¿Dónde estaba? No reconocía este sitio.
De noche todo era más difícilmente reconocible.
Ya había dejado de correr y me limitaba a caminar. No sabía adónde me dirigían mis pasos, ya que mis ojos me escocían por las lágrimas que dejaban caer.
Odiaba el echo de no poder odiar a Harry, a pesar de lo que este había dicho.
Me crucé y seguí caminando mirándome los pies.
Menuda escenita había montando, ¿qué pensarían mis amigos ahora? Y, ¿cómo se sentiría Niall? Se me encogió el corazón ante eso.
Tenía que pensar también en él, porque ahora, era una parte importante de mi vida.
Mis pies, caprichosos ellos, me llevaron al lugar donde todo empezó y, al levantar la cabeza, vi que estaba frente al banco donde conocí a Niall.
Me senté y lo noté frío al tacto.
Subí los pies encima, me abracé las piernas con los brazos y metí la cabeza dentro.
Me sentía fatal por dejar que algo tan absurdo como ese comentario de Harry me afectara, pero lo había hecho y eso confirmaba que no, que no había superado aún lo de Louis. Es que no era fácil, teniéndole tan cerca.
Pero tenía que superarlo. Ya no por mí y por el daño que eso pudiera hacerme, sino por Niall, porque sabía que esto también le afectaría a él y no. Podían hacerme daño a mí, pero él no tenía la culpa de nada.
Alguien se sentó a mi lado en el banco y me rodeó con sus brazos. Su aroma me resultaba familiar. Debía de ser Niall que me había seguido y había sabido donde encontrarme.
-Te quiero-le dije, sin levantar la cabeza.
-Yo también.
[Pov Niall]
Cuando reaccionamos, ya fue demasiado tarde.
Salimos tras ella, pero afuera no había nadie.
-¿Y ahora por dónde narices se ha ido?-pregunté con fastidio, mirando a mi alrededor.
-Habrá que buscarla, no ha podido ir muy lejos-dijo Liam.
-Tú no sabes lo que corre esta chica, Liam-le dijo Zayn.
-¡Todo es por tu culpa, Harry!-dije, encarándome con él-¿Por qué tuviste que decírle eso sabiendo lo delicada que es?
-Pero si lo dije de broma...
-¡Ya lo sé! Pero le molestó. Tú y tu novia no hacéis más que darle disgustos.
-¿Qué le ha hecho Allison?-dijo Harry, mirando a Allison.
-¿Y eso qué importa ahora? Tenemos que encontrarla. Dios, te juro que como le pase algo, Harry, no sé que te hago, en serio...
-La encontraremos.-dijo con decisión.
Louis miraba al infinito, disgustado. Sabía que él tenía parte de culpa en esto, pero yo no le culpaba.No, aquí el que tenía la culpa era Harry.
Isa, Marta y Bego comentaban lo que había ocurrido mientras barajeaban los lugares a los que Cris se podría haber dirigido, Nerea corría en círculos (Cris y yo le habíamos enseñado que tenía que hacer eso en vez de llorar), Allison fingía que le importaba lo ocurrido pero en realidad se reía por dentro y Liam buscaba el móvil para llamarla. Zayn había decidido correr en círculos tras Nerea y Jeydon seguía dentro, sin importarle nada.
-¡Zayn! ¿Quieres dejar de correr? ¡Y vosotras! ¿Quéreis dejar de parlotear? ¡Tenemos que encontrarla!
Liam se me acercó y me puso la mano en el hombro.
-Niall, tranquilo, que te estás poniendo histérico.
-Vale, vale. Ya me calmo, ya... Oye, ¿y dónde está Harry?
Allison ahogó un grito.
-¡Ah, no está! ¿Dónde está mi Harry? ¡¿Dónde?!
[Fin pov Niall]
Levanté la cabeza y me giré para besar a Niall.
Menuda la sorpresa que me llevé al ver la cara de Harry.
-¡Tú!-dije, con tono acusador.
-Yo. Al decir que me querías, te referías a Niall, ¿verdad?
-¡Pues claro! ¡Y apártate de mi!
Le empecé a dar manotazos y a empujarle.
-¡Suéltame, suéltame, suéltame!
Me separé de él y me senté en la otra punta del banco, taladrándole con la mirada.
-¿Estás enfadada?
-¡No, sólo estoy debatiendo si darte una patada en la cara, pero no, no estoy enfadada!
-Pues dámela, si te vas a sentir mejor...
-¡Ahí está la cosa! No me hará sentir mejor, sino al contrario.
Volví a esconder la cabeza tras las piernas.
-Eh, vamos, no llores...
-¿Por qué?-dije, mirándole-¿Acaso te molesta?
-Sí. Y no sabes cuánto.
Me sequé los ojos con el dorso de la mano.
-Pues te fastidias.
-¿Puedo abrazarte para intentar consolarte?
-No, no puedes.
Él sonrió y negó con la cabeza.
-¿Qué?
-Nunca nadie me había rechazado un abrazo.
-Siempre hay una primera vez para todo.
Nos quedamos callados.
