sábado, 25 de agosto de 2012

Capítulo 24


No llevaba mucho tiempo dormida cuando desperté.
Miré a Niall, el cual estaba profundamente dormido.
Con cuidado, me levanté y salí de la habitación.
Aunque no hacía ningún ruido al pisar descalza la alfombra del suelo, a mí me parecía hacer un enorme estruendo que despertaría a mis amigos, los cuales saldrían al pasillo y dirían "¿Adónde vas?".
Llegué hasta la puerta que, hasta unas horas antes, me permitía entrar a mi habitación.
Seguro que Harry estaba dentro.
"Dime, ¿cuánto piensas llorar? ¿Cuántas lágrimas valgo para ti? ¿O también vas a emborracharte para olvidarme como hiciste con  Louis? Mucho tendrás que beber para olvidar a alguien como yo, ¿sabes?"
Me senté en el suelo, apoyando la espalda en la puerta y escondí la cabeza entre las rodillas mientras me rodeaba estas con los brazos.
Suspiré.
Qué íncreible me parecía que Harry y yo ya no estuviéramos juntos.
Y ahora, ¿qué hacía yo?
" Vete con Niall, a llorar. O con Zayn. O con Liam, ¿quién sabe? Quizá hayas estado con él mientras miraba a Lindsey."
Me mordí el labio, aguantándome las lágrimas.
Cabronazo.
Sentí entonces que otra persona se dejaba caer al otro lado de la puerta y levanté la cabeza.
Puse entonces el oído en la puerta.
Y le escuché respirar.
Harry.
Estaba tras la puerta.
Acaricié la puerta. Solo unos cuantos centímetros de madera me separaban de él.
-Harry-
Bajé a cenar con los demás, que no me miraban nada bien.
Niall y Cris no bajaron. Él bajó más tarde, cuando Zayn se subió.
Supuse que hacían turnos para quedarse con ella, porque debía de estar totalmente... Destrozada.
Joder, esto no me gustaba.
Llevaba sin ella, ¿cuánto? ¿Una hora? ¿O puede que más? Y ya la echaba de menos.
Tenía que recuperarla, pero, ¿cómo? Con lo orgullosa y tan ella que era... Me iba a ser imposible. Me costó que confiara en mí y ahora no volvería a hacerlo.
No era como las demás. Con ellas quedaba una tarde, y un mes o así volvía a llamarlas y venían contentas porque me había acordado de ellas. Pero Cris no era así.
Sin apenas cenar subí de nuevo a mi cuarto y me quedé allí, esperando el regreso de ella, a sabiendas de que no volvería.
Louis subió pasado un rato bastante largo.
-¿La has visto?-pregunté.
Negó con la cabeza.
-No, pero he hablado con Zayn.
-¿Y?
-¿Cómo te crees que está? Hecha polvo. No quiero seguir hablando de eso.
Louis seguía aún enfadado conmigo.
Menos que antes, pero seguía enfadado.
Y no era para menos.
Le costó dormirse, pero al final lo hizo.
Yo acepté que no podría dormir ese día.
Cansado de dar vueltas en la cama pensando qué decirle y cómo, me levanté, fui hacia la puerta y agarré el pomo.
¿Qué estaba haciendo?
Ahora estaría durmiendo o llorando... O maldiciéndome.
Apoyé la espalda en la puerta y me dejé caer hasta el suelo.
Oh, joder.
"¿Estarás aquí cuando despierte?
-Solo si tú estás conmigo siempre.
-Entonces, estarás."
No hacía ni un día que le había prometido estar siempre a su lado y ya había roto mi promesa.
Escuché algo tras la puerta y apoyé el oído en ella.
Esa respiración era inconfundible.
Cris estaba tras la puerta.
El qué hacía allí no lo sabía, pero estaba seguro de que estaba.
Fui a decir algo, pero entonces oí como se incorporaba y, después, no la oí respirar más.
Se había ido.
-End-
Como me quedara más allí no resistiría la tentación de abrir la puerta y verle y no quería, porque eso solo me destrozaría más.
Me levanté y me fui.
Puede que él me hubiera engañado. Puede que él me hubiera dicho mil cosas horribles. Pero yo le seguía queriendo.
