lunes, 23 de julio de 2012
Capítulo 18
Cuando Niall despertó, se giró, ya que me estaba dando la espalda y me miró.
Yo estaba con la frente apoyada en su espalda y con mi brazo izquierdo le rodeaba su cintura, aferrándolo contra mí.
-Buenos días-le dije, con voz cantarina.
Y deposité un beso en sus labios.
-Empezando así el día, ya es bueno, sí...-dijo.
Reí.
Después de hacernos cosquillas un rato, decidimos levantarnos.
-Eh, esa camiseta no es tuya.
Oh, maldición.
-Es de Harry.
-¿Y qué hace una camiseta de Harry puesta en ti? Es más, ¿no es la que llevaba él ayer?
Oh.
-Verás, como no podía dormir, salí a bañarme afuera. Harry tampoco podía dormir así que salió también. Nos bañamos y después de secarnos, seguía teniendo frío, así que me la dejó poner. No tiene mucho misterio.
-Sí, sí que lo tiene. ¿Cómo puede ser que os bañárais juntos y no le ahogaras? Me has defraudado...
-Intenté ahogarle, pero la piscina no tiene la bastante profundidad como para ahogar a una jirafa como él.
Rió y fuimos a desayunar.
Los demás ya estaban allí.
Harry iba solo con los boxers y eso le gustaba a Nerea, que no le quitaba el ojo de encima.
-Mi camiseta...-dijo, cuando entré en la cocina.
-Si la quieres de vuelta, lo siento mucho, ahora no puedo dártela. No llevo nada debajo.
Los demás se rieron.
-Bueno... Yo no llevo nada por encima, no sé si me entiendes...
-Anda, desayuna y calla.
Después de desayunar salimos al jardín.
Cogí la toalla de Niall y me tumbé en el césped al lado de Liam.
Niall, Isa y Louis jugaban al fútbol con Pepa que les regateaba a todos y Harry, Nerea y Zayn estaban en la piscina.
Marta y Jey habían vuelto a casa, pero prometieron volver por la tarde.
La pelota de fútbol entró dentro de la piscina y Pepa, que quería cogerla pero no sabía como, apoyó las patas en la pared hinchable de la piscina y la pinchó con las uñas.
El pinchazo, al salir el agua de golpe, pasó de ser un pequeño agujero a uno descomunal y todo el agua se derramó en el jardín.
Zayn, que aún llevaba el flotador de la Barbie de Nerea, acabó en el jardín agarrado al flotador con una cara de miedo intenso, Nerea se quedó tumbada en el suelo deshinchado de la piscina y Harry, misteriosamente, acabó sobre Liam y yo, que estábamos relativamente cerca de lo que antes era una piscina.
-¡Pepa!-gritamos todos a la vez, regañándola.
-¡Guau!
-Como la lias, Pepa...-dije yo.
Después de ese accidente, nos quedamos sin piscina y con el jardín empapado, por lo que tuvimos que quitar también la tienda de campaña, porque se iba a mojar toda.
Todo esto, de recoger y demás, nos llevó toda la mañana.
Comimos y después tuve que irme a la academia.
-Llévate algo de ropa para cambiarte.-me dijo Liam antes de irme.
-¿Por qué? ¿Es que luego nos vamos a algún sitio?
-Digamos que... Que te lleves algo de ropa, sí.
-¡Liam, déjate de secretismo y dimelo!
-¡Jamás!
No conseguí sacarle nada en claro, así que cogí ropa para cambiarme y con mis medias negras y una camiseta marrón clara con un bolsillito pequeño en el pecho me fui a la academia de baile con Jey, que ahora se le veía más animado.
-¿Ya no me odias por no contarte lo de Niall?
-Nunca te odié solo que... Bueno... Quizá yo me precipitara al...
-Vale, no sigas. Todo está bien. ¿Para cuándo la próxima clase de skate? Yo que me estaba haciendo una experta...
En la academia, Alice y Jared no hacía más que darnos caña. No quedaban más que un par de días para el concurso (yo no había pensando en ello porque sino me pondría muy nerviosa) y estaban que se subían por las paredes de los nervios.
Querían que todo saliese perfecto claro, pero no habíamos contado con que Bego no podría participar. Amber ocuparía su puesto alante, a mi lado. Suerte que ahora nos llevábamos bien, por Jey o por lo que fuera, pero nos llevábamos bien, que era lo importante.
Al acabar, suspiré mientras me apoyaba en una pared y me dejaba caer al suelo hasta acabar sentada.
Esto era demasiada presión sobre mis hombros, tenía que estar pendiente de demasiadas cosas y muchísimas cosas podían salir mal y no podría perdonármelo.
Recordé que tenía que cambiarme, así que cogí la bolsa y me encaminé al baño.
Cambié las mayas y la camiseta por un vestido de verano corto de tela fina con florecitas muy monas y me calcé las manoletinas.
-Eh-me dijo Jey al verme salir del baño-¿Adónde vas vestida así?
-No sé, Liam dijo que me cambiara de ropa.
-Ah, entonces ya entiendo.
-¿Qué pasa?
-Nada, ya lo verás.
