Abrí los ojos y, lo primero que vi, fueron los verdes ojos de Harry, mirándome.
-Buenos días, gatita.
Sonreí.
-Buenos días, Harreh.
-¿Qué tal estás?
Me estiré cuál larga era.
-Fantásticamente. ¿Y tú?
-Genial, ahora que estás despierta.
Sonreí, me acerqué a él y le abracé, apoyando la cabeza en el hueco existente entre la almohada y su cuello.
Empecé a darle entonces unos besos por el cuello y él empezó a reír.
-Cosquillas no, por favor.
Yo reí con malicia y continué.
En esto estábamos cuando Niall entró por la puerta y se tiró en la cama, haciéndonos rebotar a los dos.
-¡Tengo hambre!-se quejó.
-¿Y por qué no desayunas?-dijo Harry.
-Lo haría gustoso, pero Liam dice que tenemos que bajar todos juntos y vosotros sois los únicos que no estáis vestidos. ¿Se puede saber por qué siempre tenemos que esperaros a vosotros?
-A mí no me mires, ella ha sido quién se acaba de despertar y no yo-dijo Harry, señalándome.
-¡Eh! Traidor...
Me levanté y rebusqué en mi maleta la ropa. Cogí por si acaso el bañador. Con esta gente nunca se sabía.
Al darme la vuelta, descubrí que los dos me estaban mirando fijamente.
-¿Qué?-dije, sonriendo.
-Nada-dijeron ellos.
Me encogí de hombros y fui al baño a asearme un poco y ponerme la ropa.
Al salir, se rieron de mi camiseta:
-¿Qué? ¿Os gusta? Me la compré el otro día.
Ellos solo podían reírse.
Una vez que Harry estuvo vestido bajamos los tres y nos encontramos al resto de nuestros amigos en la entrada al buffet.
Mi camiseta triunfó, ya que todos se reían.
Desayunamos y, como me temí, dijeron de ir a la piscina.
Solo yo y Zayn teníamos puesto el bañador, así que mientras los demás subían a cambiarse nosotros dos fuimos yendo hacia la piscina para coger alguna que otra hamaca y, cuando los demás volvieron, nos vieron a los, tirados cada uno de cualquier manera, sobre dos hamacas, tomando el sol.
Me fui a bañar con Marta a la piscina de los niños pequeños (ya que, según ella dijo, allí seguro que yo hacía pie) en la que no había nadie (bueno, tampoco es que en la piscina hubiera mucha gente en aquellos momentos) y allí estuvimos metidas un rato, donde el agua nos llegaba por las rodillas, hasta que Liam vino y jugamos a ahogarle, aunque con resultados un tanto infructuosos.
Volvimos entonces a la piscina grande a tiempo de ver como Niall cogía en brazos a Isa y la tiraba al agua, entre gritos de clemencia de esta.
Fruncí el ceño.
Aquello me molestó enormemente y me molestó aún más el no saber por qué.
Niall ya no era mío. No tenía que ser así.
Pero, sin embargo, lo era, en contra de mi voluntad.
Marta y yo nos sentamos en el borde de la piscina grande, mientras Liam hacía, lo que él dijo que era natación sincronizada con Niall, pero no era más que chapotear y chapotear para mojarnos, que ya les empezábamos a conocer.
Mientras tanto, Isa, Bego, Jey y Louis hacían carreras y Harry estaba tan agusto tumbado junto con Zayn en la hamaca, cada uno con sus gafas de sol y hablando.
Me levanté.
-¿Adónde vas?-preguntó mi amiga.
-Oh, ya verás.
Me acerqué a Zayn y a Harry y me escurrí el largo y empapado pelo sobre ellos.
-¡Eh!-protestaron.
Reí y volví junto a mi amiga para descubrir que no estaba en su sitio, sino montada sobre los hombros de Liam, peleándose con Isa, subida sobre los hombros de Niall.
Ver a Niall sonriendo y no ser la razón de esa sonrisa me cabreó de una manera sobrehumana.
Pero, ¿qué me estaba pasando?
Finalmente, Isa se cayó y Marta y Liam ganaron.
Sus próximos rivales eran Bego y Louis.
Niall me vio sentada ahí, sola, con cara de cabreo y se acercó.
-¿Qué te pasa? ¿Ya estás mal otra vez?
Puso los brazos, cruzados, sobre mis piernas y después apoyó la cabeza sobre ellos.
-No-sonreí-Estoy bien, de verdad.
Me miró, evaluando la verdad de mis palabras.
-Hum, vale. Si tú lo dices... Ven a nadar un rato conmigo, anda.
Me cogió de la mano y tiró de mí para meterme en el agua.
Nadamos juntos un rato, hablando de esto y lo otro y observamos que comenzó a venir más gente, aunque aún así no había mucha. Supusimos que la gete prefería el mar al cloro de la piscina.
Liam comenzó a ahogar a Niall, queriéndose subirse encima suya y aproveché ese momento para decir que me salía.
Salí por el bordillo y, al darme la vuelta, me encontré con Harry.
-¿Ya te sales?-me preguntó.
-Sí, me salía, pero puedo volver a meterme.