No era como él, no olvidaba a las personas que amaba así como así.
Volví junto con Niall, me tumbé a su lado y le aferré un brazo con los míos. Necesitaba algo a lo que agarrarme, algo que me mantuviera viva.
Niall se movió, dándose la vuelta hacia mí y cubriéndome con su otro brazo, el que le quedaba libre.
"Reconócelo, también estás con Niall. No le has olvidado totalmente, ¿verdad? Sigues jugando, como lo hacías antes, con Niall y conmigo. No has elegido, solamente has cambiado de peón, pero la jugada sigue siendo la misma."
Perdóname, Harry, por no tener tu capacidad para olvidar tan pronto.
Si fuera capaz de olvidar a Niall, todo sería más fácil. Pero es complicado cuando está tan presente en mi vida. Él siempre sería una parte importante, demasiado importante, de mí.
Y quizá, al que deba olvidar esta vez, sea a ti.
Me costó volver a dormirme.
Creo que acabé durmiendo un par de horas escasas, decidiendo a quién olvidar y a quién no.
Desperté al oír a alguien hablar.
No vi a Harry a mi lado y recordé la pelea.
Algo en mi interior hizo "clack".
Me incorporé un poco y vi a Bego, Isa y Marta con Niall en el sillón, hablando.
-¿Hola?
Entonces repararon en que había despertado y vinieron a sentarse todos a la cama.
Nadie se atrevió a decir "Buenos días".
-¿Qué tal estás?-preguntó Isa.
Me encogí de hombros.
-Bien.
Se miraron entre sí, sorprendidos ante mi reacción drespreocupada.
-Tu cara no dice lo mismo.-dijo Marta.
-¿Qué cara tengo?
Nadie contestó.
Cuando fui a levantarme, Bego me atrapó y me abrazó.
-Mi pobre niña...
Dejé que me abrazara un rato.
Me sentía bien sabiendo que tenía todo ese apoyo.
Cuando finalmente me soltó fui al baño y me miré al espejo.
Parecía una muerta.
Estaba más pálida de lo normal y tenía unas terribles ojeras.
No podía dejar que Harry me viera así o tendría lo que quería.
Fui a por mi maleta y cogí ropa para vestirme.
Me vestí así:


Abrí la puerta del baño, ya que tenía calor, rebusqué en mi neceser y saqué algo de maquillaje para taparme las ojeras y darme algo de color a la cara.
Niall se apoyó en el marco de la puerta, cruzado de brazos.
-¿Qué haces?
-¿Tú qué crees?-dije, guardando el maquillaje en el neceser.
Fui a salir, pero él me cortó el paso.
Nos quedamos mirándonos.
-Estoy bien.
-Estás bien porque te escondes detrás del maquillaje. Pero si te lo quito...
Rápido como un rayo, pasó el dedo gordo de la mano derecha por debajo de mi ojo derecho y se llevó el maquillaje, dejando ver mi terrible ojera.
-...No lo estás.
-¡No hagas eso!-le ragañé.
Volví a ponerme maquillaje ahí.
Se sorprendieron cuando dije que quería bajar a desayunar.
-¿Estás segura? Mira que podemos subirte algo...-dijo Bego.
-Estoy segura y estoy bien. No hay más que hablar.
Bajamos y descubrimos a Jey, Zayn, Louis, Liam y Harry sentados en nuestra mesa de siempre.
Este último, al verme aparecer, se me quedó mirando.
Los demás se miraron entre sí, sin saber qué esperarse.
Cogimos algo de desayunar y nos sentamos en la mesa como si nada.
No miré a Harry. Le ignoré completamente.
-Buenos días-dije, haciendo un amago de sonrisa.
Se quedaron callados, mirándome.
-Bue...Buenos días, sí-dijo Liam.
Desayuné sin prestarle ningún tipo de atención a Harry y di conversación, como si nada hubiera pasado ayer y como si mi relación con Harry nunca hubiera existido.
Después, fuimos a la playa.
Estuve con Jey, y nos recorrimos toda la playa andando por la orilla.
No me habló de Harry y yo no saqué el tema.
Nos pasamos el resto de la mañana en la playa y después, comimos.
De vez en cuando, Harry y yo cruzábamos una mirada, pero yo siempre apartaba los ojos rápidamente.