-¿Por qué no puedo enterarme?
-Porque no es nada importante.
Le gruñí.
Al salir de la academia me sorprendí al ver que mis amigos me estaban esperando montados en el coche.
-¿A qué esperas para montarte?-dijo Harry abriendo la puerta.
-A que tú me abrieras la puerta.
Jey y yo nos sentamos en el coche y nos fuimos.
-¿Adónde vamos?-pregunté.
-Secreto.-dijo Liam.
-Un secreto más y os mato a todos, ¿entendido?
-Vale, vale... Vamos a la playa, ¿de acuerdo?
-¡Bien, a la playa!
El trayecto, de una hora más o menos, lo pasamos cantando tonterías.
Yo tenía la cabeza apoyada en el pecho de Niall y de ahí era difícil sacarme.
Cuando Harry aparcó, me bajé de un salto y empecé a dar vueltras sobre mí misma.
-¿Por qué estás tan contenta?-me preguntó Harry con una sonrisa, curioso.
-Digamos que... No lo sé.
-Oh, vamos, sí lo sabes. Yo lo sé.
-¿Ah, sí?
-Sí. Tiene que ver con una piscina, por la noche, ayer, tú, yo... ¿Me entiendes?
La sonrisa se me borró de la cara.
-Acabas de deprimirme, lo sabes, ¿no? Si te llega a oír alguien...
-Pero nadie me ha oído. Solo tú.
Y me guiñó el ojo.
Negué con la cabeza.
Cuando llegamos a la playa ya estaba atardeciendo.
Mientras Nerea y Louis corrían a mojarse los pies en la orilla y Nerea se reía de cómo corría Louis, nosotros llevamos a la arena una nevera con bebidas y una mochila con comida.
Nos sentamos en la arena y nos repartimos la comida y la bebida y vimos a Nerea perseguir a Louis mientras le tiraba conchas y este corría de una manera muy cómica.
Liam y Marta comentaban cómo encender una hoguera, Zayn y Bego jugaban con los palos de la hoguera y los usaban como espadas mientras Isa les decía que pararan que se iban a sacar un ojo, Jey formaba la forma de una gorra (su gorra) con las conchas en la arena, Harry estaba sentado a mi lado y yo estaba entre las piernas de Niall, apoyada en su pecho, medio tumbada.
Niall estaba comiendo patatas fritas y algunas migas me caían en el pelo y Harry se entretenía quitándome dichas migas del pelo y se las tiraba a Jeydon.
-¿Quieres la última patata?-me ofreció Niall.
Zayn ahogó un grito.
-¿Niall compartiendo comida? ¿Desde cuándo? Debes de ser alguien muy especial para él, Cris, porque jamás ha compartido comida con nadie...
-¡Mentiroso! ¿Y qué pasó con ese medio bocadillo que te di?
-Era de Louis, que se lo habías quitado. Y no me lo diste, te lo tuve que quitar a la fuerza.
-Bueno... Pero eso se parece a compartir.
Nos reímos.
Acepté la patata, la partí por la mitad y le di una.
De vez en cuando, mi mirada se escapaba y dejaba de mirar al mar para mirar a Harry.
Una de estas veces Harry me acarició la cabeza con una mano y yo le mordí un dedo.
-¡Ah, me has mordido!
Le enseñé los dientes y gruñí.
-Yo creía que eras más de arañar, gatita.
-A veces los gatos también usan los dientes, bonito.
-Paz, paz por favor...-pidió Liam.
Decidimos jugar a volleyball con una red que había por ahí cerca.
Bego, como no podía jugar por la pierna se quedó sentada cerca de allí.
Formamos los equipos.
(Para hacer los equipos, yo, Cris, la escritora, me tomé la molestia de poner el nombre de los personajes en papelitos y elegirlo a suertes para que no se dijera que tenía favoritismos. Sorprendentemente, este fue el resultado).
Me tocó con Niall y Zayn, pero como en el otro equipo eran seis, Harry se tuvo que venir al nuestro. Nosotros éramos cuatro y ellos, con Nerea, cinco.
(Exacto. Al elegir los papelitos, primero salió Isa para un equipo, luego Niall para el otro, luego Jeydon, luego salí yo, luego Marta, luego Zayn, luego Nerea, y, para gran sorpresa, quedaban dos papeles, cogí uno y resultó ser Harry. ¿Coincidencia? No lo creo. Sospechoso, muy sospechoso.)
Comenzó sacando Niall.
Nerea fue corriendo a darle, pero se escurrió y se comió la arena.
Louis, al ir corriendo a levantarla, le dio a la pelota con la cabeza. Salté e intenté darle al balón... Y no le di porque me pasó demasiado alto. Por suerte Harry estaba detrás, le dio, se la pasó a Zayn y este anotó un punto.
-¡Eres una enana, una enana!-me dijo Harry.
-¡Y tú una jirafa, jirafa!
-Al menos yo le doy al balón.
Le bufé.
Seguimos jugando y, cuando Harry falló una, me empecé a reír como loca, luego, cuando yo pisé el balón y me comí la red, quién se rió fue él.
