[Antes que nada, quería decir algo. Voy a empezar una nueva novela que es de 1D. No es para nada una novela como a la que estamos acostumbradas que yo escriba. Intentaré hacerla diferente. Confío en tener para hoy el primer e incluso segundo capítulo. Si queréis que os avise cuando esté para que podáis leerla, tan solo avisarme, bien por Twitter (@Cris_Jbieber) o bien por Tuenti (Cris Vila Jb) y yo, en cuanto suba, os avisaré.)
-Louis-
Vi como Harry encendía de nuevo las velas.
Zayn y yo nos miramos y asentimos.
En cuanto se apartó de la mesa para ir a la cocina, Zayn y yo corrimos, soplamos y las apagamos por décima vez en aquel día.
-¡No hagáis eso!-nos regañó.
Zayn y yo nos echamos a reír.
Harry me agarró y empezamos a hacer el bestia, pegándonos.
-¡Pegas como una nena, Lou!
-¡Mira quién fue a hablar!
Nos chocamos con el sillón, moviéndolo de su sitio y seguimos peleándonos.
-¡Cuánto amor!-dijo Liam poniendo los ojos en blanco, pasando a nuestro lado.
Bego, atraída por los gritos e insultos, salió de la cocina.
-¿Se puede saber qué hacéis peleando? ¡Parad!
-Pero Bego, si esto en nosotros es muy normal...-dijo Harry.
-Lo que no es normal es lo pobre que eres pegando-dije, dándole una colleja y volviendo a empezar la pelea.
Le acabé haciendo una llave que aprendí viendo un programa extraño sobre karatekas y tuvo que rendirse.
-Esto no quedará así...-dijo, mirándome.
Me encogí de hombros.
-La revancha cuando quieras.
-¡Fuera de aquí!- se oyó gritar a Bego desde la cocina.
Segundos más tarde, Niall salía corriendo de la cocina.
-Vas happenin´?-le preguntó Zayn.
Últimamente, no hacía más que repetir eso.
Ya nos estaba empezando a preocupar.
-Que tenía hambre, jo... Y entre el hambre que tengo, la buena pinta que tiene y lo bien que huele, me estoy muriendo.
-Tranquilo, tranquilo-dijo Zayn, poniéndole una mano en el hombro-Que ya vamos a cenar en breve.
-¡Cuándo llegará ese breve!
-Cuando Marta y Jey vengan o bien cuando Harry nos eche.
-Oh, joder.
Y se fue a asomar a la ventana, para hacer algo de tiempo.
-¿Y por qué no podemos quedarnos aquí esta noche, eh, eh?-dije, pellizcándole a Harry un pezón.
Él me pegó, pero lo esquivé.
-Pues porque no me da la gana a mí.
-Ya, lo que pasa es que vas a por todas, tigre, que ya te conozco.
-Di lo que quieras.
-Oh, siempre lo hago.
Fue a pegarme otra vez, le esquivé, negó con la cabeza y se dirigió a hablar con Niall.
-Niall, tío.
-Dime.
-Que... Gracias por lo que has hecho. Sin tu ayuda, sin esos mensajes tuyos... Cris no vendría.
-Lo sé-dijo, mirándole-Y no hay nada que agradecer. Hice lo que tenía que hacer. Los dos sois mis amigos y, bueno... No puedo veros sufrir a los dos.
Harry le puso una mano en el hombro.
-Lamento que esto haya sido de esta manera...
-Yo no. Ahora que me has quitado la obsesión que tenía con ella que me impedía comer, he vuelto a recuperar el apetito. ¡El que te da las gracias aquí soy yo!
-¡Pero serás cabronazo! ¡A ti solo te importa la comida!
-¡Y a ti sólo te importan los gatos, no te digo!
-¡No es verdad!
Y empezaron a pelearse como antes hicimos yo y él, agarrándose cual bestias, llamándose de todo, riéndose y tirando una silla al suelo.
-¡Cuánto amor!-dijo Liam, pasando por su lado.