-Eh, oye... Lo siento, ¿vale? Creí que sería un comentario sin importancia, pero...
-No, la culpa es mía. Debería tenerlo superado, pero aún no lo he conseguido.
-Ya, puedo entenderte...
-Anda, no me mientas. ¿Qué vas a saber tú del amor no correspondido? ¡Cómo si hubiera alguna chica a la que tú quisieras que no te quisiera a ti!
Sonrió y me miró.
-Pues, aunque no lo creas, la hay.
-Allison te quiere, Harry.-dije, explicándoselo como a un bebé de dos años.
-No es Allison.
Y continuaba mirándome fijamente.
Entonces, de golpe, entendí.
-¡Ah, no, Harry! ¡Me estás mintiendo!
-No lo hago. Es la verdad.
-¡No! ¡No lo es! ¡Y si lo es no quiero aceptarla!
Me levanté del banco y eché a andar por el parque con paso decidido.
Harry me siguió.
-En tu interior sabes que no estoy mintiendo...
-¡En mi interior sé que estás jugando!
-Esta vez no.
-¿Y cómo sé yo que eso no es lo mismo que le dices a todas las demás?
-Porque nunca antes me había enamorado de verdad.
Me detuve.
-Tú no sabes lo que es eso, Harry.
-¿Ah, no?
Estaba tras de mí.
-No.
Avanzó de lado hasta ponerse enfrente mía y, mientras, me cogió un par de rizos del pelo y tiró con suavidad de ellos hacia abajo para alisarlos y luego los soltó. Estos volvieron a su forma.
Seguí con la vista todo este proceso.
-Entonces, ¿qué es esa sensación de vacío que siento en el estómago cada vez que hago algo parecido a esto?
Y me rozó, con los dedos, la mejilla.
Sentí un cosquilleo en el estómago, similar a lo que solía sentir con Louis.
¡Las descargas! ¡Estaban volviendo!
-¿Ves? Ahí está otra vez esa sensación. Y sólo me pasa cuando te toco a ti.
-Harry...
-Y escucha.
Me abrazó y acercó mi cabeza a su pecho.
Pude oír sus latidos, como estos se aceleraban.
Como un pájaro atrapado en una jaula que se debatía por salir.
-¿Lo oyes? Me pasa cada vez que estás cerca.
Poniéndole las manos en el pecho, me aparté de él.
-¿Y a ti? ¿Te pasa?
Antes de que pudiera darme cuenta se inclinó y puso la cabeza en mi pecho.
-¡Eh!-exclamé.
Él escuchó.
-Tus latidos se han acelerado.
-Eso es porque me has asustado.
Y eché a andar de nuevo.
-¿Adónde vas?
-¡Lejos de ti!
-¿Por qué?
-Quiero alejarme de tus mentiras.
-No podrás huir eternamente de mí y lo sabes.
-Pero lo intentaré.
Me giré para ver si se había quedado atrás y, al verle justo detrás de mí, me asusté y perdí el equilibrio.
Le agarré para intentar evitar caerme pero fue inútil y acabé cayendo sobre la hierba y él cayó encima de mí.
-Que patosa eres.
-Lo sé.
Puso su frente sobre la mía y me apartó el pelo de la cara.
Me olía lo que venía a continuación.
-Harry, por favor... No sigas con esto.
-¿Por qué?
-Niall es tu amigo. No puedes hacerle esto.
Eso le hizo detenerse.
-Pero no estoy haciendo nada malo.-dijo, rozando sus labios con los míos al hablar.
Mi respiración se había acelerado.
-Pero si él se entera de esto, se disgustará y lo último que quiero es que sufra lo que yo he sufrido.
-Pero si no se entera, el que sufrirá seré yo por estar alejado de ti.
-No creo, estás demasiado ocupado con Allison.
-Ella no significa nada para mí.
-Y ahí queda reflejado cómo sería mi futuro contigo... No sería más que otra Allison en tu vida.
-Eso no es cierto. Yo... La uso para olvidarte.
Le empujé para que se levantara de encima de mí y me incorporé.
-¿Qué?
-Cuando Niall nos contó lo... Vuestro, vamos, pues me dije "Le ha elegido a él. Se acabó, has perdido. Oficialmente, hay una chica a la que no puedes conquistar". Y sabía que, de seguir yo solo, trataría de seguir yendo tras de ti y... Bueno, llamé a Allison.
Yo le miraba sin creeérmelo.
Es que era imposible, vamos.
Me levanté del suelo.
-Volvamos a casa. Niall estará desesperado buscándome.
-Pero...
-Tú y yo nunca hemos tenido esta conversación, ¿de acuerdo? Me encontraste en el banco, me pediste perdón, te insulté media hora, te perdoné y volvimos. No hay más.
Suspiró.
-Está bien.
-Ya pensaré qué hacer sobre todo esto.
Volvimos a casa justo en el mismo instante en el que me sonaba el teléfono.
Cuando Niall oyó abrirse la puerta corrió hacia ella y yo le recibí con los brazos abiertos.
-Siento haberme escapado. Lo siento.