Luego nos acabamos gritando que si el balón no sé qué, que si era mía o suya, que si la trayectoria del balón y la fuerza del aire favorecían a uno u otro...
-Esos dos no pueden estar en el mismo equipo.-observó Liam mientras esperábamos a que Louis trajera la pelota ya que Zayn la había tirado bien lejos.
-Ni en el equipo contrario tampoco pueden.-dijo Jey.
-Ni juntos ni separados pueden estar.
Louis volvió con el balón y seguimos jugando.
Me tocaba sacar a mí.
Le dí, sin demasiada fuerza... Y le acabó dando a Harry en la cabeza.
-Ups. Juro que no fue aposta.
-Ya, claro, claro...
-Ven, tonto, no te enfades.
Avancé hacia él y le di un beso en la mejilla.
-Os juro que no les entiendo. Un momento se están matando, gritándose y tirándose cosas a la cabeza y a otro se están dando besitos.
-No intentes entenderlos, Liam, que quizá te hagas daño.
Jey y Liam se rieron.
Cuando acabamos el partido, que ganamos nosotros (es que Nerea y Louis no le daban al balón ni aunque quisieran) Harry iba andando por delante de mí y, no sé qué venazo me dio, que eché a correr y, de un salto, me subí a su espalda.
-¡Pum! Soy un koala.
-Con ese cacho salto que has tenido que pegar con tus cortas piernas para subirte encima de mí, yo más bien diría que eres un canguro.
-¡Tonto!-dije, mientras le daba un golpe sin fuerza en la espalda.
-No sé como me dan más miedo-dijo Liam-Si cuando están en plan amigos o cuando no.
-A mí me dan miedo siempre.-dijo Zayn.
Hice ademán de bajarme, pero Harry me sujetó.
-Eh, tú ahora no te bajas.
-¿Cómo que no? Esta es mi parada.
-No importa, también te puedes bajar en la siguiente.
-Solo compré el billete hasta esta parada.
-Te doy un bono. Con ese tienes para unos diez viajes más.
-¡Niall, Niall!-le llamé.
Cuando se acercó, conseguí soltarme de Harry y le extendí los brazos.
Este me cogió y me alejó de Harry, al cual le saqué la lengua.
Una vez que me depositó en la arena, le agarré de la mano y tiré de él hacia la orilla.
-Remángate el pantalón y vamos al agua.-dije, tirando de su mano.
-Vale-dijo, sonriendo-Dame un momento.
Remangado el pantalón como buenamente pudo, le cogí de nuevo de la mano y fuimos al agua.
-¡Ah! Está fría.-me quejé cuando el agua me cubrió los pies.
-Pero no mucho, ¿no?
-No, claro.
Andamos un poco más al fondo, hasta que nos cubrió hasta las rodillas.
Entonces le solté de la mano y le pasé los brazos por la cintura.
Él pasó sus brazos por mi cuello y apoyó su barbilla en mi cabeza.
-Te quiero-le susurré en el pecho.
Oí una dulce risa en mi oído antes de escuchar una respuesta.
-Yo también.
[Pov Harry]
Pero, ¿qué le había dado a la niña esta conmigo ahora?
No entendía.
Unos días hacía como si yo no existiera en absoluto, como si fuéramos desconocidos y otros días actuaba como si fuéramos... Algo más que amigos.
Me senté con Liam y Marta, que estaban muy entretenidos intentando colocar los palos correctamente para encender una hoguera. Bego estaba obervando el proceso y de vez en cuando decía alguna sugerencia,Nerea se peleaba con unos cubos y unas palas que se había traído e Isa, Jey y Lou echaban unos penaltis contra Zayn, que se la quedaba siempre.
Suspiré y abrí la nevera.
Metí la mano y cogí una bebida aleatoria.
Una Coca Cola.
Sonreí.
Ella era una adicta a la Coca Cola como yo era adicto a ella.
La abrí y eché un trago.
Ella y Niall estaban un par de metros por delante de mí, abrazándose.
Me puse a cantar, en bajito, una frase de More than this, "cause I can love you more than this".
Dejé la lata en la arena y, cogiendo algunas conchas, me dediqué a tirarlas al mar.
Anochecía, así, como dato, pero a mí no es que me importase.
¿Por qué ella?
Aparentemente, ella era feliz con mi amigo.
¿Por qué precisamente había tenido que fijarme en ella? ¿Qué tenía ella que no tuvieran las demás?
Para empezar, un gran carácter. Y unos ojos bonitos. Y, encima, era guapa, aunque ella se empeñara en que eso no es cierto.
Me cansé de tirar conchas, así que me abracé las rodillas con los brazos y me quedé mirando como Cris le echaba agua a Niall y este corría persiguiéndola, la atrapaba y, como premio, se llevaba un beso.
-¿Qué haces, Hazza?-preguntó Lou, sentándose a mi lado.
-Nada en particular.
-Vamos, algo tendrás que hac...
Siguió con la mirada hacia donde yo estaba mirando.
-Oh, vaya. Ya sé qué estás haciendo.
Me dio un par de palmadas en la espalda y yo bajé la vista para no mirarle.