-¿Quieres decir otra cosa, por favor?-dijo Zayn.-Si quieren matarse, que se maten, es su problema. Mientras que no nos maten a nosotros...
Bego volvió a entrar en acción.
-¡Pero bueno...! ¿Otra vez peleando? Pero Isa, ¿no les dices nada?
Miró a Isa, que estaba muy calladita sentada en el sillón.
-Es que aunque les diga algo, no me harán caso.
-¡Já! ¿Qué no? Mira, observa. ¡Niall! ¡Siéntate ahora mismo en el sillón y tú, Harry, ven inmediantamente a la cocina!
Dejaron de pegarse.
-Vale-dijeron a la vez.
Niall se dejó caer en el sillón y Harry entró en la cocina.
-El secreto está en decirlo alto y claro. La próxima vez lo haces tú, Isa.
Dicho esto, Bego desapareció tras Harry rumbo a la cocina.
-Uhh. Bego, a veces, da miedo.-dijo Zayn.
-Eh, Zayn, ¿nos pegamos para que Isa pueda practicar?
-Pégate tú, tío. Que como me despeine, lo llevo claro...
Puse los ojos en blanco.
No era presumido Zayn ni nada.
-Liam...
-No te voy a pegar, Louis.
-Oh, ¿cómo osas pensar que yo iba a decirte que...?
-Ibas a hacerlo.
-Sí-confesé.
En ese momento Harry apareció, echándonos a todos de la casa.
-Venga, venga, todos fuera que Cris puede aparecer de un momento a otro. Fuera, fuera, adiós, adiós.
Nos despedimos y salimos fuera.
-¡A por todas tigre, eh!
-¡Louis!
Le guiñé el ojo y cerré la puerta tras de mí.
Que se creía que a mí me iba a engañar. Cris había dormido con nosotros y con él no se cuantas veces y no había pasado nada y ahora él no quería que durmiéramos ahí cuando ella iba.
Bueno, a lo mejor lo suyo no tenía arreglo y no acababan haciendo lo que yo pensaba...
-¡Lou! ¿En qué leches estás pensando? ¿Vienes o qué?-dijo Zayn.
-¡Ah, voy!
Estos habían echado a andar y anda que me había avisado de que me estaba quedando atrás.
-¿Se puede saber en qué pensabas, que estabas totalmente ido?
-En lo sexy que estás hoy. ¿Con quién has quedado, eh?
Se había puesto unos vaqueros negros, una camiseta gris y su camisa de cuadros negra y roja. ¡Ah! Y no faltaba la gorra roja de Obey.
-¿Yo? ¿Quedar? Voy con vosotros, ¿acaso no lo ves?
-Zayn... Tenemos ya unas edades en las que sabemos que mentir está mal...
-Joder, vale. Llamé a Alex, ¿contento?
-¿Alex? Tu novia, ¿no?
-¿Otro como Cris?
-Nah, yo soy más guapo...
Nos reímos.
-Sé que no es tu novia. Aunque te gustaría, reconócelo.-dije, dándole un codazo.
-Que te calles.
-No me da la gana. Cállame tú.
Nos empezamos a pegar en medio de la calle.
-¡Parad! ¡Zayn, tú ve delante!
Isa cogió a Zayn del brazo, tiró de él hacia ponerle el primero del grupo que caminábamos por la calle y allí lo dejó, liderándonos.
-Te dije que no era tan díficil...-dijo Bego.
Seguimos caminando, como si no hubiera pasado, aunque Marta se reía de la cara de incredulidad de Zayn, que aún no sabía cómo había acabado siendo el primero del grupo, pero le gustaba liderarnos.
Me puse a pensar que desde que Cris me dio a entender que podría haber algo entre Bego y yo, aún no me había detenido a pensar en ello seriamente. Como le había dicho a ella, Bego era guapa, divertida, cariñosa pero no hasta el punto de llegar a agobiar como me pasó con Amber y encima tenía a Pepa... Uff, esto era complicado.
