que Niall, ¿eh? Es adorable.
Los dos suspiramos a la vez y luego nos miramos.
Ahí estaba el cruce de mis sentimientos. Por un lado, me moría por darle una buena leche en plena cara pero, por otra, me moría por abrazarle.
Antes de que pudiera decidirme en hacer una cosa u otra, opté por huir.
-Debería volver dentro. Quizá Niall me eche de menos.
-También yo.
-¿Nerea está dormida?
-Si no no me hubiera dejado salir. Tuve que contarle un par de cuentos y cantarla un poco, pero se durmió.
-Ya, te oí.
Y, seguida de Harry, volvimos adentro.
Por la mañana, hubo un lío de mochilas, bocadillos y demás. Dejamos a Bego, Isa y Harry que se ocuparan de la comida y yo me dediqué en cuerpo y alma a despertar a Zayn, al que no había manera de traer al mundo de los despiertos.
Una vez que estuvimos todos preparados, montados en el coche (y una vez que Zayn se quitó las legañas) pasamos a recoger a Allison y nos fuimos.
Dejamos que Louis condujera y a su lado estaba Zayn. Después, ya estábamos nosotros detrás.
Llegamos y, para nuestra sorpresa, no había mucha gente, luego nos dimos cuenta de que era un día entre diario.
Le dejamos el mapa a Liam para que él nos guiara.
-Bueno, nosotros vamos andando y en lo que nos guste, nos montamos.
-¡Vale!
Pasamos al lado de una montaña rusa enorme (el quebrantahuesos, se llamaba) y todos insistieron en montar. Todos menos Harry y yo, que confesamos nuestros miedos hacia este tipo de atracciones.
Allison le insistió un rato a Harry para que subiera, pero Niall, al saber que me daba miedo, dijo que no importaba, que ya montaríamos en otra cosa todos juntos y quiso quedarse abajo conmigo.
-No, Niall. Si quieres subir, ve, yo te espero aquí con las mochilas. Que no me importa, de verdad.
Y froté mi nariz con la suya.
-Bueno, vale... Pero no me hace mucha gracia dejarte sola.
-No estaré sola, alguien tiene que quedarse abajo cuidando de Harry.
Mientras, Allison le seguía rogando a Harry que subiera con ella y él seguía insistiendo que no quería.
-¡Si no quiere, no quiere, ¿vale?! ¡Déjale ya en paz!
Al final, no pude contenerme y tuve que gritarle a Allison.
Esta puso cara de asco.
-Vale. Pues vamos a la cola.
Y me lanzó su mochila a la cara, por suerte, la atrapé.
Dejamos que los demás siguieran a Allison a la cola y nosotros dos nos fuimos.
-Toma, la mochila de tu novia.-dije, pasándole la mochila de Allison.
-Llévala tú.
-Tu novia, tu mochila.Yo llevo la de Niall, ¿ves? Bastante tengo con hacer de canguro de ti...
-Oh, sí, ya ves...
-Pues sí, porque sino llega a ser por mí, ahora mismo estarías cagado de miedo montado en esa montaña rusa, ¿sabes? Así que creo que deberías estarme agradecido.
-Vale, te estoy agradecido.
-No te oigo...
-Que estoy agradecido.
-¡Más alto!
-¡Qué estoy agradecido!
-Ya te había oído la primera vez.
Encontramos un banco libre justo al lado de la salida de la atracción y nos sentamos.
-Perdóname que te diga, pero tu novia es un poco tonta.
-Habló la lista...
-No me considero una intelectual, pero tengo más dedos de frente que tu novia.
-¿Y por qué no dejas de atacar todo el rato a mi novia? ¿Acaso te molesta que Allison sea mi novia?
-Nop. Yo ya tengo mi novio.
-¿Por qué no le llamas Niall, que es su nombre?
-Porque es mi novio. Su nombre no quita el echo de que lo sea. ¡Ah y mira! ¡Ahí viene mi novio!
Salí corriendo con mis amigos.
-¿Y qué tal ahí arriba?
-Nos cagamos todos de miedo menos Nerea.
-¡Subamos otra vez!-dijo ella.
-¡Ni de coña!-dijeron todos a la vez.
Seguimos andando y llegamos a la sillas voladoras.
Ahí si nos montamos todos, aunque yo luego confesé que tenía vértigo, pero que era soportable.