-Eh, Harry. ¿Quieres contarme algo? Sabes que siempre estoy dispuesto a escucharte. Aunque, espera, jamás había hablado contigo de esto... No estoy acostumbrado a que las chicas te ignoren, macho.
Sonreí.
-La verdad es que yo tampoco.
Y le conté así un poco por encima lo que había pasado entre ella y yo.
-Que rallada, Harry, de verdad. Sabes que siempre intento aconsejarte lo mejor... Pero esta vez no sé qué decirte. Tienes que luchar por lo que quieres, pero... Si lo haces, quizá Niall... Y es que es Niall, Harry. A él esto le ha pasado muchas veces contigo. Tú eres el gran Harry Styles y él es Niall Horan y se piensa que es peor que tú, como siempre se iban todas contigo... Y ahora llega una chica-dijo, señalando a Cris con la cabeza-Que, por primera vez, le quiere por quién es, no por qué es y, que aún estando Harry Styles, le sigue prefiriendo a él.
-Ya.
-Comprenderás que no la va a dejar escapar así como así después de lo que le ha costado encontrarla.
-Humm.
Nos quedamos un par de minutos en silencio.
-Lou.
-¿Si?
-Ella luchó por ti. ¿Qué pasó entre vosotros?
Louis miró entonces hacia el frente.
-Fue... Complicado.
-Explícate.
Sus ojos la siguieron mientras ella perseguía a Niall y se subía encima suya.
-Yo la quería. Y la quiero. Pero...-Puso una mano en mi hombro-Hay gente que la quiere más que yo. Y, de todas formas, ya se lo dije. Es como mi hermanita pequeña.
-Ya tienes hermanas pequeñas de sobra, Lou.
-¡Bueno, pues la adopto, ya ves tú!
Reímos.
-Me aparté de ella para que te acercaras tú, Harry. Pero Niall fue más rápido.
Me dio otra palmada en la espalda, se levantó y se fue, dejándome a mí solo con mis pensamientos.
Recordé la primera vez que la vi.
Había oído hablar de ella, cuando Niall vino corriendo ese día de lluvia y dijo que se había encontrado con una chica íncreible, española, en un banco del parque de al lado que además era nuestra vecina. Se le veía emocionado cuando habló de ella y más cuando nos la describió.
Pude comprobar si Niall había acertado en su descripción cuando, un par de días después, ella vino a buscarle para que le enseñara la ciudad y le abrí la puerta yo e intenté ligar con ella, pero se resistió. Como a día de hoy sigue pasando.
Eché otro trago a la lata de Coca Cola.
Entonces, escuché un grito de euforia y me giré para ver qué pasaba.
Marta y Liam habían conseguido encender la hoguera y se abrazan, gritando "¡Lo conseguimos!".
Volví la vista hacia delante.
Ojalá pudiera conseguir otra cosa yo también.
[Fin pov Harry]
Después de jugar con Niall, volvimos, agarrados de la cintura, con nuestros amigos.
Pasamos al lado de Harry.
-¿Qué te pasa, ricitos?-dije, revolviéndole el pelo con la mano, sabiendo que eso le molestaba.
Para sorpresa mía, esta vez no se quejó.
-Nada, estoy bien.
Miré donde estaba sentando y después miré hacia atrás, donde habíamos estado nosotros haciendo el loco.
Y comprendí.
Harry nos había estado observando.
Entonces, me sentí mal conmigo misma.
No quería hacerle ningún tipo de daño a Harry (a no ser que fuera daño físico. En ese caso, se podría discutir).
Me senté sobre las piernas de Niall cerca de la hoguera, pero Harry no se movió de su sitio, desde el cual nos daba la espalda.
-Harry...-le llamé.
Giró la cabeza y me miró de reojo.
-Siéntate a mi lado, por favor.
Todo el mundo se me quedó mirando como si le acabara de decir a un camionero que me atropellara con su camión.
Sin pronunciar palabra, se levantó y se dejó caer al lado de Niall y, por tanto, al mío.
-¡Harry, mira qué he construido!-dijo Nerea, apartando a Zayn de un empujón para que Harry pudiera mirar lo que había hecho.
-Ah, qué castillos más bonitos.
-¿Qué castillos ni qué leches? ¡Es un chalet! ¡El chalet donde viviremos tú y yo dentro de unos años!
Harry, que en ese momento estaba bebiendo Coca Cola, nos la escupió a Niall y a mí.
-¿Qué?
Y nos echamos todos a reír.
-¡Claro! Y mira, he puesto hasta un parque en el jardín de atrás para que los niños puedan jugar ahí. Primero un niño, para que puedas jugar al fútbol con él y, cuando este tenga unos cuatro o cinco años, una niña, para que le pueda hacer coletas y ponerle vestiditos.
Todos estábamos rojos por la risa.
-Creo, Harry, que Nerea te ha hecho un plan de vida-le dijo Lou.
-Ya veo, ya.
-Pero Nere-le dije yo-Has hecho un montón de chalets alrededor del de Harry y tú. ¿Es una urbanización o qué?