No volvería a cazarme otra vez.
Acabamos de comer y recordé algo.
Cogí a Marta del brazo y la aparté del grupo.
-Eh, que se me olvidaba. ¿Qué tal ayer?
-Ah, bueno...
-¿Qué pasa?
-No hubo cena, al final.
-¿Qué? ¿Por qué?
-Ninguno de los dos estábamos de humor después de... Bueno, vuestra pelea.
-¿Qué? Oh, no. Fue culpa mía entonces que...
-No te culpes, Cris. Ya habrá más días en los que podremos cenar.-dijo, sonriendo.
-Eso espero.
Las chicas bajamos a la piscina y Zayn nos acompañó, aunque se quedó en la hamaca.
Nosotras empezamos a decir que le habían enviado en calidad de guardaespaldas y para espiarnos, porque no se fiaban del todo de nosotras y, en cierto modo, razón y motivos no les faltaban.
Nadé un poco sola y las oí cuchicheando.
-Tía, pues se lo está tomando bastante bien, ¿no crees?
-Pues sí. Casi diría que es la misma de siempre.
-¿Vosotras creéis que ahora Niall...?
-No sé, creo que es demasiado pronto para que se enamore otra vez.
-¿Se puede saber qué decis?-dije, acercándome.
-¡Oh, nada, nada!-dijeron ellas, mirándome con sorpresa.
Bueno, si no querían contármelo, allá ellas.
Cuando nos cansamos de agua, subimos arriba.
Entré en la habitación de Niall y le vi hablando con Liam.
-¡Hola! Ya estoy aquí. Voy a ducharme, ¿vale?
-Claro.
Colgué el bañador y la toalla para que se secaran y me encaminé al baño.
Sonreí sin querer cuando, al ducharme, cogí el gel de chocolate.
El gel favorito de Harry.
Terminé de ducharme y me puse la ropa de antes, ya que no tenía ganas de coger otra y salí con Liam y Niall fuera, tumbándome en la cama.
Ellos me miraron desde el sillón.
-¿Qué tal estás?-preguntó Liam.
-Algo mejor.
-Tienes mejor cara.
-Mi cara siempre fue perfecta, si es lo que intentas decirme.
Los dos rieron.
Bien, ya estaba volviendo a mi humor.
¡Olvidar a Harry tampoco era tan complicado!
Llamaron a la puerta y yo abrí.
Eran las chicas.
-Vamos a echar un vistazo a las tiendas del hotel, ¿te vienes?-preguntó Isa.
-¡Claro! Niam, me voy, ¿vale?
Rieron al ver cómo había acortado sus nombres.
-¡Vale, adiós!
Cerré la puerta tras de mí y bajé junto con las chicas a las tiendas del hotel, que estaban llenas de camisetas de "I love Bahamas and Bahamas loves me" y bolsos con ese lema hortera.
Aún así, nos tiramos un buen rato de tienda en tienda, pero, al igual que en el mercadillo, no compramos nada.
Las chicas no paraban de susurrar a mis espaldas.
¿Qué les pasaría?
Joder, yo estaba bien. ¿No se veía? No lloraba, no ponía pucheritos, no lloriqueaba por las esquinas. Estaba bien.
Cuando al fin nos recorrimos todas las tiendas, íbamos a subir a la habitación cuando en recepción nos encontramos a Lindsey.
Mi primer instinto fue partirle la cara.
El segundo fue pasar el tema.
El tercero fue matarla.
Y el cuarto pensar que ella no tenía la culpa de que Harry fuera así.
Fue a decirnos algo, pero Bego se tiró contra ella, dispuesta a matarla, mientras decía cosas tipo "¡Te cojo y te arrastro de los pelos por todo el hotel, a ver qué te parece!", cosas que nos dieron miedo y, si no llegamos a separarlas a tiempo, la hubiera matado.
No sabía que Bego era así, desde luego, había muchas cosas de Bego que no sabía.
Isa y Marta tuvieron que sujetarla porque sino, se lanzaría de nuevo contra ella.
-¿Qué quieres?-le dije.
-Vengo a pedirte perdón.
-¡Sí claro! ¡Ahora! ¿No? ¡Serás cacho guarra!
Sonreí.