Se montaron en otras cinco montañas rusas y Harry se negó a dirigirme la palabra. Se ve que le molestó bastante lo que dije de Allison.
-Eh, Harry, ¿estás enfadado?
-Grr...
-¿Eso que significa? ¿Qué sí o que te me estás insinuando?
-Ambas cosas.
-Lo sabía.
Y nos reímos.
En los coches de coche (yo iba en el mismo coche que Nerea, ya que Bego abandonó a su hermana por Louis, que quería montar con Pepa pero luego recordó que no estaba) nos aliamos todos para ir contra Zayn y este se desesperaba ya que no avanzaba ni un milímetro cuando cuatro coches se cochaban contra él.
-¡Es un complot contra mí, malditos!
-¡Sufre, sufre lo que yo he sufrido!
Dirígia mi coche hacia Zayn cuando Nerea se tiró contra el volante y dimos una vuelta violenta.
-¡Vamos a por Harry!
Yo tiré del volante hacia el otro lado.
-¡Vamos a por Zayn!
-¡Harry!
-¡Zayn!
-¡Harry!
-¡Louis y Bego a la carga!
Y los dos nos golpearon.
Niall, al ver semejante descaro, se lanzó a perseguir a Bego y a Louis, Harry, al ver que su amado Louis estaba en peligro se lanzó a perseguir a Niall, Liam fue a salvar a Niall, Allison fue a rescatar a Harry y Jeydon y Marta perseguían a Allison porque sí y Nerea y yo, mientras tanto, éramos perseguidas por Louis y Bego e Isa perseguía a un niño que tenía como acompañante a un oso gigante blanco.
Nos pusimos a correr así en círculos y a la gente le hizo mucha gracia.
Había que reconocer que era divertido.
Nos montamos también en una lancha que nos daba un paseo por la jungla de Tarzán (un cocodrilo robot que estaba en el agua estuvo apunto de comerle la gorra a Zayn), en unos zepelines que nos dieron una vuelta entera al parque e incluso en la noria (a mí me dio vértigo y me agarré a Niall como si pensara fusionarme con él).
Después de todo eso, comimos en unos comederos que había y nos tumbamos a reposar la comida en un césped que había.
Yo apoyé la cabeza en la tripa de Niall y este se puso a tocarme el pelo.
Nerea se dedicaba a perseguir palomas.
-¿Qué hace Nere?-me preguntó Louis, ya que yo era la que tenía más cerca.
-Está persiguiendo palomas.
-Ah, vale...¡¿Qué está haciendo qué?! ¡Kevin!
Y echó a correr tras Nerea.
Cuando nos cansamos de descansar, seguimos andando.
-¡Oh, el túnel de amor!-dijo Louis-Si Pepa estuviera aquí, seguro que querría montar conmigo...
-Pues lo más seguro, Lou-le dijo Liam.
-¡Eh, vosotros!-nos dijo Zayn a Niall y a mí-¿No os queréis montar?
Yo enrojecí tanto que, la gorra roja de Zayn, a mí lado, no parecía roja.
-No nos hace falta un túnel para querernos, Zayn. Y además, es de empalagosos.-dijo Niall y yo le amé de inmediato.
Y, como era de esperar, Allison le insistió a Harry para subir.
-¡Oh, vamos Harry! ¡Subamos! Subamos, ¿si?
Harry nos miró en busca de ayuda.
No quería subir ahí con ella y se notaba.
-Bueno, Niall, subamos con ellos, si total, ¿qué nos cuesta?-dije.-Si no hay gente ni en la cola.
-Como será la atracción entonces...
-Déjala, para una cosa que le hace ilusión a Ally...-dijo Harry.
-¿Quéreis subir alguno más?-pregunté.
Todos me miraron como si acabara de preguntar que si alguien quería suicidarse conmigo.
-No Cris no, que es muy empalagoso.
-Eso, nosotros os esperamos fuera.
-Pandilla de cobardes. Bueno, vamos, anda.
Tirando de la mano de Niall, pasamos y un señor nos hizo montarnos en una barca de cuatro. Barca que tenía forma de cisne. Horror inmediato y odio inmenso hacia Allison y sus caprichos.
-¿Queréis delante o detrás?-les pregunté.
-Delante-dijo Allison.
-Detrás-dijo Harry.