-¡Ah, sí! He hecho casas para todos. Este-dijo, señalando el más cercano al suyo-es donde viviréis Niall y tú. Los niños si queréis los podéis llevar a nuestro parque de atrás que es más grande que el vuestro. Y, además, vosotros primero una niña, porque así puedo ponerle vestiditos y probarle peinados antes que nazca la mía.
Yo rodaba por la arena de la risa que me daba todo eso.
-Vale. ¿Y las demás casas?
-Esta otra es la de mi hermana y Louis. Que ellos dicen que no, pero yo sé que sí son novios.
-¡Nerea!-dijo Bego, tirándole una zapatilla que ella esquivó.
-Y luego esta es para Marta y Liam, que son muy monos y que yo quiero que vivan juntos y esta para Isa... ¡Y Jey, claro! Sois ideales. Y Zayn...
-¡Tengo una casa para mí solo!
-¿Quién podría hacerte mejor compañía que tú mismo?-le dijo Lou.
Todos nos reímos.
Bego se puso a hacer castillitos de arena con Nerea y Louis, bueno, según Nerea era una nueva urbanización mejorada para todos nosotros y Zayn dijo que se había quedado impresionado cuando vio tirar a Isa los penaltis y dijo que era mejor tirando que Niall a lo que este dijo que eso habría que verlo y se fueron los tres a tirar penaltis.
Marta se cabreó con Jey por no sé qué cosa que dijo este y se fue a mojarse los pies a la orilla para no tener que verle y Liam la siguió.
Eso nos dejaba a mí y a Harry solos, ya que Jeydon se fue a seguir metiendo con Marta para ganarse un par de ostias bien dadas.
Me levanté de la arena y me sacudí por si tenía arena pegada por el vestido.
-Voy a darme una vuelta por la playa, ¿te vienes?
-¿Dirá algo tu novio si voy?
Me crucé de brazos.
-No, a no ser que quieras hacerme cosas malas entre ola y ola.
-Es que es justo lo que pensaba hacer.
Sonreí y le pegué.
Eché a andar y me paré como a unos veinte pasos.
-¿Vienes o qué?
-Voy, voy.
Se puso a mi altura y echamos a andar.
-¡Ay, espera un momento!
-¿Qué pasa?
Eché a correr de vuelta hacia la hoguera y después volví con él.
-Tengo frío.
-¿Tienes frío aquí?
-Lo siento, soy muy friolera, no lo puedo evitar.
Y me puse una chaqueta azul de Niall que tenía capucha, que también me puse.
Las mangas y la capucha me quedaban grandes, pero me daban un toque gracioso.
Fuimos andando por la orilla, por lo que el agua nos mojaba los pies.
-Le he contado a Louis lo que pasó ayer.
Me quedé clavada en el sitio.
-¿Qué has hecho qué?
-Tenía que contárselo a alguien. No podía guardármelo para mí.
-¿Y qué te ha dicho?
-Que él en tu lugar habría hecho lo mismo. Vale, no me mires así. Pues, ¿qué va ha decir? Que pensemos en Niall antes de hacer nada...
-Lo que te dije yo.
-Ya, ya sé.
-¿Y?
-¿Cómo que y?
-Pues eso, que ¿y? ¿Lo sabes y?
-No sé.
-Ah, claro. No sabes.
Yo aún seguía andando tras él e iba poniendo los pies sobre las huellas que dejaban los suyos en la arena.
Se paró, esperándome, ya que me había quedado unos pasos por detrás.
Cuando llegué, le abracé por detrás y apoyé la cabeza en su espalda.
-¿Por qué haces que todo sea tan difícil, Harry?
-Perdona, aquí quién dificulta nuestra relación teniendo novio eres tú, maja.
Le solté.
-¿Nuestra relación? Ja, sí, claro...
Y eché a andar por delante de él.
No se movió del sitio.
Retrocedí para ir a buscarlo, le cogí de la mano y tiré de él hacia delante.
No le solté la mano hasta que llegamos al final de la playa.
Cuando hice ademán de soltarme, él me dio un apretón y me giré para mirarle.
-¿Recuerdas cuando bailamos bajo la lluvia?
Sonreí.
-¿Cómo olvidar aquella locura?
Ahora fue él quién sonrió.
No pude evitar mirarle bien.
Llevaba esa camiseta suya de cuadros azul, abierta por el pecho que dejaba ver el collar que tenía y luego esos vaqueros suyos color claro que le sentaban tan bien.
-Supongo que si bailamos ahora, sin música, ni lluvia, no tendría mucho sentido, ¿no crees?
-Y además, yo no sé bailar.
-Yo podría enseñarte.
Le puse las manos en el pecho.
Bajo el tacto suave de la camisa sentía su pecho duro subir y bajar con el ritmo de su respiración.
-¿Tú, enseñarme a mí? Hum... ¿Qué clase de baile?
Le desabroché un botón de la camisa.
-El que quieras.
Luego le empujé y eché a andar hacia la orilla, riéndome.
-¿Se puede saber en qué clase de baile estabas pensando?
-En uno no apto para mayores de dieciocho años.
Reí.
-Tú siempre tan tú.
-Si no no sería yo, ¿no crees? ¿Adónde vas?