Oír a Bego hablar así no tenía precio.
-Mira, vi vuestra pelea de ayer y... La culpa fue mía. Fui a que me firmara unos autógrafos y, cuando lo hizo, no pude resistirme, así que salté sobre él y, sin darle tiempo a reaccionar, nuestros labios se rozaron. Y ahí fue cuando abriste la puerta. No pasó nada más, de verdad. Harry mantenía las distancias conmigo y yo fui la que... Bueno, eso. Que no espero que me perdones a mí, pero al menos sí a él.
Y, dicho esto, se fue.
Bego ya no gritaba.
Me quedé mirando el infinito, pensando.
"La culpa fue mía. Harry mantenía las distancias conmigo y yo fui la que... Salté sobre él y nuestros labios se rozaron... No pasó nada más, de verdad."
Escondí la cara entre las manos.
"Si crees que por ti no he cambiado, estás muy equivocada."
Así que Harry no me había engañado. En verdad había cambiado. ¡Y yo le había dicho todas esas cosas horribles pensando que no cambió y en realidad sí lo hizo!
Me quité las manos de la cara y las puse en la cadera, mientras me mordía el labio pugnando porque las lágrimas no asomaran en mis ojos.
-Cris, ¿estás bien?-dijo Bego, pasándome un brazo por los hombros.
Me sequé los ojos con el dorso de la mano.
-Sí, claro. Estoy bien.
-¿Qué vas a hacer ahora que sabes que...?
-No sé, Isa. Necesito algo de tiempo.
Subimos arriba y entré en el cuarto de Niall, que seguía allí con Liam y Louis.
Les conté el encuentro con Lindsey.
-Ya lo sabía-dijo entonces Louis-Harry me lo dijo ayer.
-¿Y cuándo pensabas decírmelo?
-Bueno, él mismo te lo iba a decir, pero no quisiste escucharle.
-Arg, tienes razón. Soy una metepatas de cuidado.
-Él tampoco estuvo muy acertado al decirte las cosas que te dijo.
-Pero porque yo le ataqué primero.
-¿Ahora le defiendes?
-Sí...No...No sé.
Bajamos a cenar con los demás y yo seguía con mi plan de ignorar a Harry.
Vale, no me había engañado.
Pero sus palabras aún resonaban en mis oídos.
Algo más animados ya que Harry y yo habíamos vuelto al punto de partida, es decir, sin hablarnos ni hacer caso de la existencia del otro, fuimos al bar, donde el camarero ya nos conocía.
Ellos se sentaron en un sillón que había por ahí cerca y nosotras nos sentamos en la barra.
Estaba muy concentrada mirando mi Coca-Cola cuando oí que las chicas no hacían más que mirar hacia un lado y reírse.
-¿Se puede saber qué os pasa? Lleváis todo el día cuchicheando...-dije al final.
-Mira allí-dijo Isa, señalando a un grupo de chicos que tenían toda la pinta de ser surfistas.
-Ajá, ¿y?
-¡No hacen más que mirarnos!
-Porque somos divinas, pero eso ya lo sabíamos de antes.
Bebí de mi Coca Cola.
-¿Sabes?-me dijo Marta, dándome un codazo-Ese rubio con rizos de ahí no hace más que mirarte.
-¿Le gustará mi espalda? Porque es lo único que ve...
Se rieron.
No obstante, me giré, por curiosidad, para ver cómo era mi espía.
Era como Harry, pero en rubio y con ojos azules.
Suspiré.
-Los Harrys del mundo me persiguen.-dije, molesta.
-Pues ahora que lo dices, es idéntico a Harry.
-¿Será Harry, que se ha teñido?
Miraron hacia donde estaban los chicos, le vieron ahí sentado y su teoría se rompió en mil cachos.
Siguieron cuchicheando y riéndose, hasta que las vi alejarse.
-¡Eh! ¿Pero adónde vais?
-Tú quédate ahí mujer, quédate.-dijo Marta, mientras reían.
Alguien se sentó entonces en el taburete que tenía al lado.
Sin mover la cabeza, le miré.
Era Harry versión 2.0.
¿POR QUÉ A MI?
Suspiré.
Desertoras. 
Las vi sentarse con los chicos y señalarme.
Ellos me miraron.