-¿Os aclaráis o no?-dijo Niall.
-Nosotros delante-dije-Han tenido su oportunidad de elegir y la han desperdiciado.
Y nos sentamos nosotros en la parte delantera de la barca.
Yo quería delante para no ver los arrumacos y abracitos de Harry y Allison.
Empezó el trayecto en la síper barca y yo me abracé a Niall, oliendo su perfume a vainilla.
Con lo que no conté era con el sonido que hacían al besarse. ¡Arg, qué horror! Quería tirarme al agua y salir nadando de allí.
El túnel del amor me daba miedo. Cupidos que disparan flechas de colores, confeti en forma de corazón que volaba, una representación robot de Romeo y Julieta...
Me giré.
-¿Pero vosotros estáis viendo la atracción o qué?-dije, con fastidio-Nosotros nos hemos subido por vuestra culpa.
Harry despegó sus morros de los de Allison.
-Haz tú lo mismo.
-Yo no soy como tú. No puedo montármelo cuando hay cientos de robot mirándome.
Finalmente, la barca se paró y pudimos salir de allí.
-¿Qué? ¿Qué tal el túnel del amor?-dijo Zayn, dándole a la última pregunta un leve acento francés.
-Prefiero morir antes que volver ahí dentro.
-Oh, señor...
-¡Oh, un tiovivo!
Corrimos todos hacia el tiovivo y me monté con Liam en un caballito, mientras que Niall se montó en una taza que giraba, Harry en un caballo con bufanda, Isa en un tigre, Marta en un coche tirado por caballos en los cuales estaban sentados Zayn y Jeydon, Nerea y Bego en un perro labrador que les recordó a Pepa y Louis en una paloma.
-¡Una paloma en un tíovivo! ¡Es de locos!-decía.
-¡Anda tonto!-le dijo Liam, mientras nuestro caballo, al que bautizamos como "Perseguidor de Louises", haciendo honor a su nombre, perseguía a Louis y su paloma.
También nos montamos en unos aviones que subían muy alto y tenías que disparar a los demás. Aquí me subí con Zayn, que jugaba al avión kamikaze, subiéndonos a lo más alto y después dejando caer el avión hasta el mínimo.
Estábamos andando cuando Zayn exclamó un gran "¡OH!" y echó a correr.
-¿Adónde va este?-preguntó Louis.
Zayn se metió dentro de una recinto de dos plantas, en el que había un letrero que decía "Casa de los espejos".
-Cómo no...
Entonces oímos un grito y Zayn salió corriendo con los brazos en alto y no paró de correr hasta que no llegó hasta nosotros.
Tenía la cara desencajada por el miedo.
Se tiró sobre Isa y la zarandeó.
-¡Espejos! Miles de ellos...¡Espejos!
-¿Qué te ha pasado, Zayn?-le preguntó.
-Entré y había espejos, muchos de ellos... Al principio bien, pero luego empecé a verme con el cuello larguísimo, aplastado por un elefante, cuadrado... ¡E incluso gordo! ¡Me vi obeso!
-Es que Zayn, en eso consiste la casa de los espejos, en ver tu reflejo de maneras distintas-le expliqué.
-No me gusta. No me gusta eso ni un pelo.
Todos nos reímos de Zayn.
-Anda, vamos a entrar.
-¡No!
-Que sí, ya verás como no pasa nada.
-Pues entráis vosotros, yo me quedo mirándome en los espejos de fuera.
-Yo soy claustrofóbica, me quedaré con él.-dije.
Zayn me pasó el brazo por los hombros.
-Tú lo que eres es una chica lista.
-A ver qué hacemos, Zayn, ¿eh?
-Jo Niall, tranquilo.
-Hum, vale.
Entraron y nosotros dos nos quedamos fuera.
-Bueno, vamos a mirarnos en esos espejos de fuera-dije.
-¡Vale, vamos!
Estábamos en ello cuando una chica se puso a mirarse también.
Debió de ser que Zayn se sintió identificado con ella, ya que se dirigió a hablarla.
-Eh, ¿tú también sientes una obsesión por los espejos?
Me di con la mano en la cara.
Toma ya, ese era mi amigo Zayn intentando iniciar una conversación.
-Más bien por lo que veo reflejado en él, pero sí, puedes decirlo así.-le contestó ella.-Tu reflejo me es familiar, ¿no eres Zayn de One Direction?