-Está bien, lo importante es que has vuelto. ¿Dónde estabas?
-La encontré en tu banco. Me insultó durante media hora y, cuando se calmó, pues volvimos.
-Te insulté porque te lo merecías.
Mientras Harry llevaba a Allison a casa y Louis, Zayn y Bego sacaban a pasear a Pepa, diciendo que estaba muy cansada me fui a la cama.
Niall vino conmigo.
-¿Estás bien de verdad?
-Sí, la cantidad de insultos que le he dicho a Harry me han hecho bien. Y ya estoy bien, de verdad. Ahora nada más podrá hacerme daño.
A la mañana siguiente, Harry, Louis e Isa se fueron a comprar algunas cosas que nos hacían falta mientras, los demás, nos quedábamos para limpiar la casa.
Por la tarde fui sola a la academia, ya que Jeydon no quiso acompañarme.
¿Por cuánto tiempo más duraría esto?
Estuve con Amber toda la clase, después de anunciarles a todos lo ocurrido con Bego.
-Eh, Am. Jeydon ya no me habla.
-¿Y eso?
-Por lo de Niall...
-Ah, ya. Se le ve decaído.
-¿Por qué no vas a hablar con él? Podría ser tu oportunidad.
-¿Y qué le digo?
-Eh, Jey, que he visto que hoy sólo te has colocado la gorra quince veces cuando normalmente lo haces cuarenta, ¿qué te pasa? O algo así.
-¡Vale!
Acabada la clase, volví con un Jey más animado.
-Eh, Cris, lamento haberme puesto así contigo...
-Bah, no importa, Jey. Todo está bien.
Al volver a casa de Bego, me quedé loca al ver que estaban haciendo algo en el jardín.
-Pero, ¿qué es esto?
-¡Sorpresa!-exclamaron todos.
Por fortuna, Allison no estaba, ya que, según Harry, se había ido un par de días a una pasarela en Manchester o algo similar.
Habían comprado una enorme piscina hinchable azul y la habían puesto en el jardín. La tienda de campaña la habían puesto un poco más atrás para que entrara todo.
-¿Una piscina? ¡Lo que me faltaba por ver, vamos!
-Le acabamos de echar el cloro,hasta mañana no podremos bañarnos.
-Pues Bego, con tu pierna, no sé yo...
-¡Ah, joder! ¡Es cierto!
Lo que quedaba de tarde la pasé con Liam y Zayn, que salimos a dar una vuelta ya que los demás eran muy vagos y no querían. Nos llevamos a Nerea un rato al parque para que jugara en libertad junto con otros de su especie (niños y niñas de ocho años y así).
Cuando volvimos, la cena ya estaba lista y cenamos mientras contamos lo que pasó en el parque. Liam empujando a Nerea en el columpio mientras todas las mamás le decían que sería un padre excelente y, mientras, Zayn y yo pegándonos por montarnos en un caballito que se movía adelante y atrás.
Por la noche, jugamos a maquillar a los chicos.
Zayn no se dejó maquillar, pero le dejamos ponerse un sujetador de los míos (alguien lo sacó de mi mochila y se lo dio) y una falda de Bego. A todos les dio envidia ver a Zayn vestido de mujer y se disfrazaron también. Louis era el que peor pinta tenía, ya que aparte de tener la cara maquillada, se había puesto unos rulos sacados de la nada y vestía un top brillante de Marta y unos shorts con la bandera americana (míos). Luego estaba Liam que tenía una camiseta de Isa que decía "¡CUIDADO! Soy una tarta", Jeydon pasó de esta tontería, Niall me cogió un vestido blanco que quedaba de pena son sus Supras azules y Harry vestía otro top de Bego verde y unos vaqueros que le quedaba cortos de Marta.
Después de reírnos durante horas, nos dormimos.
Cuando me desperté, estaban todos chapoteando en la piscina, menos Zayn,Bego y Pepa.
Me puse el bañador y, después de desayunar, me bañé yo también.
-¿Os he dicho que tengo cuatro pezones?-dijo Harry.
Todas nosotras emitimos un sonoro "Ohhh".
Y nos entretuvimos un rato mirándolos.
Por la tarde, Nerea se puso a enseñarle a nadar a Zayn.
-¡No, Zayn! ¡Así no se mueven los brazos!
-¿Entonces cómo?
-¡Así, mira! ¡Inténtalo tú!
-¿Asi?
-Ay, Zayn... Eres innenseñable.
Nerea se hartó de enseñarle y le dejó flotando en la piscina con su flotador de la Barbie que le había prestado.
Liam nos hizo cambiarnos a todos, coger algo de comida y meternos en el coche.
-Pero, Liam ¿adónde vamos?
-Louis, ¿adónde nos llevas?
-Tss. Secreto.
Fuimos al parque donde Harry me llevó y donde bailamos bajo la lluvia.
Harry y yo nos miramos, recordando lo mismo.
Hicimos un pinick ahí, sentados en un extenso mantel.
Sentada entre las piernas de Niall y rodeada por los brazos de este no pude evitar sentirme mal bajo la mirada de Harry, que hoy no tenía a su Allison.