Harry entrecerró los ojos, pero no supe si era porque no le hacía ninguna gracia ver a ese chico tan cerca de mí o si era porque el chico era exactamente clavado a él.
-Hola, señorita.-dijo con un acento que no conocía.
Australiano, quizá. O yo qué, a mí del inglés, español y del irlandés no me saques.
-Hola-dije, haciendo como que sonreía.
-¿Cómo estás tan sola?
-No estaba sola. Mis amigas estaban conmigo pero, al acercarte tú, las asustate y salieron huyendo.
Él rió.
Incluso se reía parecido a Harry.
Me daba miedo.
-Oh, vaya, y eso que mis amigos dicen que soy un imán para las mujeres...
-Pues a mis amigas las repeles, no sé cómo lo ves.
Volvió a reír.
-¿Y a ti? ¿No te repelo?
Me encogí de hombros.
-La verdad, por no levantarme e irme para allá, prefiero quedarme aquí, me repelas o no...
-Eres divertida.-dijo, sonriendo.
-Oh, lo sé.
-Aparte de guapa.
-Mintiéndome no vas a ir a ningún lado.
-No miento.
-Bueno, vale, como quieras.
No me apetecía ponerme a discutir con un surfista doble de Harry si era guapa o no.
-¿Y tienes novio?
Sabía que me lo acabaría preguntando.
-Tenía. Me dejó ayer.
-Oh, pobrecita... Ese chico no sabe lo que ha perdido. Podríamos subir a mi habitación y hablar un poco de eso, si quieres. Mis amigos dicen que soy muy bueno consolando a las mujeres.
-Los mismos amigos que dicen que eres un imán para ellas y, en cambio, huyen al verte.
Sonrió.
-Sí, esos mismos.
-¿Sabes? Creo que paso. Sé lo que vas buscando.
Cogí mi Coca Cola y me fui con los chicos mientras el Harry 2.0 murmuraba por lo bajo y se reunía con sus amigos.
Me senté al lado de Zayn en el sillón.
Todos me miraban.
-¿Qué?-dije.
-Bueno... ¿Qué te ha dicho ese chico?-preguntó Bego.
-Quería consolarme un rato en su habitación en el más perverso sentido de la palabra. Cada vez hay gente más desesperada, de verdad.
Todos, menos Harry y yo, que solo sonreí, rieron.
Nos quedamos mirando y después, apartamos la vista los dos.
Subimos a la habitación de Zayn y Liam, ya que la gente aún tenía ganas de fiesta.
Harry dijo que tenía que volver a la habitación a por su móvil y que ahora volvía, yo aprovechando que en ese momento nadie me estaba mirando, fui detrás y vi como se metía en la habitación.
Fui hacia su puerta y apoyé la frente en ella.
¿Qué estaba haciendo?
Antes de que supiera lo que hacía, Harry abrió la puerta y me encontró ahí, de pie, mirándole.
Me alejé hasta chocarme con la pared y me crucé de brazos.
Él cerró la puerta y se cruzo de brazos también.
Nos miramos en silencio un par de minutos, hasta que él lo rompió.
-Estás aquí.
-Nunca me fui.
-¿Por qué te quedaste?
-Por si me necesitabas.
-Siempre te necesito.
No le contesté. Me limité a mirarle.
-¿Hasta cuándo piensas seguir ignorándome?
Me encogí de hombros.
-No me engañaste. Lindsey me ha contando lo que pasó.
Él, que hasta entonces había estando tenso, se relajó un poco.
-Intenté decírtelo, pero no me escuchaste.
-Lo sé. Puede que en eso seas inocente, pero sigues siendo culpable de tus palabras.
Seguí mirándole y después, me separé de la pared y eché a andar hacia la habitación de Liam y Zayn.
-Te quiero.
Me detuve en mitad del pasillo y le miré por encima del hombro.
Seguía de pie, delante de su puerta, justamente donde le había dejado.
-Y yo.
Y seguí andando hasta llegar a la habitación, la cuál era mi destino y entré.
Pasados unos minutos, él entró también.
Nadie dijo nada sobre esto.
Cuando estuvimos cansados, fuimos cada uno a nuestro cuarto a dormir.
Una vez que estuvimos en la cama, Niall me preguntó.