-A mojarme un poco las piernas, ¿vienes?
-Sí, voy tras de ti.
¿A qué estaba jugando? No lo sabía. Siempre había odiado a esas chicas que jugaban a dos bandas, que parecía que tenían dos caras y ahora yo me sentía una de ellas. Era incapaz de elegir entre uno y otro y eso me hacía estar, jugar con los dos.
No me gustaba aquello, pero, ¿qué otra cosa podía hacer?
Dejé que las débiles olas me mojaran las piernas y recordé como había conocido a Harry.
Iba buscando a Niall, para que me enseñara la ciudad cuando él apareció. Abrió la puerta y la primera impresión que me llevé de él es que era un chico guapísimo, y apunto estuve de aceptar su oferta de ir con él en vez de con Niall, pero recordé que un compromiso era un compromiso y no acepté al final.
Harry llegó hasta mí, le cogí de las manos y comenzamos a bailar.
-Want to, but I can’t help it
I love the way it feels,
It’s got me stuck between my fantasy and what is real
I need it when I want it, I want it when I don’t
Tell myself I’ll stop everyday, knowin’ that I won't
[Lo quiero pero no puedo conseguirlo.
Me encanta la manera en que se siente.
Me tiene atrapado entre mi fantasía y lo que es real.
Lo necesito cuando quiero, lo quiero cuando no lo quiero.
Me digo a mí mismo todos los días detenerme, sabiendo que no puedo]
-¿Qué cantas?-me dijo, sonriendo.
-Ya que no tenemos música, yo puedo cantar. Es Because of you, de Ne-Yo.
-Baby, you have become my addiction, I’m so strung out on you.
I can barely move but I like it
And it’s all because of you.
[Nene, te has convertido en mi adicción. Estoy tan encadenada a ti.
Apenas puedo moverme, pero me gusta.
Y todo es por ti]
-Y, ¿por qué has elegido cantar esta canción?
-And it´s all because of you. ¿Responde eso a tu pregunta?
Harry rió.
Después de bailar en el agua, salimos a la arena.
Él se sentó y abrió las piernas para que yo me sentara ahí, como hacía con Niall, solo que esta vez me senté de lado, para poder mirarle.
-No te entiendo.-dijo.
-¿Por qué dices eso?
-Porque unos días pasas de mí y otros, como hoy... Me haces caso de una manera especial.
-Porque tú eres especial.
-Pero eso ya lo sabía.
Sonreí.
-Harry... Así no podemos continuar.
-¿Así, como?
-Así... Niall, tú y yo...
-¿Y? ¿Qué me quieres decir con eso?
Suspiré.
-Que voy a tomar una decisión. O uno u otro, pero no puedo seguir así, yo al menos, no puedo y sé que vosotros dos tampoco.
Le pasé los brazos por el cuello y escondí la cabeza en su pecho.
-Pero tampoco quiero hacer daño a nadie.
-Lo sé.
-Pero lo voy a hacer.
-También lo sé.
Me separé un poco de él y me quedé mirando al infinito, pensando.
Harry tiró hacia abajo de la capucha y me la quitó. Se entretuvo entonces tocándome el pelo, que ahora tenía bastante largo.
-¿En qué piensas?-preguntó.
-En todo, en general, pero principalmente en el concurso. Es pasado mañana, Harry y no me siento preparada en absoluto.
-Estás preparada para eso y para mucho más.
Sonreí y miré hacia abajo.
-El recuerdo de lo que sucedió la última vez que bailé en público sigue estando en mi cabeza. ¿Y si hago algo mal y perdemos por mi culpa?
-No creo. Si perdéis, es porque Jeydon es patético.
Reí.
-Menuda manía le tienes al chaval.
-No puedo evitarlo, fue odio a primera vista, como Amber y tú.
-¿Si? Pues ya nos llevamos bien. Le interesa llevarse bien conmigo.
-¿Por?
-Porque quiere conseguir a Jey.
Harry rió.
-Volviendo al tema... Puf, es que estoy verdaderamente preocupada. Estaré sola delante de una cámara... Y me asustaré, lo sé.
-No estarás sola, Jeydon estará contigo.
-Eso es igual o peor que estar sola.
Volvió a reír.
-Tengo entendido que puedes llevar dos acompañantes.
-¿Cómo sabes eso?
-Allison. Es la presentadora y una de las jueces del concurso.
-Ah, es verdad. Me lo dijo. ¿Quieres venirte?
-Pasado mañana hemos dicho que es, ¿no?
-Ajá.
-Humm. Mañana no estamos y...
-¿Qué? ¿Y cuándo pensábais decírmelo?
-Emm...¿Mañana, a la hora de irnos?
-Joder.
-Y pasado no sé si estamos, tampoco.
-¿Qué? ¿Ninguno de los cinco?
-Creo que no.
Volví a mirar al infinito.
-¿Te gustaría que estuviera ahí?
-Sí. Así no me sentiría sola.
Se inclinó y dejó un beso en mi mejilla.
-Pues entonces estaré. No sé como lo haré, pero estaré.
-¿De verdad? ¡Gracias!