En ese momento oímos un grito y algo pasó a mi lado como una exalación y me empujó, así que caí al agua.
Cuando saqué la cabeza vi a una alta pelirroja hablando con Harry.
Perdón, ¿he dicho hablando? Quise decir que balbuceaba mientras daba pequeños saltitos.
-¡Lindsey! ¿Quieres dejar de molestar a... Harry Styles?
Una segunda versión, más alta que la pelirroja balbuceante, apareció en escena.
-Perdona a mi hermana-le dijo la chica jirafa 2.0-Es que te ama.
-¡Les!-le reprochó esta-¡Cállate y trae la cámara! No te importa que nos hagamos unas fotos, ¿no? ¿Verdad que no?
-Em, no, claro.-dijo, sonriendo.
La supuesta Lindsey estaba al borde de las lágrimas.
-No me puedo creer que vivamos los dos en Londres y hayamos tenido que venir hasta las Bahamas para conocernos. De verdad, ¡es íncreible!
-Cosas de la vida, ya sabes.
-Oh dios mío. Es que te amo, ¿sabes? Desde que entraste al programa siempre fuiste mi favorito, con esos rizos, tu voz, tus ojos... ¿Puedo tocarte el pelo?
-Claro.
Le acarició el pelo y para mí fue como una patada en el estómago.
Cris, tienes que aguantar un poco. Esta chica es una fan y él es su ídolo. ¿Qué harías tú si fuera Justin? Exacto. Lo mismo. Aguanta un poco. Un par de "te amo" más, unas fotos y todo habrá acabado. Vamos, Cris. Tú eres más fuerte que esto.
Suspiré y salí del agua por el bordillo, quedando al lado de Harry y su súper mega ultra fan.
Harry me miró y la chica también.
-¡Ah! Me extrañaba que vinieras sin tu novia.
-Hola.-dije yo, sin saber dónde meterme.
-¡Hola! Cris, ¿verdad? Estuviste fantástica en el concurso, de verdad.
Me dio dos besos y todo.
-No te importará que me haga unas fotos con Harry, ¿verdad?
Y a ti no te importaría que te pegara una patada en la cara, ¿verdad?
-¿Eh? Oh, no, claro.
-¡Gracias! ¡Les! ¿Traes la cámara o qué?
-¡Qué ya voy, no sufras! Si de aquí no se van a mover...
Y siguió buscando la cámara en la mochila que llevaba.
-Bueno... ¿Te metes en el agua y hablamos un rato mientras Leslie busca la cámara?
Harry me miró y yo me encogí de hombros.
-Haz lo que quieras, yo me salgo.
Y me fui a sentar en la hamaca de Zayn con Zayn que me pasó la toalla para taparme al verme tiritar.
La pelirroja y Harry se metieron en el agua.
Ella no paraba de hablar y Harry la escuchaba.
Yo me tapé bien con la toalla, me senté en las piernas abiertas de Zayn y les miré.
-¿Qué? ¿Celosa?
Me giré y miré a Zayn.
-No tengo razones para estarlo.
Él rió.
Al poco rato apareció la hermana con la cámara y se echaron bastantes fotos. Después, dijo que se tenían que ir y que se fuera saliendo. Se despidieron y se fueron.
Harry volvió entonces a la hamaca mientras los demás se iban a la piscina de los pequeños.
Le di mi toalla para que se secara y yo me puse la ropa, al seguir fría.
-¿Qué tal con tu nueva amiga?-pregunté.
Se secó el pelo y me miró, sonriendo.
-Oh, vamos. No estarás celosa.
-No más que tú viéndome aquí sentada con Zayn.
Rió.
-No estoy celoso de verte con Zayn.
-Pues yo tampoco de verte con ella.
Harry sonreía.
-Me ha dicho que quizá nos veamos más veces. Aún estarán por aquí unos cuantos días más.
-Y tú tan contento con eso, ¿verdad?
Me miró extrañado.
-¿Se puede saber qué te pasa?
-¿A mi? ¿Pasarme? A mí no me pasa nada.
-Cuando está así-dijo Zayn-Mejor es dejarla en paz.
-Ya, lo sé. Lo que le pasa es que hace mucho que discutimos y ya está. Como si no la conociera.
Le saqué la lengua y me crucé de brazos.
-Venga, no te enfades conmigo.
-Lo haré si quiero.
Intenté sonar seria, pero una pequeña sonrisilla me delantó.
Harry me cogió en brazos y me sentó con él en la hamaca, rodeándome con los brazos, mas yo seguía con el ceño fruncido y cruzada de brazos.
Bajó la cabeza y la metió en mi cuello y, una vez allí, empezó a darme besitos que me hacían cosquillas.
-Harry, para.-dije, riendo.
Pero él seguía.
-Vale, no estoy enfadada.
Se detuvo.
-Lo sabía.
Estuvimos los tres tumbados en las hamacas hasta que vinieron los demás diciendo que tenía hambre. Miramos el reloj, vimos que era la hora de comer, así que subimos las toallas arriba y fuimos a comer.
Después de comer subimos todos a la habitación de Niall y Louis para descansar un rato antes de irnos a dar una vuelta.