-El mismo que se refleja en este espejo.
E iniciaron entre ellos una conversación.
Al rato, la chica le dijo que tenía que irse y se fue.
Zayn la vio marchar.
Yo le puse una mano en el hombro.
-Tranquilo, Zayn. Si te quiere, volverás a verla.
-¿Pero tú qué estás diciendo?
Le palmeé el hombro.
-Hazme caso que sé lo que digo. ¡Ah, mira! Ahí están nuestros amigos.
Corrí a reunirme con Niall.
Me dio un beso en la mejilla.
-¿Qué tal en nuestra ausencia?
-Bien, Zayn ha ligado.
-¡No es verdad!
-¡Sí que lo es!
-¡No es verdad!
-¡Sí que lo es!
Esta discursión se prolongó como 30 minutos más, hasta que nos quedamos con la boca seca de tanto decirlo.
Entonces oímos a un grupo de chicas gritar y avalanzarse contra nosotros.
Obvio, eran directioners.
Yo miré a Niall.
-¿Qué hago? ¿Me voy, me quedo, me espero a que me maten...?
Eso nos hizo reírnos.
-Pues no sé como actuar en estos casos... ¿Tú que dices, Harry?-le preguntó, ya que era el único, además de él mismo, que tenía allí presente a la novia.
-Quizá Allison y Cris deban ir a darse una vuelta... Por su propia seguridad.
-Vamos, Cris-dijo Allison, cogiéndome del brazo y tirando de mí.
-¡Espera! ¿Y si las demás quieren...?
Antes de que pudiera terminar, ella había echado a correr y, como aún llevaba mi brazo agarrado, pues me arrastraba con ella.
Finalmente se detuvo.
-Estoy segura de que no nos hubiera pasado nada-le dije.
-Nunca se sabe.
Nos sentamos en un banco al lado de una fuente.
-Además, estaba esperando el momento adecuado para hablar a solas contigo.-dijo.
-¿Ah, sí?
Se giró y me agarró por los brazos, clavándome las uñas y haciéndome daño.
-Aléjate de Harry, ¿estamos?
-Me haces daño.
-¡No te acerques a él! ¿Me entiendes?
-Me haces daño-repetí.
-¡He dicho que si me entiendes!
-¡Te entiendo, joder, pero suéltame!
Lo hizo.
-No puedo alejarme de Harry. Él no se aparta de mí.
-¡Lo sé y precisamente por eso quiero que te alejes tú! ¿Sabes lo que es estar con él y que sólo hable de ti, de la manera que le tratas, de la forma en la que bailas... De ti, en general?
-No, no sé lo que es eso.
-¡Y yo le quiero! ¿Sabes?
-Vale, ¿y?
-Pues que él tiene que quererme a mí.
-¿Y qué hacemos si el destino no lo quiere así?
-¡Tiene que quererlo! Porque tú te vas a alejar de él. Vas a cortar toda comunicación que tengas con él y lo dejarás en paz.
-No puedo hacer eso.
-¿Por qué? ¡Ya tienes un novio, maldita sea, ¿es que quieres otro?!
-No.
-¡¿Pues entonces?! ¡Tienes que hacerlo! ¡Tienes que quitarte de en medio para que él sólo me quiera a mí!
-¡No puedo! ¡No puedo! ¡No puedo porque yo también le quiero! ¡¿Me entiendes tú a mí?!
Era la primera vez que yo le levantaba la voz.
Se me quedó mirando.
-Bien, no lo hagas entonces. Haré de tu vida un infierno y no creas que no estoy enterada de tu participación en el concurso de baile, puesto que yo soy la presentadora y una de las jueces. Voy a hundirte, niña, ya verás como lo voy a hacer.
-Vale, pues hazlo. Harry se dará cuenta algún día de la clase de persona que eres y no te escupirá en la cara porque es un caballero, pero sino...
-¡Ah, aquí estábais! Y nosotros buscándoos por todo el parque...-dijo Louis.
-¡Harry!-dijo Allison, cambiando su cara de odio infinito por la de locamente enamorada y se echó a sus brazos.
Yo me quedé en el banco, abrazándome a mí misma, notando las marcas que Allison me había hecho en los brazos, mirando al infinito.