Y le abracé.
Decidimos volver, porque nos esperaban unos quince o veinte minutos de caminata.
Cuando volvimos, la gente ya estaba recogiendo las cosas.
-¡Al fin!-dijo Zayn, al vernos-Íbamos a mandar a la polícia a buscaros.
-No hace falta, Zayn. Nos estábamos pegando por ahí, en nuestra línea, ya sabes.
-Eso.-dije yo.
La hora de regreso a casa se nos hizo corta.
Los chicos querían que fuéramos a dormir todos a su casa, pero es que todos no cabíamos.
-¡Da igual! Ponemos a Liam a dormir colgado en una percha dentro de un armario.
-¡Claro Harry, claro!
Al final no sé como se colocaron para dormir, lo único que sé es que yo tenía una plaza reservada en la cama de Niall y ahí nos dormimos los dos, mirando el póster de tela de Justin ya que le tocaba tenerlo a él.
Antes de dormir, Niall me estuvo contando lo que iban a hacer.
-Y mañana tenemos que hacer no sé qué historia. Lou y Zayn nos quieren gastar una broma, pero son tan penosos escondiendo este tipo de cosas que yo me he enterado, pero para reírme mañana no he dicho nada.
-¿Y en qué consiste la broma?
-Oh, ya lo verás. Los pobres Harry y Liam no tienen ni idea.
Y se empezó a reír solo.
-Y pasado mañana tienes el concurso, ¿no?
-Sí, pero me ha dicho Harry que a lo mejor no estáis. Yo quería que fueras conmigo.
-¿Es que puedo ir?
-Puedo llevar acompañantes. Dos.
-No sé qué tenemos que hacer ese día, pero espero que no sea muy importante porque pienso estar ahí, contigo.
-¿De verdad? Aw, ¡gracias!
A la mañana siguiente, cuando se fueron, fui a casa de Bego y Nerea en espera de que llegasen mis padres y los suyos.
Fui con Nerea a comprar el pan.
-Me gusta.-dijo.
-¿El qué? ¿Comprar el pan?
-No. Harry.
-Ah, pero eso ya lo sabía.
-Y estoy feliz.
-¿Y eso?
-Porque la pedorra de Allison se ha ido.
-Yo también estoy feliz por eso.
-¿Y tú por qué? Yo tenía celos, pero, ¿y tú?
-Emm... ¡Mira, esa barra de pan está bailando!
-¡Ala, a ver...! No está bailando.
-Pues desde aquí lo parecía, ¿eh?
Volvimos a casa y me encontré con Allison esperando fuera.
-¿Qué haces aquí? Harry no está, Harry se fue. Harry se escapó de tu vida...
-No estoy aquí buscándole a él, sino a ti.
-¿Y qué quieres?
-Sabes que mañana es el concurso y que yo soy una de las jueces, ¿verdad?
-Sí, ¿y?
-¿Hiciste lo que te dije?
-¿El qué te dijo?-preguntó Nerea.
-No me dijo nada.
-Te dije que te alejaras de Harry.
-¡Ah, pues no se han alejado no! Pasan mucho tiempo juntos. Ayer, sin ir más lejos, estuvieron solos caminando por la playa y...
-¡Nerea!-la regañé.
Allison sonreía.
-Ya veo.
Llamó al timbre y entonces, se echó a llorar.
Nerea y yo nos miramos sin entender.
Bego, con ayuda de sus muletas, le abrió la puerta.
-Cris, si te di las llaves para que... ¿Allison? ¿Estás llorando?
Y Allison, entre lágrimas, empezó a contarle que yo, desde el principio de los tiempos me había metido con ella por salir con Harry y que ahora la había llamado para que mañana me ayudara en el concurso porque ella era una juez y que, si lo hacía, le había dicho a Harry que volviera con ella.
-¡Cris! ¿Pero se puede saber qué te pasa? ¡Yo no sabía que eras así!-me dijo Bego.
-Bego, que no, que está mintiendo...
-¡Claro, aquí todas las personas mienten menos tú! ¡Siempre es igual, cuando eres tú la primera que va mintiendo!
-¿Yo? ¿A quién?
-¿A quién va a ser? ¿Crees que no nos hemos dado todos cuenta de lo que pasa entre Harry y tú? Pero nos callamos, nos callamos por Niall, porque él no quiere ver, él no quiere creer... ¡Y tú nunca quieres escuchar!
-¿Qué?
-¡Siempre hablamos de tus problemas! ¿Te has parado a pensar si yo tengo, me has preguntado si alguien me gustaba, si todo iba bien? ¡Pues no, claro, porque ella tiene un lío enorme en la cabeza entre Niall y Harry y lo demás y lo de los demás da igual!
-Yo no soy así...
-¡Pues si no eres así es la impresión que das! ¡Mucho decías de Amber pero tú eres igual!
Le di la barra de pan a Nerea y las llaves.
-Vale, está bien.
Me di la vuelta y me volví a casa.
Allison había conseguido lo que quería.
Ahora, yo, un día antes del concurso, con unos nervios de la leche, estaba sola.
O quizá no.