Vi a Liam tumbado boca abajo en una cama, así que me tumbé encima suya. A la gente le hizo gracia y nos tumbamos todos encima y por poco lo matamos vivo.
Cuando Zayn dijo que ya no aguantaba más encerrado entre esas cuatro paredes (se le había pegado un poco mi dramatismo) nos fuimos a andar por ahí y, andando, llegamos a un mercadillo.
Zayn vio un loro.
-¡Hola!-le saludó amablemente.
-¡Puto!-le respondió el loro, con lo que nos echamos a reír.
-¿Cuántas veces te he dicho que no insultes a la gente, pájaro del demonio?-le regañó el dependiente al pajarraco.
-¡Puto!
Nos alejamos de allí antes de que empezaran a pelearse y algún puñetazo o patada nos diera de rebote.
Fuimos mirando los diferentes puestecillos, pero todo era tan rústico y natural que nada nos gustaba.
-Eh, Niall. ¿Crees que tendrán cosas aquí de Justin?-le pregunté.
-Como no sea un busto raro con su cara... No creo.
-Pues que decepción.
Nos acercamos a un puestecillo.
-Eh, guapa. ¿Quieres una tarántula como mascota?
Y el dependiente me acercó la araña a la cara.
Yo me puse a gritar y me escondí detrás de Zayn, clavándole las uñas en la espalda y a punto de echarme a llorar.
Las arañas no me daban miedo, oh, no. Me daban pánico.
Harry se acercó con la araña en la mano.
-¿No quieres saludarla, Cris?
Al ver la araña tan próxima a mí, eché a correr, perdiéndome entre la gente del mercadillo.
-Bien Harry, bien. La hemos perdido-dijo Liam, aplaudiendo.
-Joder, pues habrá que ir a buscarla.
-Niall, cálmate, que no ha podido ir muy lejos.
-Eso me dijistéis la última vez, Zayn.
Harry dejó la araña en su sitio y se fueron todos a buscarme.
Finalmente, Isa me encontró hablando con el loro de antes.
-¡Guapa!
-Este pájaro es un mentiroso.
-¡Cris! ¡Estás aquí!-dijeron todos.
Harry fue a abrazarme, pero me aparté.
-A mí con las manos sucias de la araña no me tocas.
Se restregó las manos en la camiseta de Liam.
-¿Ya si?
-Bueno...
Nos pateamos todo el mercadillo y no compramos nada porque todo nos daba miedo.
Volvimos a la playa, para poder pasear por ella.
Isa y Niall iban haciendo el tonto, apostado no se qué historia, Niall perdió y le tocó llevar a Isa a la espalda.
Yo lloriqueé como un perrito.
-¿Este pelo tan largo no te da calor?-dijo Zayn, tocándome el pelo.
-Un poco, la verdad.
Al ser rizado no me llegaba hasta el final de la espalda, pero, si lo alisara, así sería.
Me quité entonces un coletero de la muñeca y me hice una larga coleta.
Harry me pasó entonces el brazo por los hombros y yo le agarré de la cintura.
Nos cansamos de tanto andar, así que nos sentamos en la arena.
Zayn le había cogido el gusto a bañarse en el mar conmigo y dijo de meternos un poco para refrescarnos.
Le seguí y nos metimos hasta un poco por encima de las rodillas.
-Oye, que yo soy muy curioso. ¿Puedo hacerte una pregunta?
-¿Otra, aparte de esta? Venga, vale.
-¿A qué vino lo de esta mañana?
-¿Lo qué?
-Te sentó algo mal lo de la pelirroja esa, reconocélo.
-Sí, vale. Es cierto. Perdóname por no estar acostumbrada a que chicas que no conozco de nada soben a mi novio, ¿vale?
Zayn rió.
-En realidad, vivo asustada por algo que dijiste hace tiempo.
-¿Ah, si? ¿Qué dije?
-Que las chicas a Harry no le duran mucho.
-Y es cierto.
-Lo que quiere decir que...
-Bueno, no tiene por qué decir nada. Quizá sea diferente esta vez.
-Ojalá. No me gustaría... Bueno, volver a pasar lo que pasé con Louis.
-Sé lo que pasaste. Yo estuve contigo todo el tiempo.
Sonreí.
-Es cierto.
Fui a decir algo más, pero Louis hizo un gesto diciendo que fuéramos para allá y volvimos.
-Que ya hay hambre, vamos a cenar.
-Niall, tú siempre tienes hambre.
-Lo sé, gatita, lo sé.
-¡Oh, no, Niall! ¿Tú también?
Harry y él rieron.
Conspiradores.
Volvimos al hotel y nos dirigimos directamente al buffet.
Cuando cogimos la comida, nos sentamos en una mesa.
-¡Oh dios mío! ¡Harry!
Se me cayó el alma al suelo cuando reconocí aquella voz.
¿Por qué? ¿Por qué me perseguían las Ambers y las Allisons? ¿No bastaba con que me cambiara de país para unos días para descansar de ellas y que tenía que aparecer una Lindsey?
Esta vino corriendo con su hermana.
-¡Qué casualidad que cenemos a la misma hora!