Tuvimos que volver ya que Nerea se quedó dormida y Zayn la llevó todo el rato en brazos hasta el coche y fue el encargado de acostarla.
Al día siguiente, Allison volvió y nos trajo regalos a todos, incluso a Pepa. A mí me dio una camiseta de, al menos, diez tallas más grande.
-Allison, creo que te equivocaste de talla. Esta me sirve para funda de mi casa.
-Jo, Cris, encima que Allison te trae algo...-dijo Harry, saliendo en su defensa.
-Oh, pero si no pasa nada. Se la podemos descambiar.
-No, si no la importa-dijo Harry por mí.
-¡Oye atontado! ¡Qué tengo boca!
-Haya paz...-dijo Liam, viéndose venir otra guerra.
-¡Louis, mi dinero!-saltó entonces Bego.
-¡No, por favor!-dijo este.
-¿Qué dinero?-pregunté yo con sospecha.
-Habbían appsotado...-dijo Niall, que desayunaba por cuarta vez.
-Lo siento babe, pero no te he entendido.
Él tragó.
-Que habían apostado que no aguantábais sin pelear hasta la hora de la comida.
-Ah.
-¡Tomlinson, mi dinero!
-¡Vale, vale! ¡Pagaré!
Después de comer, mientras Nerea seguía intentando enseñar de nuevo a Zayn a nadar, que ya iba progresando y los demás estaban por ahí perdidos, Louis me reclutó para vengarse de Bego. Mientras esta dormía en la hamaca que había colocado junto a la piscina, él y yo le colocamos unas piedras en la espalda que hacían el logo de "LC", es decir, nuestras iniciales.
-¿No nos matará cuando se despierte y se dé cuenta?-pregunté.
-¡Bah, no creo! Y si nos mata, al menos, moriremos felices.
-Sí, bueno...
Y, en efecto, cuando despertó y Liam le dijo que tenía algo en la espalda y vio lo que era, se despertó dentro de ella su instinto homicida y por poco morimos. Louis acabó en la piscina sufriendo ahogadillas mientras que yo me llevé un sartenazo.
Ese día, los chicos tenían trabajo por la noche.
-Tenemos que actuar, sólo serán un par de canciones, en un bar de por aquí bastante exitoso.-nos informó Liam.
-¿Queréis venir?-preguntó Zayn.
-¡Eso no se pregunta, Zayn! ¡Pues claro!
-¡Bien!
Yo ese día estaba pegajosa y no me despegaba de Niall.
-Nialler, ¿qué haré yo mientras tú estás en el escenario?-pregunté le pasaba los brazos por el cuello.
-Mejor pregúntate qué haré yo mientras tú estás abajo.
-Es que eso ya lo sé, bobo. Tú actuarás y yo me moriré de amor.
-Anda, tú sí que eres boba.
-Pero eso ya lo sabemos.
Y le besé.
Harry metió la cabeza en la tienda y carraspeó.
-Ejem, ejem...
Nos separamos.
-¿Querías algo, Harry?-pregunté con fastidio.
-No, solo era el simple hecho de interrumpir.
Cogí lo que tenía más cerca y se lo lancé.
-¡Estúpido!
Le oí reírse.
Había vuelto a ser el mismo Harry de siempre. No, miento. Ahora era un Harry peor. No hacía más que molestarnos a Niall y a mí siempre que podía. Niall no le hacía mucho caso, pero yo tenía la teoría de que si le había rechazado a él, me lo haría pagar de alguna manera.
Una vez que todos estuvimos vestidos, cogimos la furgoneta y nos fuimos.
Paul conducía.
-¡Oh, dios, Paul! ¡Cuánto tiempo sin verte!-exclamé.
E iniciamos una conversación sobre el impacto de la economía en el planeta.
Al bajarnos del coche, Bego nos miró mal a Louis y a mí.
Su vestido dejaba la espalda al aire y en ella podía verse perfectamente el "LC". Lou y yo reímos como locos.
Paul se los llevó por un lado y nosotras nos fuimos por otro.
El sitio estaba repleto de chicas de diferentes edades e, incluso, llegamos a ver chicos.
Yo le di la mano a Nerea para que no se perdiera (nuestro odio compartido hacia Allison nos había unido).
Decidimos no pegarnos con la gente por un puesto en primera fila, así que nos limitamos a dirigirnos a la barra y ponernos por allí.
Allison caminaba como si se tratara de una diosa y lucía una sonrisa enorme, como si le hubieran grapado las comisuras de los labios a las orejas.
Entrecerré los ojos.
Maldita fuera aquella chica, aunque, en realidad, me daba pena.
Era un instrumento más de Harry.
Le pedimos a Nerea una Coca Cola y nosotras nos pusimos a hablar. Allison aprovechaba siempre que podía para meterse y comentar sobre todo, aunque no tuviera idea de lo que estábamos hablando.
Cuando los chicos salieron pensamos que los oídos nos explotarían por los gritos de las chicas, pero al rato se fueron calmando para poder escuchar sus voces. Cantaron únicamente unas cinco canciones.