-Ey, ey, ey-dijo Niall, abrazándome-¿Qué te pasa? ¿Algo va mal?
Le miré.
Las lágrimas asomaban en mis ojos.
-No. Estoy bien.
-No, no lo estás. Ven, vamos.
Me sequé con la mano los ojos y después él cogió una.
-Ir yendo vosotros que nosotros ahora os cogemos, ¿vale?-dijo.
-Claro.
Y Niall, tirando de mí, me llevó lejos de ellos.
Me apoyé en la pared de la casa de los espejos y él se apoyó sobre mí.
-¿Qué te pasa?
-Nada, estoy bien.
-Y lloras por diversión, ¿verdad?-dijo, siguiendo con la mirada una lágrima que me corría por la mejilla.
-¿Cómo lo has sabido?
Me secó la mejilla.
-¿Qué te ocurre?
Y, al final, se lo acabé confesando.
-Allison.
Le conté la conversación que habíamos tenido.
-¡Y no lo entiendo, Niall! ¡Yo ahora estoy bien, soy feliz! ¡Tengo amigos íncreibles, las cosas van bien con Amber,estoy contigo...! ¿Por qué tiene que amargarme la vida ella ahora?
-Bah, no la hagas ni caso. Que diga lo que quiera y que se atreva a hacerte algo que me la cargo. Y, si quieres, se lo decimos a Harry, que controle a la loca de su novia. Y, si no es capaz de hacerlo, pues que no la saque de casa sin bozal ni correa.
Me reí al imaginarme esa escena.
-Vale, pero no se lo digamos a nadie más, solo a Harry. Si no, va ha pensar que me asusta y eso no es cierto.
-Como quieras. Y no vuelvas a llorar, ¿me oyes?
Asentí con la cabeza y después le besé.
-Volvamos con los demás.
-Vale. ¿Dónde están?
-En la cola para la casa del terror.
-Ah, bien.
Volvimos con ellos. No nos costó mucho encontrarlos.
Allison me miraba como diciendo "¿Se lo has dicho?" y los demás me miraban con curiosidad.
-¿Qué la pasaba?-le preguntó Liam a Niall.
-Está cansada, sólo es eso.
Joder, no me merecía un chico como él. Era demasiado bueno.
Entonces, por delante de la cola, vi a la chica que antes había hablado con Zayn.
-¡Mira Zayn es tu novia!-grité a los cuatro vientos.
-¡Tss!-dijo este, poniéndome la mano en la boca-Pero, ¿qué dices, insensata?
-Mixedcneincincem-dije, ya que no podía hablar.
Me quitó la mano de la boca.
-Digo que nos toca entrar con ella. Tú a protegerla, ¿eh, amigo?
-Niall, un día de estos te quedas sin novia.
-¿Por qué? ¡Con lo que me ha costado encontrarla!
-Zayn quiere matarme. Tope LOL.
-Zayn solo quiere que dejes de decir mentiras.
-Pues Zayn tiene que saber que yo no soy una mentirosa.
Cuando íbamos a entrar, la chica se dio la vuelta y se encontró con nosotros, la pandilla feliz.
-¡Anda, Zayn! Volvemos a encontrarnos.
-Sí, eso parece sí.
Se pusieron a hablar y el tío de la atracción les dijo que si iban a continuar con su charla o que si se iban a decidir a entrar.
Entramos todos con las amigas de la chica misteriosa.
-No veo una soberbia mierda-dije, ya que estaba todo oscuro.
-¿Y luego con esa boca me besas a mí?-dijo Niall.
A mí me entró la risa y cuando apareció Jason el de Viernes 13 se me quedó mirando con cara rara, ya que era la única que me partía la caja en su cara.
Dejé de reírme y seguimos caminando.
Niall y yo íbamos los últimos, diciendo que en las películas (bueno, intentando converncernos) los últimos nunca morían cuando salió Chucky, el súper muñeco diabólico, seguido de su novia y su hijo.
Me puse a gritar y empujé a Niall para que corriera para salvar su vida.
Niall a su vez empujó a los demás y, como todo estaba oscuro y había diferentes pasillos, cada uno nos fuimos por un pasillo distinto.
Me giré para coger a Niall de la cintura pero mi brazo agarró el aire. ¡Estaba sola en la casa del terror, a oscuras y con cientos de personajes sacados de películas de terror dispuestos a matarme (bueno, quizá esté exagerando un poco)!