Llamé a Marta y le conté lo ocurrido.
-¿E hizo eso? Menuda falsa esa chica.
-Ya, pero Bego la creyó.
-Bueno, es que ellas se han hecho buenas amigas.
-Pero yo también era su amiga... Y, ¿qué pasa entre Harry y yo que todos os habéis dado cuenta?
-Em... Bueno... Es que vuestra relación... No es normal.
-Porque no somos normales.
-Ya, pero... No sé. La gente habla por hablar, ya sabes.
-Ya... ¡Oh! Vienen mis padres.
-Bueno, si necesitas cualquier cosa, aquí al lado estoy.
-Vale, muchas gracias.
Colgué y fui a ver a mis papás, a los que hacía tiempo que no veía.
La abuela se había puesto mejor y ya habían podido volver.
Les conté las cosas que habíamos hecho durante su ausencia e, incluso, les conté lo de Niall y yo.
-¡Claro, así tenías las prisas que tenías por venirte! No eres lista ni nada.
-Claro papá, claro.
En la academia tuvimos el doble de horas de baile y acabé hecha polvo. Después de repetirnos quinientas veces que habría un bus esperando a la entrada de la academia para llevarnos al plató y hacernos bailar otras siete veces después de cambiarnos de ropa, Alice nos dejó irnos.
Llegúe a mi casa molida y justo a tiempo de poner la tele y ver la broma de la que me habló Niall, que consistió en que una mujer embarazada les entrevistaba y que luego se ponía a dar a luz.
Mi madre lo vio conmigo y cuando salió Niall, dijo "¡Mira, si es el novio de mi hija!".
-Y ese de los rizos es Harry, ¿no?
-Sí, mamá, ese era.
Entonces la mujer se puso a decir que el bebé ya venía y Harry se asustó y corrió a ayudarla.
Mi madre rompió a reír.
-¡El chico está asustado de verdad!
Louis y Zayn intentaban no reírse en una esquina, Liam estaba a punto de echar a correr en círculos, desesperado, llamando por teléfono, Niall estaba tan tranquilo sentado en el sillón como si la cosa no fuera con él y Harry estaba agachado en el suelo con la mujer, sujetándola y agarrándola de las manos y diciéndole que respirara mientras respiraba él también.
-Hija, para mí que a tu novio le da igual...
-Es que él ya sabe que es una broma, mamá. Harry, en cambio, no. Él se piensa que es de verdad.
Harry, desesperado en busca de ayuda, pedía que llamasen a alguien y después seguía hablando con la mujer, tratando de tranquilizarla.
No sabía que Harry podía llegar a ser así.
Me conmovió verlo tan asustado y preocupado por la mujer.
Creí que era un inmaduro al que sólo le importaba conseguir los teléfonos de todas las chicas del planeta pero viéndole en esa situación te dabas cuenta de que eso no es así.
-Harry es de lo más adorable que he visto.-dijo mi madre.
-Pues tienes razón.
Entonces le dijeron que dejara de sufrir, que todo era una broma.
-¡Ja! ¡Qué cara se le ha quedado!
Y mi madre venga a reírse.
La verdad es que era una cara divertida, que venía diciendo "Sois todos unos cabrones... Pero os quiero".
Yo me reí de verdad cuando se levantó, se fue a sentar cogiéndose las rodillas con los brazos y se pegó una leche contra el suelo.
¿Sabría él que le estaba viendo? Sí, supongo que sabía que lo había visto.
Pero me había convencido, tenía razón.
Él sabía que le estaba viendo y no había actuado, se había comportado como realmente era, sin importar lo que pudiera pensar.
Me había convencido de que lo nuestro era igual, que él no mentía, que no actuaba. Que él hacía lo que sentía sin importale otra cosa.
Y ya era hora de que yo dejara de actuar.
¡Bueno, gente! Lamento el retraso, pero el mundo quiso secuestrarme 4 días y contra los secuestros nada se puede hacer. A nivel personal, este capítulo no me gusta mucho... O sí. No sé, dejémoslo ahí, lo importante es que os guste a vosotras (:
Cris Bieber Horan Styles
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Fantastico cap.!! Espero con impaciencia el siguiente! ;-)
ResponderEliminarTe voy a decir una cosa HARRY Y CRIS, son adorables hasta cuando discuten, & bueno yo creo que nerea y niall podrían acabar juntos en un intento de consolarse cuando los otros dos declaren su amor a los cuatro vientos...Puede que lo tuvieses en mente o puede que no, a mi es que hoy parece que me ha venido una inspiración divina, pero bueno. jajajaja Volviendo a lo que iba, que tú novela es perfecta, como todas las que tienes y que espero el siguiente :)
ResponderEliminarPD: Ya sabes que ahora me puedes avisar en Caitlin Nérsitümb, ¡ah! Otra cosa, te he empezado a seguir en twitter soy @AnaIsabel1D :')
Hola hoy e encontrado tu novela i me ENCANTA!! De verdad me encanta :D Siguela porfavor.. Necesito saber como continua i me encantaria que la Cris i Harry estubieran juntos :)
ResponderEliminarBesos!! :) I sigue plis :)