Ya avisó Liam que no sería muy largo.
Mientras esperábamos que el sitio se vaciara y los chicos vinieran en nuestra busca se nos acercó un grupo de chicas de unos diez u once años que portaban pancartas con fotos de los chicos y sus nombres pintados por los brazos y la cara.
Se pusieron a cuchillear entre ellas y, finalmente, empujaron hacia nosotras a una chica rubia bastante pequeña y con unos enormes ojos verdes que no parecía muy segura de sí misma.
Además, tenía pintando HARRY en la frente y NIALL en los mofletes.
-Tú...¿Eres Cristina?
Fruncí el ceño al oír mi nombre completo, pero después la sonreí.
-Sí, soy yo.
La niña se giró hacia sus amigas.
-¡Qué si que es ella, sí!
Entonces se pusieron a gritar y se abalanzaron contra mí.
-¡Muchas gracias por hacer feliz a Niall!
-¡Sí!
-¡Soís monísimos!
-¡Casáos, por favor! ¡Venga, por fa!
Yo, que nunca me había visto tan rodeada de niñas pequeñas (los niños pequeños no me gustaban nada), miré a mis amigas en busca de auxilio, pero estas se reían al ver como las niñas me agarraban y saltaban a mi lado, muertas por la emoción.
La verdad, yo no entendía porqué se ponían así al verme a mí. Si fuera a Niall, que sería su ídolo, lo comprendería, pero...¿Yo? Yo no había conseguido ningún logro para merecer la admiración de nadie.
Allison estaba que echaba chispas, ya que ninguna niñita le había dicho nada a ella. Estaban demasiado ocupadas suplicando que siguiera velando por la felicidad de Niall. Como no lo aguantaba más, dio un par de pasos y se colocó a mi lado.
-¡Eh! ¡Yo te conozco!-dijo la misma niña rubia que me preguntó.
-¡Al fin!-dijo Allison con júbilo.
-¡Eres la guarra que me ha robado al novio! ¡Maldita seas!
Y le echó una mirada de odio supremo.
Nosotras nos empezamos a reír, aunque no pude evitar si a mí algún día, me pasaría lo mismo.
Allison se enfadó.
-¡Eh, niñata! ¡Qué él ni siquiera sabe que existes!
-¡Allison!-le gritamos todos.
¡Qué manera era esa de tratar a unas niñas!
-¡Mira que hablarle así a la novia de Harry Styles!-dije, poniéndole la mano en la cabeza en la niña y agachándome para mirarla ya que, si yo era pequeña, ella lo era aún más.
La niña me mostró una gran sonrisa.
-¡Claro!
Esa pequeña, que me recordaba a mí, me había caído bien.
-¿Cómo te llamas?
-Jennifer.
-Que nombre más bonito.
-Pues tu novio lo es más.
Me hizo reír.
-¿Podemos echarnos una foto?-me preeguntó y me pilló desprevenida.
-¿Qué? Quieres una foto...¿Conmigo?
-Sí, pero no tengo cámara.
-Yo tengo el móvil, si te sirve... Luego puedo subirla a Twitter y de ahí puedes cogerla para ti.
-¡Oh, sí, por favor!
Saqué el móvil y Jennifer fue la encargada de dárselo a Allison.
-Se apreta ahí, ¿eh?-dijo, señalándola el botón.
Después corrió a posar conmigo.
-Es que yo tengo un móvil igual-me explicó.-Y sácanos bien, ¿eh?
-¡Qué sí!
Echa esa foto, a las demás chicas de antes les dio envidia y nos echamos varias fotos juntas, con Bego, Isa, Marta y Nerea e incluso una en la que me subieron encima la mitad de las niñas y estuve a punto de morir aplastada.
Nadie quiso echarse una foto con Allison.
-¿Quieres conocer a tu novio, Jenn?-le pregunté.-¿Quieres ver a Harry?
Ella estuvo apunto de desmayarse sobre Nerea, con la que había hecho buenas migas.
-¿Qué? ¿En serio?
-¡Claro! Ven, vamos a buscarle.-dije, tendiéndole la mano.
Ella corrió y la agarró.
Nos acercamos al escenario.
-¡Harry! ¿Estás ahí?-le llamé.
Miré a Jenn, que estaba hiperventilando.
-Tranquila, que seguro que está. Vamos a subir.
La cogí y la subí al escenario y después subí yo con mucho esfuerzo.
Nos cogimos de nuevo de la mano y la guié tras el escenario.
Había una puerta.
-Creo que Harry está aquí-dije.
Me moría de ganas de hacer feliz a aquella niña aunque para ello tuviera que presentarle a Harry y encima ahora mismo ya que nuestra relación no estaba pasando por el mejor momento. Quería verle la cara que pondría al verle.
Llamé a la puerta, la abrió un poco y metí la cabeza.
-¿Puedo pasar?-pregunté.
-¡Cris!-dijo Niall al verme.-Claro, ¿cómo no ibas a poder?
Metí un poco más el cuerpo.
-Harry, ¿estás aquí?-le llamé.