-Pero, ¿quieres dejar de molestar al pobre chaval?-dijo su hermana.
-Oh, pero si no molesta-dijo Harry, sonriendo.
Entrecerré los ojos.
Quizá a ti, que se te van los ojos detrás, no te molestara pero a mí su sola existencia me amargaba.
-¿Ves, Les? Dice que no molesto. ¿Podríamos cenar con vosotros?
¿Con nosotros o solo con Harry, bonita?
-¡Claro!-dijo Harry, hablando por todos-Sentáos.
A la chica le salían entrellitas de los ojos y corrió a sentarse al lado de Harry, que estaba en una esquina. Su hermana se sentó al lado de Louis, que estaba en la otra esquina.
Yo, para no mirar a Lindsey, apoyé la cabeza sobre la mano derecha y miré hacia el lado opuesto.
Aquella situación me incomodaba bastante.
Podía pasar que le dijera que le amaba, que le tocara el pelo y se hiciera algunas fotos con él pero de ahí a que le acosara y encharcara el suelo de babas cada vez que le veía pues como que no.
Mis amigos se dieron cuenta de lo incómoda que me sentía y hablaron conmigo, intentando distraerme y hacerme sentir mejor.
Yo ponía de mi parte, de verdad, pero una no se acostumbra así como así a... Esto.
-Yo es que soy más de The Wanted, ¿sabéis? A ver, vosotros no estáis nada mal, pero yo, no sé, me gustan más...-dijo la hermana, que estaba hablando con Louis.
Cuando terminamos de cenar, preguntaron qué íbamos a hacer.
-Nosotros no sé, pero quizá tú dejarnos un poco en paz.-dije yo, cabreada.
Se me quedó mirando con cara de inocencia.
-Te dije que molestabas-le dijo su hermana.
-Oh, siento mucho si te he molestado. En ningún momento quería...
-Vale, vale. Entiendo.
Suspiré.
Estaba cansada de oírle hablar. Solo quería que desapareciera y me devolviera a Harry.
Después de unas cuantas palabras más, se despidieron y se fueron.
Respiré tranquila cuando las vi marcharse.
Todos me miraban.
-¿Qué?-dije, algo mosqueada.
Harry fue a decir algo, pero Zayn negó con la cabeza.
Hoy no tenía un buen día y, a la mínima, saltaría y se montaría una.
Estábamos cansandos de tanto andar hoy, así que fuimos al bar, nos tomamos algo y nos subimos en seguida.
Cuando entramos en nuestra habitación, Harry cerró la puerta tras de sí y pasó sus brazos por mi cintura, atrayéndome hacia él y soltándome la coleta, haciendo que la larga melena cayera como una cortina.
Estaba un poco mosqueada.
¿Qué creía? ¿Qué podía dedicarle una noche entera a una desconocida y luego con un par de besos y abrazos lo iba a arreglar?
Sus labios bajaron hacia mi cuello y su nariz lo rozó ligeramente.
-Hum. Hueles a chocolate.
Gruñí.
Sus labios subieron por mi cuello y, cuando iba a besarme, fruncí los labios para que no pudiera hacerlo.
-Siempre me gustas, pero enfadada, tienes tu encanto.
-¿Cómo no gustarte enfadada si me he pasado la mitad de la vida desde que nos conocemos enfadada contigo?
-Hum, tienes razón.
Me deshice se su abrazo, busqué en la maleta la camiseta corta de tirantes y los pantalones cortos que conformaban mi pijama, fui al baño, me cambié y me tumbé en la cama.
-¿Harreh?-dije, golpeando el colchón, a mi lado.
-Ya voy, gatita.
Oí como sus pantalones caían al suelo y después cómo los dejaba en una silla.
Segundos después sentí que se dejaba caer a mi lado.
Alargué la mano hacia atrás para buscar la suya y, cuando la encontré, la estreché.
Él no sabía que me comportaba así por el miedo que tenía a perderlo.
-Gatita.
-¿Hum?-dije, girando la cabeza para mirarle.
-¿Estarás aquí cuando despierte?
Sonreí.
Dios, es que era imposible no amar a este niño, no podía culpar a Lindsey.
-Solo si tú estás conmigo siempre.
-Entonces, estarás.
Me di la vuelta y apoyé la cabeza en su pecho.
-Siento haberme portado así con la niña esa.
-Bah, alguien tenía que quitármela de encima. Hay que reconocer que es un poco pesada, pero, ¿cómo le dices a una fan que es una pesada? No puedo hacerlo.
-Lo entiendo. Pero tú también podrías no mirarla tanto.
-¿Qué yo la miro? ¿Con qué ojos?
-Con esos dos ojos verdes, ¿con qué ojos sino? Que se te iban detrás de ella...
-No es cierto, anda, celosona.
-¿Yo? ¿Celosa de ese adefesio? No es rival para mí.
Rió.
Bostecé.
-Duerme, anda.
-No, quiero seguir aquí, contigo.
-Te prometo que no me moveré de aquí. Podemos seguir con esto... Más tarde.
Sonreí.
-Está bien.
Y, mientras él me tocaba el pelo, me dormí.