-¿Qué pasó con Harry antes?
-Nada. Solamente le dije que Lindsey me dijo que la culpa fue suya.
-¿Y qué dijo?
-Que me quería.
-¿Y qué dijiste tú?
-Que también le quería a él.
-¿Entonces ya estáis reconciliados?
-No. No le he perdonado sus palabras.
-Pero al menos ya estás mejor después de saber que él no te engañó, ¿verdad?
-Sí. Mejor estoy.
Nos levantamos al día siguiente, desayunamos y pasamos la última mañana en la playa.
Harry y yo volvíamos a ignorarnos mútuamente y la gente se preguntaba cuánto tiempo seguiríamos con ello.
Comimos, nos duchamos y volvimos al aeropuerto.
Esta vez no tuve ningún reparo en sentarme con Bego en el avión.
Una vez que despegamos, Louis vino a echarme de mi sitio.
-Tú. Fuera de mi sitio.
-¿Y si no quiero?
-Te llevo a la fuerza.
-No te atreves.
Dos minutos más tarde, Lou me llevaba al hombro y me dejaba sentada con Zayn y Liam.
-¡Adiós! ¡Qué te diviertas!-dijo, y se fue a mi sitio.
Tendría que preguntarle a Bego si oficialmente ya salían juntos o qué, porque cada vez pasaban más tiempo en compañía del otro.
Estuve todo el vuelo con Liam y Zayn, hablando, haciendo el tonto y quitándole la gorra a Jeydon.
Al aterrizar, Paul nos esperaba con el coche.
Le estuve contando la extraña gastronomía del país y más o menos, lo que habíamos hecho allí.
Obvio, no le comenté nada de mi pelea con Harry.
Una vez en casa, nos dijimos todos adiós, hasta luego y entré en casa con mi maleta.
-¡Hija!-dijeron mis padres, tirándose contra mí y abrazándome.
-Ay, me hacéis daño...
-¿Qué tal por allí? ¿Qué tal lo has pasado?
-Ah, bien, bien.
Y les conté un poco así por encima lo que hicimos.
-Y ahora, si me disculpáis, quiero deshacer mi maleta...
-¿Y Harry? ¿Qué tal con él?
Mi madre tuvo que meter el dedo en la llaga.
-Ya no estoy con él, mamá. Nos peleamos estando allí.
-¿Qué? ¿En serio? A ti los chicos no te duran nada... Pues se os veía tan bien...
-Mejor, así sabemos que aún estás por estrenar.
-¡PAPÁ!-dije, molesta.
-¿Qué? Es que aún eres demasiado pequeña y los chicos de hoy en día están muy espabilados...
-Papá, tengo casi dieciocho años. Ya no soy una niña.
-Pero tienes la altura de una niña.
Y se empezó a reír.
Subí a mi habitación, saqué la ropa de la maleta y bajé a echar a lavar la ropa que usé y la que no la doblé y la coloqué en el armario.
Me conecté un rato y vi en Twitter varios tweets para mí. Desde que salí en el concurso y en la revista, mi popularidad iba en aumento.
Es curioso, dado que vine a Londres buscando irme de nuevo a Madrid y me había chocado con la fama. Suspiré. En fin.
Vi también que había varias fotos de nosotros en las Bahamas circulando por ahí. ¡Qué verguenza! La gente veía fotos de mí en bañador. Cualquiera podría disponer de ellas. Supongo que tendría que acostumbrarme a eso.
Eché la silla para atrás y miré mi cama.
Y, entonces vi a Narry, el gatito de peluche que Harry me regaló.
-Oh.
Me levanté y lo cogí en brazos.
Me senté en la cama y miré por la ventana la casa de los chicos, acariciando al felino de mentira.
Quería a Harry de vuelta.
Hum, sería fácil.
Solo tenía que ir a su casa y decirle "¡Eh, Harry! Que me da todo igual mientras que me quieras, ¿vale? Pues eso".
As long as you lolololololololololololololove me, love me.
Pero no.
Volvería arrastrándome a él y yo no era así.
"Siempre acabas viniendo tú a mí".
Y por esa razón esta vez no lo haría.
Me llamaron al móvil.
-¡Cristinupi!
-Marta, no me llames así, por favor. Es un nombre horrible.