-Sí, aquí estoy.
-¿Puedes venir, por favor?
Harry apareció al momento al lado de Niall.
-¿Qué quieres?
Abrí la puerta del todo y tiré de la mano de Jennifer para meterla dentro.
-¡Mira, Jenn! ¡Ahí está!
Su cara fue de pura felicidad.
Gritó, corrió hacia Harry y se abrazó a sus piernas.
Me acerqué, con los brazos tras la espalda, una gran sonrisa y aire de inocente.
Niall me pasó el brazo por los hombros.
-¿Qué ha pasado aquí?-preguntó.
Harry me miró también en busca de una explicación.
-Jennifer me dijo que me estaba agradecida por hacer feliz a Nialler y yo quise hacerle feliz a ella.
Harry la cogió en brazos.
Jenn, después de mirarle detenidamente, se giró y me miró.
-Gracias Cris de verdad. Eres la mejor.
-Bah, no ha sido nada.
Cuando Harry la dejó de nuevo en el suelo vino a abrazarme a mí y después se puso a jugar con Niall y Zayn (bueno, jugaban a quitarle la gorra a Zayn).
Yo estaba apoyada en la pared, viéndoles jugar y Harry se apoyó a mi lado.
-Así que cumpliendo sueños de niñas pequeñas, ¿eh?-dijo.
-Sí. Hubiera preferido poder llevarle ante Liam o cualquier otro antes que a ti porque no te mereces el amor que esa niña te profesa, pero te eligió a ti y no tuve otro remedio.
-Cris, oye...
-Deberías ir a ver a tu novia, que está muy enfadada. Si no le hacen el caso que ella cree que se merece se cabrea.
Harry no respondió, se limitó a quedarse de brazos cruzados apoyado en la pared. Nuestros brazos se rozaban y cada uno miraba a un lado distinto.
Cuando los chicos estaban listos para salir, Jennifer nos dio una mano a Niall y otra a mí y fuimos en busca de las demás.
-¿Y con quién has venido, Jenn?-le pregunté.
-Con mis amigas, pero ya se han ido. Mi madre trabaja aquí en el bar.
Salimos afuera y la gente ya se había ido. Normal, nos habíamos pasado una vida ahí dentro. Sólo quedaban nuestras amigas y alguna que otra gente que había venido más tarde.
Nos tomamos algunas bebidas y reímos mientras Nerea y Jenn bailaban a la vez con Zayn.
Marta y Bego arrastraban a Liam y a Louis hasta una especie de pista improvisada que había hecho apartando mesas.
Louis decía:
-¡No quiero bailar!
Y Bego le decía:
-¡Me lo debes!
Y él respondía:
-¿Ah, sí? ¡Si ya te pagué el dinero que te debía!
-No es suficiente.
Isa bailaba con Niall, Jeydon estaba en la barra y Allison y Harry también bailaban.
Yo, que no necesitaba a nadie para ello, me puse a bailar sola, siguiendo el ritmo de la música.
Cerré los ojos para sentir la música y que esta me guiara y, cada vez que los abría, descubría los ojos de Harry clavados en mí.
Y yo me movía más y más, consciente de que me estaba mirando y no apartaba la vista de mí.
Entonces, él se inclinó y le dijo algo al oído a Allison.
Esta dejó de bailar, le miró, le empujó, le dijo un par de cosas que no entendimos porque la música estaba alta y se fue.
Nadie se dio cuenta de esta escena excepto yo, ya que había acudido bastante gente más y se habían unido a la pista de baile improvisada.
Sin dejar de mantener el contacto visual, Harry fue sorteando a la gente hasta llegar hasta mí.
Una vez que me alcanzó, dio una vuelta entera alrededor de mí, rozándome la desnuda espalda con sus dedos.
Finalmente, se quedó frente a mí y empezamos a bailar.
Intenté que nuestros cuerpos no se rozaran, pero era imposible.
Y, cada roce, traía consigo una nueva descarga.
Descargas que me hacían ahogar suspiros involuntarios. Descargas que me hacían temblar las piernas.
Me puse de puntillas y le susurré al oído:
-¿Qué ha pasado con Allison?
Y él, susurrándome también, dijo:
-La he dejado.
Liam le dio un codazo a Niall.
-Eh, vas a tener que llamar a una ambulancia.
-¿Por qué?
Liam nos señaló con la cabeza.
-¡Porque se van a matar!
-No hombre, no creo.
Suspiré.
Tienes que alejarte de él. Y tienes que hacerlo ya, AHORA. Vuelve con Niall, vuelve con él.
Gracias a Dios, Niall apareció para salvarme.
Sus brazos pasaron por mi cintura y sus labios depositaron un beso en mi mejilla.
-¿Me echabas de menos?
Giré la cabeza para mirarle mientras cogía sus manos que descansaban en mi cadera.
-Siempre.
Me quejé entonces de que estaba cansada y, como los demás también, decidimos irnos.
-¡Adiós, Cris!-dijo Jenn, dándome un beso en la mejilla y un fuerte achuchón-Espero que volvamos a vernos.