-¿Niall?-le llamé, tanteando con la mano en la oscuridad-¿Nialler, estás por aquí?
De pronto, le oí gritar no muy lejos de mí y me puse a gritar yo también.
-¡Ah! ¡Niall! ¡Niall ya voy, no te preocupes! ¡Ya voy!
Y salí corriendo en la más completa oscuridad a buscarle.
Entonces oí gritar a Bego e Isa por detrás de mí.
¿A quién salvaba antes, a mis amigas o a Niall?
Decidí que, sin Niall, moriría, así que seguí corriendo hacia delante.
-¡Niall! ¿Dónde estás?
Y, de pronto, enfrente mía, apareció el loco de la motosierra que, al verme, accionó la máquina, haciendo gran ruido y echó a correr tras de mí.
-¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!-grité, mientras echaba a correr por el pasillo por donde había venido.
Y, de pronto, en la oscuridad, me choqué con alguien que me envolvió en sus brazos.
-¡Socorro! ¡No me mates! ¡He venido con mis amigos... Mátalos a ellos!-le dije.
-Cris, chsst, que soy yo.
-¿Harry?
Y le exploré la cara con las manos.
-Au-se quejó, cuando le metí el dedo sin querer en el ojo.
-Sin duda, eres tú. ¿Qué haces aquí?
-Estaba perdido por un pasillo, te oí gritar y vine a ver qué te pasaba.
-¿Viniste a salvarme? ¿Y Allison?
-Ahí va, pues no sé dónde está.
-Anda que menudo novio estás hecho...
-No sé si debería recordarte de que tú también has perdido a Niall...
-¡Niall! ¡Antes le oí gritar! ¡Tenemos que salvarle!
-Vale, vamos.
Echamos a andar en la oscuridad.
-Será mejor que nos demos la mano, por si echamos a correr y eso-dijo.
-Vale.
Y su mano agarró la mía.
Me resultó curioso que su mano fuera casi dos veces la mía, yo tenía la mano muy chiquitita.
Pasamos a una sala donde estaba atada a una cama la niña del exorcista.
-Harry, vamos, que no me fío de ella.
-¿Y qué nos va a hacer si está atada, Cris? Mírala que fea es, la pobre...
La chica debió de oírlo, porque pegó un salto, se levantó de la cama y echó a correr tras nosotros.
Harry y yo gritamos y él se quedó quieto en el sitio.
-¡Corre, Harry, corre!-dije, tirando de él.
Nos libramos de ella y fuimos perseguidos por un zombi, un alien y Chucky y su novia.
Al final conseguimos salir de allí.
Pasamos una puerta y allí estaban esperando todos nuestros amigos.
-¡Por fin!-dijo Louis al vernos-¿Se puede saber dónde estábais?
Su mirada se fijó en nuestras manos entrelazadas con fuerza, por lo reciente de la persecución.
Nos soltamos inmediatamente.
-Era para no perdernos.-dijo él, rápidamente.
-Claro.-dije yo, secundándole.
Entonces vi a Niall.
-¡Niall! ¡Pensé que te había perdido para siempre!
-Pues no. Sólo para un rato.
-No vuelvas a separarte así de mí nunca más, ¿me oyes? ¡Qué mal lo pasé buscándote!
-Vale, nunca más. Lo prometo.
-Y ahora vámonos de este maldito infierno.
Cuando nos íbamos, Louis se fijó en que Bego cojeaba.
-Bego, ¿qué te pasa?
-Creo que al huir del zombi me doblé el tobillo y me duele.
-¿Y por qué no lo habías dicho? Anda, ven.
La cogió en brazos.
-¿Dónde está la casa de socorro? Liam, que tú tienes el mapa.
-Pero si no es nada, de verdad.
-Chst. Liam, dinos.
-Por aquí, vamos.
Yo entrecerré los ojos.
Sabía como se sentía el estar en los brazos de Louis.
Y se sentía muy bien.
¿Qué estaba pasando últimamente entre Bego y Louis?
-Niall, que me ha dado envidia, ¿me llevas en brazos también?
Se echó a reír.
-Pero tú no te has hecho daño en el pie, ¿no?
-No, pero me he partido el alma buscándote, ¿te sirve?
-Sí.
Y me cogió en brazos.