-Vale, jo, era por no llamarte gatita yo también...
Rió.
-Queremos irnos al centro comercial, ¿te vienes?
-Pero si acabamos de llegar a casa...
-Ya, pero es que no podemos estarnos quietas. Además, allí no nos compramos nada. Y me lo debes, por no dejarme cenar con Liam.
-Vale, vale. Iré, mujer.
Como cosa de media hora después, ya estábamos en el centro comercial.
Ir de compras siempre me había echo despejarme un poco las ideas.
Estaba mirando unas camisetas cuando vi un jersey que me hizo reír.
-¿De qué te ríes, Cris?-me preguntó Isa.
Le enseñé el jersey.
-De esto.
Era un jersey negro con unas letras en rosa que decía "I like cats".
Ellas se rieron.
-Sé de alguien que le gustaría verte con el puesto...-dijo Bego.
-Y yo.
Y me la compré.
De nuevo, cargadas con bolsas, acabamos cenando en el McDonald´s.
Recordé que la última vez que estuve allí no hacía más que mandarme mensajitos con Harry.
Tenía el móvil en la mano, esperando recibir algún mensaje suyo, aún a sabiendas de que sería en vano.
Pues yo quería mensajearme con alguien.
"¡Eh, Nialler! ¿Qué tal? ¿Qué haces? Las niñas me han arrastrado al centro comercial y ahora estamos cenando (: xx"
-¿Qué haces?-me preguntó Marta.-¿Otra vez con los peligrosos mensajitos?
-Sí. Pero esta vez ha sido a Niall.
Se miraron entre ellas.
-¿Qué?
-Oh, nada, nada.
-Am, vale. ¡Ah, respuesta!
"Aquí estoy, que acabo de deshacer mi maleta y la de Zayn. ¿Qué? ¿Qué estais cenando sin mi? D: ¿Cómo os atrevéis? Que tengo hambre... :D xx"
Reí.
-Dice Niall que como nos atrevemos a cenar sin él.
-Dile que la próxima vez le invitamos nosotras si nos lleva las bolsas-dijo Marta.
"Dice Marta que la próxima te invitamos a cenar si nos llevas las bolsas. Yo ceno contigo sin necesidad de que me las lleves, ya tú sabéh :3 xx"
"Marta es mala conmigo D: ¿Si? Bueno es saberlo (: xx"
"Bah, no se lo tengas en cuenta, es mala con todo el mundo menos con Liam. Sí :D Por cierto, ¿para cuándo más clases de irlandés? ¡No puedes dejarme así ahora que tengo casi un perfecto dominio de tu idioma! D: xx"
-Anda, come y deja de mandar mensajitos. Dame el móvil.
-¡No! ¡Es mío!
Y Marta me quitó el móvil.
-Te lo daré cuando termines de cenar.
-Eres peor que mi madre.
-Será porque soy tu segunda madre.
-¿Quiere decir eso que Liam es mi segundo papá?
-Sí, exactamente.
-Pues él estaría de acuerdo en que me devuelvas el móvil.
-Cuando comas.
-Vale.
Una vez que terminamos de cenar y mandamos de nuevo a Isa a por el postre, em lo dio.
"Uyuy, hay hay tema. ¡Bien! Oh, creí que te habías olvidado de nuestras clases. Perfecto dominio del idioma y te sabes cuatro palabras y dos frases enteras, haha. Buscaré cuando tenga un hueco y te lo diré, ¿de acuerdo? (: xx"
"Eso parece, que hay tema. ¿Yo? ¿Olvidarme de mi profesor particular favorito? Eres tú quién ha olvidado a su favorira (y única) alumna. Ay, déjame, eso para mí es saber ya mucho, haha. Me parece perfecto (: xx"
Cansadas ya de tan ajetreado día, volvimos a casa.
-Cris.
-¿Hum?
-¿Puedo hacerte una pregunta?
-Puedes, Marta, puedes.
-¿No echas de menos a Harry?
-¿Por qué lo dices?
Se encogió de hombros.
-No sé, es que estáis igual que antes, quiero decir, os ignoráis mutuamente y tú estás con Niall...Todo el rato...