-¡Claro que sí! Y subiré las fotos para que las puedas tener.
Liam llevaba en brazos a Nerea, ya que la pobre estaba hecha polvo.
Durante el trayecto de vuelta, los demás preguntaron dónde estaba Allison.
-Ya no estoy con ella.-informó Harry.
-¡Si eso ya lo sabíamos nosotros!-dijo Zayn-A ti ninguna chica te dura mucho...
Cuando dijo eso, me di la vuelta miré a Harry.
Él también me miró.
Después, volví a apoyar la cabeza en el hombro de Niall.
Nada más volver a casa, nos cambiamos todos de ropa, nos pusimos los pijamas y nos fuimos a dormir.
No podía coinciliar el sueño.
Sentía los dedos de Niall, que me acariciaban la espalda, como si fueran un gran peso y algo en mi cabeza me gritaba "¡Sucia! ¡Asquerosa! ¡Confiesa de una vez la verdad!"y yo no quería hacerlo, no podía.
Finalmente, los dedos de Niall se detuvieron.
Se había quedado dormido.
Salí de la tienda de campaña y, quedándome en ropa interior, me metí, con cuidado de no hacer ruido, en la piscina.
Quería ordenar mis pensamientos, mi cabeza era un ebullidero de ideas, de caras y sonrisas, de roces y caricias, de te quieros y de Harry y Niall. Sobretodo de Harry y Niall.
Me quedé sentada en una esquina de la piscina, viendo las estrellas reflejarse cuando alguien me tapó los ojos.
-¿Quién soy?
-Esa lenta manera de hablar... Harry, sin duda.
-Oh, diablos. ¿Qué haces nadando a estas horas, chiquilla?
-No podía dormir.
-Ninguna noche puedes dormir. ¿No será que quizá necesites a alguien como yo para que te cante?
Le eché agua.
-Niall puede cantarme también.
-¿Y por qué no se lo pides?
-Porque no quiero tenerlo esclavizado.
Él rió y empezó a sacarse la camiseta.
-¿Qué haces?
-Me voy a bañar también.
-Pero...Pero... Estoy en ropa interior...
-¿Y? Por mí como si te la quieres quitar...
La emprendí a manotazos con él y él se tapó con los brazos para defenderse.
-¿Quieres parar? Vas a acabar despertando a todos.-dijo.
-¿Y? Por mí como si quieren darse todos un baño nocturno...
-Pues no porque entonces no estaríamos solos.
-Como si yo quisiera estar a solas contigo...
-Dejemos de pelear, ¿vale? Dame una tregua. Al menos, por esta noche.
-Vale, está bien.
Se quitó la camiseta y, en boxers, se metió en el agua.
-¡Ah, está helada!
-Tss, que vas a despertar a los demás.
-Me podrías haber avisado.
-Tú lo has dicho, podría...
La piscina no era excesivamente grande, así que nadamos de un lado a otro y, después, él se puso en un lado, apoyado en la pared de la piscina y yo enfrente suya.
-¿Y por qué has cortado con Allison?
-Porque tú sigues estando en mi mente.
-Adoro la manera en que me mientes.
-¿Cómo podría convencerte de que esta vez no estoy mintiendo?
-No sé, y tampoco sé si quiero que me convezcas.
Sonrió.
-Pues yo adoro la manera en la que te haces la estrecha conmigo. Eres dura, y eso me gusta.
-Creí que te gustaba todo de mí.
-¿Ves? Ahí estás. Siempre por encima.
-Hombre, no podía ser de otra manera.
Se acercó y se sentó a mi lado.
-¿Qué te crees que haces, eh?
-Me acerco.
-Voy a tener que poner una orden de alejamiento contra ti. Siempre estás encima de mí.
-Bueno, es que a mí me gusta más encima, no sé si me entiendes...
Le di un puñetazo en el brazo.
-Ah, tú, que duele.
-Pues claro que duele, idiota, te acabo de dar un puñetazo.
-Pero no pensé que tuvieras tanta fuerza.
-Deberías aprender que soy una caja de sorpresas.
-Eso ya lo aprendí cuando me besaste. Esa sí fue una sorpresa.
-No te besé, nuestros labios se rozaron. Y estaba borracha. No cuenta.
-Entonces no sé cómo sabe un beso de los tuyos.
-Ni tienes por qué saberlo.
-Pero yo quiero.
Su mano tocó mi cara y me apartó el mojado pelo de la cara. La piel se me puso de gallina y eso nada tenía que ver con que el agua estuviera fría.
-Pero yo no quiero que lo sepas.
-Ya confíaba en que dirías eso.
-¿Y?
-Pues que te lo pienso robar.
-¿Si? Pues la ostia que iría después sería bonita.
-Da igual, ya te lo habría robado y no habría nada que hacer.
-¿Y cuándo piensas hacerlo?
-Cuando menos te lo esperes.
-Ah.
-Como ahora.
Pude haber girado la cabeza y haberlo evitado, pero no lo hice. No, al contrario. La levanté para recibirlo.
Cuando sus labios se apoyaron en los míos sentí una fuerte corriente recorriéndome la espalda.