Cuando desperté, me encontré con que él ya estaba despierto.
-No conozco a nadie que le guste dormir tanto como tú.
-Buenos días a ti también, ¿eh?
Sonrió.
-Wow, ya es el tercer día que estamos aquí.
-Aún nos quedan dos.
-Bueno, mejor uno y medio.
-Y, cuando volvamos, ¿qué pasará?
Nos miramos.
-Que todo seguirá como antes. Tú a tus entrevistas y conciertos y yo ensayaré para el tour de Justin.
-Y te irás con él.
-Sí, eso creo.
-Y me dejarás tirado.
-En una cuneta, sí señor.
-¡Eh!
Le besé en la mejilla.
-Nunca te dejaría tirado. Cuando me vaya, buscaré la forma de estar contigo siempre.
-Bueno, no quiero pensar que te vas a ir, así que cuando venga, lo afrontaré, pero ahora quiero estar contigo.
-Jo Harry, que cosas más bonitas me dices, creo que voy a llorar.
Me abrazó y yo reí.
Aporrearon la puerta.
-¡Arriba! ¡Desayuno!
-Niall-dijimos los dos, poniendo los ojos en blanco.
Corrimos a vestirnos y yo me puse esto:
Bajamos todos a desayunar y, gracias al Señor, las hermanas insoportables no hicieron acto de presencia.
Por suerte todos nos habíamos puesto los bañadores, así que mandamos a los chicos a por las toallas y nosotras nos quedamos esperando abajo.
Cuando vinieron con ellas fuimos a la playa y nos bañamos todos. Después de un buen baño en el mar corrimos de nuevo al hotel a bañarnos en la piscina. Acabamos echos polvo de tanta agua.
Cuando nos entró hambre fuimos a comer y, de nuevo, las hermanas pesadas no aparecieron, con lo que mejoró mi humor.
Para reposar un poco la comida nos fuimos cada uno a nuestro cuarto y acordamos ir luego, pasado un rato, al cuarto de Liam y Zayn.
Harry y yo estuvimos un rato hablando en el balcón, hasta que llamaron a la puerta.
Era Marta.
-¡Hola!
-¡Eh!
-Esto... ¿Puedo hablar un momento contigo, Cris?
-Claro. Ahora vuelvo, Harry.
-Bien, de aquí no me muevo.
Sali con ella y nos sentamos en recepción, en unos sillones que había abajo.
-Bueno, tú dirás.
-Bueno, verás... Es que Liam me ha pedido que cene con él esta noche.
-¿Qué? ¿De verdad? ¿Dónde?
-Arriba, en la habitación.
-¿Y qué problema hay con eso? ¿Es que no quieres?
-¿Pero tú estás ciega, niña? ¿Acaso no has visto lo que me gusta?
-¿Qué Liam te gusta? No me di cuenta.
Ella rió.
-Normal, solo estás pendiente de Harry, como para enterarte de algo más...
-¡Eh! Bueno, es cierto... Bueno, que nos vamos por las ramas. ¿Y qué pasa con lo de Liam? Si te ha dicho eso será porque tú también le gustas, ¿no?
-Ahí está, que no lo sé.
-¿Y no pretenderás que yo vaya a preguntarle, verdad?
-Pues sí...
-¡Ah, no! Tienes que hacer esto tú solita. Fíjate en mí. Bueno, no, no soy el mejor ejemplo... Pero sí, bueno, jamás mandé a preguntarle a mis amigas. Liam te quiere, seguro. Sino, cenaríais los dos con nosotros, pero no es así, ¿no?
-Tienes razón.
-Yo siempre. Así que ahora subes, te relajas, te duchas si quieres, te pones bien mona y sin problemas.
-Harry-
-Bien, de aquí no me muevo.
Cerró la puerta tras ella y me dejé caer sobre la cama.
¿Y ahora, qué hacía sin ella?
Podría ir con los demás, pero le dije que no me movería de aquí.
Arg, vaya.
Puse un poco la tele, pero todos los canales me aburrían.
No podría tardar mucho, solo iban a hablar cosas de chicas.
Espera. Las chicas se tiraban horas hablando de cosas de chicas.
Joder.
Llevaba un rato ahogándome en la agonía del cuándo volverá cuando llamaron a la puerta.
Si fuera ella, entraría sin más y si fuera alguno de nuestros amigos, gritaría alguna chorrada.
Al abrir, me sorprendí al ver a Linsdey ahí, con sus enormes ojos verdes mirándome y a la vez, me desesperé. Como Cris la viera por aquí, se volvería a enfadar y ya con razón.
-¡Harry!-dijo, con voz casual.
-Eh, hola-dije, apoyándome en la puerta-¿Cómo tú por aquí?
-Verás, es que me voy mañana por la noche y me pregunta si podrías firmarme un par de autógrafos, ya sabes, uno para mí y alguno para mis amigas.
-Oh, claro.
Si se los firmaba, seguro que se iba y me dejaba en paz. Ella, Cris y yo felices.
Me extendió un cuaderno.
-Lo que no he traído es un boli, lo siento. No he sido capaz de encontrar uno.
-Quizá Cris tenga alguno en el bolso. Esta chica tiene de todo. Pasa, anda.