-Sí le echo de menos, sí. Mucho. Pero no voy a hundirme en la agonía por eso. Y no estoy con Niall todo el rato. Le quiero y por eso no puedo evitar estar en contacto con él y eso.
De nuevo en casa, me puse el pijama y me fui a dormir temprano.
Estaba cansada y la mala noche que pasé el día anterior me pasaba factura.
Me dormí con Narry en brazos.
Al día siguiente, recibí un mensaje de Niall por la tarde.
"Tengo un hueco ahora. ¿Qué tal si te pasas por aquí, estudiamos irlandés y después cenas conmigo? (: xx"
"¡Aw! Sí, claro, por supuesto (: Me ducho, me visto y estoy allí".
"Pero tampoco hace falta que corras, haha. Tengo toda la noche libre. Ven sin prisas, que aquí espero. Entra con la llave que tienes tú :D"
Como me dijo que no me diera prisa, me duché a conciencia y después tardé un rato en elegir la ropa. Finalmente, me decanté por esto:


Cuando salí de casa, ya estaba anocheciendo.
Les dije a mis padres adónde iba y que no se preocuparan si no volvía a dormir allí. En casa de los chicos siempre había un sillón o una maleta o un hueco en la cama de Niall para mí.
Abrí la puerta y vi que todo estaba oscuro.
-¿Hola? ¿Niall? ¿Hay alguien? ¿Por qué hablo sola?
Entré en el salón y vi que, en la mesa que estaba a la izquierda de los sillones, había dos platos, cubiertos y velas encendidas.
Tenía toda la pinta de ser una cena romántica.
Pero...¿Niall? No entendía nada.
En ese momento, Harry apareció por la puerta de la cocina y se apoyó en el marco de esta.
-No grites. Estamos solos, así que nadie te oirá.
-¿Dónde están los demás?
-Se han ido.
-¿Y Niall?
-Se fue también.
Fruncí el ceño, empezando las piezas del puzzle y comprendiendo.
-Ah, entiendo. No era Niall el del mensaje. No es conmigo con quién quiere cenar.
-Bueno, Niall sí que fue el del mensaje, me dijo que me ayudaría en mi plan de reconciliarme contigo y contigo sí que quiere cenar, ¿por qué no iba a querer?
Me quedé en el sitio, cruzada de brazos.
-Así que quieres reconciliarte conmigo.
-Así es.
-¿Y qué pasa si yo te digo que yo no quiero reconciliarme contigo?
Harry sonrió.
-Que no te creo.
Miré hacia otro lado, haciendo una mueca con la boca.
-Dame la oportunidad al menos de hablar contigo, de intentar arreglarlo.
Le miré.
-Vamos, quédate.-me pidió.
-¿Por qué?
-Porque quiero que cenes conmigo.
-¿Para qué?
-Para que cenes conmigo.
-¿Y?
-Y hablemos.
-¿Sobre qué?
-Sobre lo mucho que te quiero.
Me mordí el labio inferior para no sonreír, pero fue inevitable.
-Está bien. Me quedaré.
Intenté sonar seria, pero una sonrisilla me delató.
No iba dispuesta a perdonarle, pero...¿Había algo que no fuera capaz de hacer por Harry?

¡Bueno, gentecilla! Pues aquí otro capítulo. ¿Qué pasa? ¿Carry se reconciliará? ¿O alguno de los dos meterá la pata en el último momento? Bueno, lo de siempre. Que mil gracias por leer y que sois amor.
@Cris_Jbieber








3 comentarios:

  1. ytbgtyvft6gvbrt DIOSSSS!! Ojalá se reconcilien que mono harry... ains el ricitos y cundo he visto lo de As Long As You Love Me me he imaginado a Cris haciéndolo, no hace falta decirte que me he descojonado... jajajajajaja siguiente preciosaa!! Muchos Besos Maaría! :)

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  2. Pido por favor que hoy dia 26 ecribas uno. puedes,me estoy muriendo por saber que pasa xD

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  3. Hola! Fantastico capitulo como siempre! :D Publica hoy porfaaa!! :) Tengo mucha intriga, Harry i Cris son tan monos :)
    (Pero la verdad esque tambien me encantan Niall i Cris)
    Besos i siguiente capitulo porfaas!!! :D

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