Le pasé los brazos por el cuello y giré sobre mí misma para sentarme sobre él. La respiración se me había acelerado y mi pecho subía y bajaba a un ritmo frenético. Sentí su fuerte pecho contra el mío y las gotas frías que tenía se mezclaron junto con las mías. Sentía una curiosa mezcla entre calor y frío.
Mis piernas le rodearon la cintura y aprentaron aún más mi cuerpo al suyo. Sentí sus manos frías entrar en contacto con mi cintura y un escalofrío, que no tenía ninguna conexión con la temperatura del agua, me recorrió entera.
Sentía un enorme vacío en el estómago. Era, como dije hace tiempo, como dejarte caer por la lanzadera. Y yo caía, caía y caía...
Tiré demasiado de Harry hacía mí, por lo que le desestabilicé y volcamos en el agua. Aún así, el beso continuó bajo ella.
Cuando me quedé sin aire fue cuando me separé de él y volví a mi esquina de la piscina.
¿Qué había hecho? ¡Mala, mala! Me había dejado llevar por... ¿Por qué me había dejado llevar? ¿Y si nos llega a ver alguien? ¿Y si nos llega a ver Niall? ¡Yo no podía hacerle eso a él! Moriría antes de dejar que le hagan daño.
-Guau, menuda fiera estás echa, pequeña.
-Querías probarlo, ¿no? Pues ya está, ya lo has hecho.
-¿Y esto es lo que siente Niall cada vez que te besa?
-Como se entere, me moriré. Esto está mal, Harry.
-No se enterará si tú no se lo dices.
-No se lo diré, pero creo que debería... No quiero mentirle.
Iba a haberle dicho "¡Todo es por tu culpa!" pero no, no podía, porque no era verdad. Yo tenía la mitad de culpa, los dos estábamos metidos en esto.
-No quiero que se enfade, no quiero que lo pase mal, Harry.
-Creo que, por una vez, deberías pensar en ti misma y no en los demás.
-¿Qué quieres decir?
-Ya sabes lo que quiero decir. Y, vamos, sal ya de aquí o cogerás una neumonía o algo peor.
Por una vez, ¡por una!, le hice caso y salí.
Me quedé de pie en el césped, con los brazos cruzados sobre el pecho, tiritando.
-¿Y la toalla?-preguntó Harry mientras se sentaba en la hamaca.
-No tengo, usaba la de Niall.
Harry puso los ojos en blanco y levantó un brazo.
-Ven. Por suerte, esta toalla es lo suficientemente grande para los dos.
Me senté con él en la hamaca y su brazo se apoyó sobre mis hombros, tapándome con la toalla.
Harry entró en calor en seguida, pero yo seguía teniendo frío.
-Si es que no se puede ser contigo.-dijo, abrazándome y pasando sus brazos por arriba y abajo para darme calor.-¿Mejor?
-Algo sí...
Se levantó, cogió su camiseta del césped y me la tendió.
-Toma, quítate eso mojado y te la pones. Y sí, me doy la vuelta, no miro.
Y me dio la espalda.
Me quité el sujetador empapado y me puse su camiseta.
-Ya puedes darte la vuelta.
-¿Y ahora? ¿Mejor?
-Sí. Pero estaría mejor si me abrazaras.
Él sonrió.
Y lo hizo.
¡Buenooooooooooooooooooorrrrrr! ¿Qué está pasando en esta novela? El lío que tiene Cris en la cabeza con Niall y Harry no lo entiendo ni yo y eso que soy yo quién lo está escribiendo... :/ Manda narices. ¡A lo que iba! Quería decir que voy a estar ausente de este lunes al viernes, así que no podré escribir. ¡Lo lamento mucho, de verdad! Cuando vuelva, seguiremos, ¿de acuerdo? (:
Besos.
Cris Bieber Horan Styles.
Vaaale ,me encaaanta como ya te he dicho mucha mas veces ;-) Espero que de las otras puedas subir cap. antes de irte :-).
ResponderEliminarHolaaaaaa! (:
ResponderEliminarBueno, hace bastante que no dejo un comentario, lo sé, pero no he podido comentar aunque he leído todos y cada uno de los perfectos capítulos que has escrito, y este en particular me ha dejado sin respiración.
Harry rompe con todo, aunque debería pensar en Niall, es su amigo... y Cris, tendría que centrarse hahaha aunque claro, con el amor, nunca se sabe...
La cuestión: ¡Espero el siguiente capítulo con ansias y desvelo!
Besos y... ¡sigue así! :D
Att: Anne Hammersbirds :)
Me vas a matar porque nunca te comenté en los capítulos pero es que no me dejaba ésto ésta tonto -.-' Pero bueno, que ya puedo weeeee *aplausos * JAJAJAJAJAJA ocya .-. Que me encanta tú novela tia, & menudo pisto tiene cris con harry y niall MY GOD! jajajajajaja Sigue así, y espero el siguiente :))
ResponderEliminarPD: En tuenti soy Caitlin tuchicamala, por si me puedes avisar cuando subas :)