Pasó y se sentó en una esquina de la cama mientras yo rebuscaba en el bolso de Cris.
Como dije, tenía de todo menos lo que necesitaba.
¡Al fin di con uno!
Me senté en otra esquina de la cama.
-Bueno, déjame el cuaderno.
Me lo dio y se acercó un poco.
-El primero es para mí y los otros dos son para Jessica y Natalie.
-Ajá, perfecto.
Le firmé los dichosos autógrafos y le tendí el cuaderno.
-Bueno, pues aquí tienes.
-Muchas gracias, Harry.
-No hay por qué darlas.
Ella me miraba fijamente.
-¿Qué te...?
Dejó caer el cuaderno al suelo y, con una rapidez íncreible, me tiró sobre la cama y se puso sobre mí.
Sus labios rozaron los míos justamente en el momento en el que se abría la puerta.
-¡Luego me contarás y...AHH!
-End-
Con una Marta mucho más animada subí de nuevo hacia nuestras habitaciones.
-Venís ahora a la de Liam y Zayn, ¿no?-preguntó.
-Sí, claro. Voy a buscar a Harry y vamos.
-Tía, estoy muy nerviosa por lo de esta noche.
Reí y abrí la puerta, mientras Marta abría la de Liam y Zayn, donde se oía que todos estaban dentro ya.
-¡Luego me contarás y...AHH!
Grité al ver a Lindsey tirada sobre Harry sobre la cama y sus labios, a punto de rozarse, si es que no lo habían hecho ya.
Harry apartó a Lindsey de encima de él.
Me llevé la mano a la boca para no volver a gritar. O bien para no dejar salir todas las cosas que quería decir en ese momento.
Las lágrimas resbalan por mis mejillas.
Vi como los chicos, atraídos por mi grito, salían por la puerta y se quedaban en ella, viéndome apoyada en la pared, con la mano en la boca y llorando, mirando hacia el interior de mi cuarto.
Yo tenía razón. Mis miedos no eran infundados.
Harry no había cambiado. Era igual que antes.
Solo quería aumentar su lista. Ahora mi nombre en ella estaba tachado. Había pasado a otro, que seguramente no tardaría mucho en ser tachado también.
Harry se acercó lentamente a mí, con las manos por delante, como si fuera a dispararle.
Pude oír mi corazón rompiéndose en mil pedazos, como una vajilla que se cae al suelo, como granizo golpeándose contra la acera.
Pude oír el sonido de la no recuperación, porque esta vez, me había roto de verdad.
-Cris, esto no es lo que parece.
Lindsey salió de la habitación y, echándonos una última mirada, sonrió y se fue corriendo.
Pude oír un "Ohh" de sorpresa provenientes de nuestros amigos.
Lágrimas silenciosas resbalaban por mis mejillas y caían a la moqueta del pasillo. Y digo que eran silenciosas porque no dejaba que ningún lamento saliera de mi boca. Me limitaba a mirarle y llorar.
-Esto tiene una explicación. Por favor, escúchame.
-Claro que la tiene.
Al fin, pude romper el silencio que yo misma me había impuesto y comencé a hablar.
-Ya sabía que pasaría esto, Harry. Lo único que no sabía era cuándo. Esta es tu manera de ser, Harry, así eres tú. Y no puedes cambiarte. No estás hecho para relaciones, estás hecho para líos. Estúpida de mí por pensar que esto iba a funcionar...¡Estúpida de mí por pensar que ibas a cambiar!
Más lágrimas cayeron sobre la alfombra.
Mis amigos, mudos de asombro, observaban la escena.
Tenía un gran vacío alojado en el pecho.
Me costaba respirar.
-¡Te dije que si salía contigo me harías daño! Insististe en que no era cierto, que esta vez era de verdad. ¡Seguro que es lo mismo que le dijiste a Allison! ¡Lo mismo que le dijiste a que la chica que vino antes que Allison! ¡Lo mismo que le acabas de decir a esa que acaba de salir corriendo! ¡Lo mismo que le dices a todas!
Cogí aire, ya que me estaba ahogando con mis propias lágrimas y continué.
-Si sabías que harías esto, ¿por qué no me dejaste en paz? ¿Por qué me has hecho rozar el cielo con los dedos para ahora dejar que me rompa en pedazos?
Harry bajó las manos.
-¿Has acabado?
Le miré con rabia.
-No, aún tengo muchas cosas que decir.
-¿Ah, si? ¿Y las cosas que tengo que decir yo, qué?
-Ah, pero, ¿que tú tienes algo que decir?
Sonreí con malicia.
Más lágrimas cayeron en la roja alfombra del pasillo.
-No te he engañado hoy y jamás lo haría. Soy totalmente incapaz de hacerte daño.
-Las pruebas dicen lo contrario.
-Si alguien ha engañado aquí, has sido tú.
-¿Qué? ¿Yo? ¡¿Tienes el descaro de decirme que yo te he engañado?!
-Sí. Sigues jugando, como lo hacías antes, con Niall y conmigo. No has elegido, solamente has cambiado de peón, pero la jugada sigue siendo la misma.