-Niall, no puedes concederle todos los caprichos que quiera...-dijo Allison.
-Le concederé lo que quiera.
-Eso-dije yo.
Llegamos a la casa de socorro y Louis entro junto con Bego y Liam.
Niall se sentó en un banco conmigo aún en brazos.
-Que bebé más grande tienes-le dijo Marta.
-Ea, ea, ea-dijo Niall moviéndose adelante y atrás, meciéndome.
-No hagas eso que me duermo-le avisé.
Él me apoyó la cabeza en su pecho y siguió meciéndome.
Pasado un rato, nuestros tres amigos salieron y Bego llevaba una escayola en el pie.
-Si que te la has hecho buena...-dijo Isa.
-Dice que sólo tengo que reposar una semana, más o menos...
-¿Una semana?-dije yo-Pero, ¡dentro de una semana tenemos el concurso!
-¡Ahí va, es cierto! Bueno, ya veremos que pasa.
-Hum.
Louis insistió en seguir llevándola en brazos y ella no se resistió.
Niall me preguntó si quería seguir yendo yo también en brazos.
-No, ya puedo ir de pie.
-Pues ahora ya no vas a pie.
Y me siguió llevando en brazos.
Entonces, en un puesto, vimos un póster de tela de Justin Bieber. Salté de brazos de Niall y corrimos hacia el puesto.
-¡Es mío, yo lo he visto antes!
-¡No, es mío!
-¡Mío, mío, mío, mío!
Estuvimos a punto de llegar a las manos por el póster, pero Liam sugirió que lo compráramos a medias y que el póster pasara una semana en casa de cada uno.
-Sí, sí... Mucho amor pero cuando aparecer Justin Bieber se matan por él...-dijo Harry.
-Tú te callas.
Dimos el día por acabado y volvimos a casa.
En el coche estuve a punto de dormirme, abrazada a Niall y al póster enrollado.
Hicimos una parada para comprar unas cuentas pizzas, ya que no teníamos ganas de cocinar y luego ya fuimos a casa.
Durante la cena, ocurrió un pequeño incidente.
Louis estaba muy atento con Bego, sentándola en la silla, haciéndola poner el pie en alto, etc y yo no le quitaba el ojo de encima.
Como antes había dicho, la herida producida por Lou aún no se había cerrado de todo.
Y, entonces, Nerea, dijo:
-Me gusta tu novio, Bego.
Yo, que estaba bebiendo Coca Cola, la escupí toda sin querer sobre Niall.
Bego y Louis se miraron y se echaron a reír a carcajada limpia.
-No es mi novio, Nere-dijo, entre carcajada y carcajada.
Yo no les quitaba ojo.
-Uhhh, Cris-dijo Harry-¿La vas a arañar a ella también, gatita?
Y me guiñó un ojo.
Se acabó.
Había tocado donde dolía.
Di un golpe con la mano en la mesa y me levanté.
-Ahí te has pasado.
Antes de que nadie pudiera decir nada, me di la vuelta, llegué hasta la puerta, la abrí y, corriendo, me perdí en la oscuridad que, poco a poco, con la pérdida del ocaso, se cernía sobre el cielo.
¡Bueno, bueno, bueno! Pues aquí otro capítulo. ¿Qué? ¿Qué opináis de todo esto? Bueno, pues vuelvo a decir, para quién no lo sepa, que tengo una novela, de sólo cuatro capítulos sobre vampiros, licántropos y Bieber y otra de 1D como vampiros, que sólo tiene 3. Y quiero también que sepáis que tengo 2 ideas más para otras novelas. Una de estas novelas nuevas sería de ángeles, demonios, 1D y Josh Hutcherson <33
¡Ah! Y, son las 23:05 del día 11 de julio. Mañana, 12 de julio, haré de 17 años. Me hacía ilusión hacerme un año mayor y decirlo, perdonádme.
Cris Bieber Horan Styles.
Pues muchas felicidades!No dejes de escribir por fa,me ncanta como escribes y tus novelas :-D
ResponderEliminarUna pregunta... ¿Cuantos años tiene Nerea? Me lía un poco por que dices que ve los dibujos y eso me hace pensar que tiene como 9 años. Pero luego sus frases me parecen un poco avanzadas para la edad que se supone que tiene... ¿no? No sé si me habrás entendido..
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