Aquello me sentó como una bofetada.
-¡Eso no es cierto!
-¡Ah, no, tienes razón! ¡Ahora juegas a tres bandas! ¡Ampliaste el juego! ¡Metiste también a Zayn!
-¡Qué no!
-Wow, cuatro chicos de una banda de cinco. Te falta uno. Y luego el malo, el que colecciona números de teléfono de chicas soy yo por eso, ¿no? Pues cuidado, las bandas de chicos de ahora tendrían que tener cuidado contigo, porque tú coleccionas a sus integrantes.
Harry avanzó un paso más y yo me eché hacia atrás, aunque más no podía, queriendo separarme de él, fusionarme con la pared, atravesarla, lo que fuera.
-No eres tan diferente de tu amiga, esa a la que tanto odiabas antes, ¿eh?
Le empujé lejos de mí, con fuerza.
-¡No tienes ni idea de nada! ¡¿Me oyes?! ¡De nada! ¡Yo no soy como ella! ¡E, incluso, las personas como ella pueden cambiar pero tú no! ¡Este Harry que está hablando ahora es exactamente el mismo Harry que conocí al principio, el que eres en realidad! Y yo, como tonta, caí en tu trampa. Soy otra Allison en tu vida. ¡Y tú sólo has sido otro jodido error en la mía!
Fui a marcharme, pero Harry me impidó la huida poniendo la mano sobre la pared.
-Si crees que por ti no he cambiado, estás muy equivocada.
-Y si tú crees que he jugando contigo, el que está equivocado eres tú.
-Reconócelo, también estás con Niall. No le has olvidado totalmente, ¿verdad?
Aquello me sentó mal de verdad y volvió a romperme por dentro.
Y acabó por encenderme finalmente.
-¡Pues no! ¿Vale? ¡Tienes razón, no le he olvidado totalmente! ¿Estás contento? ¿Estás feliz ya? ¡Pero a tu estúpida pregunta de que si estoy con él no, te digo que no! ¡Eso no es cierto! ¡Y quita tu estúpido brazo de ahí para que pueda irme!
-¿Y qué si te digo que yo tampoco he olvidado a Allison?
-¡Pues yo te digo que no te creo porque eres incapaz de sentir nada por ninguna chica, por tanto, el hecho de que la añores me resulta del todo íncreible!
Nos quedamos mirando fijamente y él, finalmente, apartó el brazo para dejarme pasar.
-Ale, corre. Vete con Niall, a llorar. O con Zayn. O con Liam, ¿quién sabe? Quizá hayas estado con él mientras miraba a Lindsey.
-Y tú vete a liarte con esa fulana, que es lo que mejor se te da.
-Pues me lo pasaré mejor que tú, seguro. Dime, ¿cuánto piensas llorar? ¿Cuántas lágrimas valgo para ti? ¿O también vas a emborracharte para olvidarme como hiciste con lo de Louis? Mucho tendrás que beber para olvidar a alguien como yo, ¿sabes?
Le miré a los ojos directamente.
-Te odio.
Me aparté, le di la espalda y eché a correr, esquivando a mis amigos y bajé las escaleras corriendo.
-Harry-
Me llevé las manos a la cara.
Pero, ¿qué le había dicho?
La había destrozado totalmente.
Joder, estaba hecho un cabrón.
-Tío, ¿pero qué coño has hecho?
Miré a Louis, que, por una vez, me miraba realmente enfadado.
Fui a responder, pero él me interrumpió.
-Entremos. No quiero hablar de esto en un pasillo.
Entramos en mi habitación y me senté en la cama.
Louis se quedó de pie, mirándome.
-Supongo que sabes que acabas de destrozarla completamente.
-Lo sé.
-Ya viste cómo se puso cuando corté con ella y eso que se lo dije de una manera dulce y delicada. ¿Cómo se recuperará ahora después de... Lo que le has dicho? Te lo juro, Harry, te mataba. Sabíamos que acabarías haciéndole daño. Y Niall querrá matarte, también.
-Pues Niall da tanto miedo como un bebé pinguino.
-Eres capaz de bromear después de lo sucedido. Eres íncreible.
-¡Joder Louis que yo no la engañé! La chica vino a que le firmara en el cuaderno y se me tiró encima. Justamente Cris abrió la puerta en el momento menos oportuno y bueno... Ya lo has visto.
-¿En serio?
Louis se sentó a mi lado.
-En serio.
Le miré.
-Jamás le haría daño, Lou. A ella no.
-Igualmente, se lo acabas de hacer diciéndole todas esas cosas.
-Lo sé, se me fue de las manos. Le he dicho lo primero que se me ha pasado por la cabeza.
-Esto tiene mal arreglo, Harry. Quizá ella entienda que no la engañaste, pero no esperes que te perdone tus palabras así como así.
-Lo sé.
Ambos suspiramos.
-Vendré contigo a dormir esta noche, porque dudo que ella quiera volver aquí contigo. Le dejaremos que duerma con Niall, o con alguna de las chicas, si quiere.
-Respecto a lo que le dije de Niall...
-Respecto a eso también te pasaste. Tú mismo le dijiste a Niall que ella le quiere por encima de todas las cosas y es cierto. También ama a Justin Bieber y no la viste ir tras él, ¿verdad? ¿Cuándo entenderás que hay diferentes maneras de querer a alguien?
-Quizá ahora...Por la cuenta que me trae.
-End-
Antes de que terminara de bajar las escaleras, Niall me agarró.
-¡No! ¡Suéltame! ¡Déjame, déjame!
Mis intentos por librarme de su agarre fueron infructuosos y me encontré llorando con la cabeza escondida en su pecho.
Él me tocaba el pelo, tratando de calmarme.
Me dejé arrastrar por él hacia su cuarto y los dos nos tumbamos sobre la cama.
Y lloré, lloré, lloré y lloré.
Y lloré hasta quedarme sin fuerzas.
Niall no se despegó de mi lado en ningún momento, me acariciaba la cara y el pelo y me hablaba en susurros, delicadamente.
Llamaron a la puerta y me asusté.
¿Y si era Harry? ¡No quería verle!
Me relajé al ver a Zayn.
-Baja a cenar. Yo me quedo con ella.
Niall me dio un beso en la mejilla.
-Volveré en un rato, ¿vale?
Asentí con la cabeza.
Niall se fue y Zayn se tumbó a mi lado, en la misma posición en la que Niall estaba antes.
-¿Qué tal estás?
Me encogí de hombros.
-Tienes mala cara.
-Eso lo tuve siempre.
-No creo.
-Al final tenías razón, ¿eh? No hay chica que le dure a Harry.
Y mis ojos, secos por un rato, volvieron a inundarse en lágrimas.
-Eh, venga, no llores más.
Asentí con la cabeza.
-Pero no puedo evitarlo, lo siento.
Suspiró y me abrazó.
Al rato, Niall apareció con mi maleta y se llevó la de Louis.
-No he preguntado si preferías quedarte conmigo o con las chicas, pero por si acas...
-Contigo estaré bien.
-Vale, perfecto. Zayn, los demás están abajo, en el bar.
-¿Él también está?-dijo, sin querer pronunciar el nombre de Harry para no hacerme llorar más.
-No. Él no.
-Bajaré entonces. Nos vemos mañana, ¿vale?
-Sí. Gracias por soportarme, Zayn.
-No digas tonterías, anda. Hasta mañana.
-Hasta mañana.
Y desapareció tras la puerta.
Niall se sentó en la cama.
-¿Qué tal?
-Un poco mejor. Al menos, ya no puedo llorar más.
-¿Tienes hambre? ¿Quieres comer algo?
-No, no tengo nada de hambre.
-Está bien, que raro me resulta oír eso...
-Estoy algo cansada.
-Bueno, pues nos tumbamos hasta que nos durmamos.
-Vale.
Cogí el pijama y me lavé la cara en el baño, pero los ojos rojos no había quién me los quitara.
Volví con Niall y me tumbé en la cama con él, abrazándole.
-Niall, ¿qué voy a hacer ahora?
-Ahora lo que vas a hacer es dormir.
-Me refería a... Con Harry.
-Ya lo sé. Ya pensaremos en eso mañana. Duerme.
-¿Y si sueño con él? ¿Y si sueño que vuelve a decirle todo lo que me dijo?
-Te despertaré.
Apoyé la cabeza en su pecho y suspiré.
Él comenzó a tocarme el pelo y eso me relajó.
Recordé las palabras de Harry y lloré de nuevo, empapándole el pecho a Niall y, cansada de llorar, me dormí.
Capítulo largo y triste. Carry se ha roto. ¿POR QUÉ, OH MUNDO? Bueno, que nos os podéis quejar, últimamente subo muy de seguido y bastante largos. ¿Qué? ¿Qué opináis? ¿Tendrá solución? ¿Carry volverá? ¿O será Ciall quién volverá? Todo está por verse.
Bechitos
Cris Bieber Horan Styles


Oh dioos,me encanta cada vez mas si es que me puede encantar tu novela(la demas tamnien eh ;-) ) ,por favor sube enseguida,quiero saber que pasa con Carry!! o si Cris le olvida y se enamora otro o algo...! Siguieeente urgentemente! :-D. Gracias por seguir escribiendo y que sean asi dargos! Me encaanta que tus capitulos seam tan largos ! :-D SIGUIETR POOOR FAVOOR :-)
ResponderEliminarHola!! Dios esta super interesante!!! Necesito otro capitulo, porfaaa!!! Ya no se si quiero que se quede con Harry o con Niall :8 Conntinua porfaaa :)
ResponderEliminarBesos! :)
Vaaaaaaaaaaaaaaaleee!! ataque epiléxico por tristeza en tres, dos uno noooooooooooooooooooooooooooooooo!!! por qué?! Bueno, yo honestamente prefiero a Ciall antes que a Carry aunque no se Carry son los dos super nh bugv bghyfbcy7r que te derrites asique se quede con quien se quede yo estaré to feliz en mi mundo, espero el siguiente Cris un besazzooooooo muuuy grande María! :)
ResponderEliminarContinua :)
ResponderEliminarTus capitulos son FANTÁSTICOS! :D