Entonces, mientras pensaba en esto, me fijé en que Isa y Niall iban hablando delante mía y esta le ponía el brazo tras la espalda y lo retiraba rápidamente.
Mm.
Cada vez que Niall estaba solo, Isa andaba cerca...
-¡Louis, joder, aquí delante estoy muy solo, ven!
-¡Ya voy, Zayn!
-¡Tú te quedas atrás!-me dijo Isa.
Se ve que le había cogido el gusto a esto de imponerse sobre nosotros.
-¡No me dejan ir, Zayn!
-Joder...
Fui a llorarle un poco a Bego.
-Bego, Isa nos trata mal a Zayn y a mí...
-Bah, tú no le hagas caso y ve delante con él.
No la entendía.
Primero le decía a Isa que aprendiera a controlarlos, lo aprendía y ahora me decía que no la obedeciera.
¡Nunca entendería a las mujeres!
Fui a reunirme con Zayn al principio del grupo.
-¡Volví!
-¡Oh, tío! Se te echaba de menos ya.
-Ya ves. Y a ti, también. Hace una buena noche-dije, observando el cielo, que cada vez se volvía más negro-Hoy podrá verse alguna estrella. Acostumbrados como estamos a ver solo nubes...
-Sí, hace una bonita noche. Pero, ¿sabes lo que es más bonito aún?
-¿El qué?
-Yo.
Le empujé, echándome a reír.
-¡Cabronazo, macho!
Llegamos al restaurante donde íbamos siempre, donde estaba el camarero ese con el bigote tan gracioso y en la puerta esperaba una chica alta, morena, de pelo negro y largo y ojos castaños. Guapa, sin duda. Pero yo ya tenía en mente a otra persona.
Zayn corrió a saludarla.
-Le gusta-me susurró Marta por lo bajo.
-Oh, lo sé, lo sé. Pero ya sabes cómo se pone cuando le sacas el tema.
-Eso es que le gusta mucho.
-¿Crees que tiene posibilidades?
-Hum... Es posible.
-Desde luego, ha encontrado a alguien a quién quiere más que a sí mismo. Si luego no lo consigue...
-Siempre se tendrá a sí mismo.
Nos reímos.
Entramos, nos sentamos en la mesa de siempre y mientras comíamos, empezamos a decir que esto sin Harry y Cris no era lo mismo.
-Sí...-dijo Niall-A ella siempre le daban una pajita con la Coca Cola.
-Como se cabreaba siempre con eso.-dijo Zayn.
-Sí, sin ella y sin sus peleas con Harry esto no tiene mucho sentido...
-¿Cómo les irá?-dije-Quiero decir... ¿Estarán hablando como personas que son o tirándose los trastos a la cabeza?
-Puede que ambas cosas, conociéndoles...-dijo Liam.
-¿Creéis que se reconciliarán?-preguntó Isa.
-Obvio que sí-dijo Marta, poniendo los ojos en blanco-Ella está loca por él. Quizá al principio se haga la orgullosa... Pero se acabarán perdonando.
-Bueno, mañana cuando volvamos, nos enteraremos.
Seguimos analizando Carry, que así era como las directioners habían bautizado su relación.
Alex no decía nada, porque no les conocía, pero le estuvimos hablando de ellos.
-Cris es la chica bajita que estaba contigo cuando te conocí...
-¡Sí!-dijo Zayn, muy contento.
-Pero de Harry no me acuerdo...Sí le vi, pero no me acuerdo...
-Y es mejor así.
Nos reímos.
Cuando terminamos de cenar Zayn insistió en acompañar a casa a Alex, ya que vivía cerca de allí y nosotros fuimos también para escoltarles.
Les dejamos que hablaran agusto en el portal y, cuando ella se despidió y entró Zayn se reunió con nosotros.
-Ah, bribón, que estás loco por ella, yo lo sé...
-Louis, no hables que eres el primero que tiene que callar.
-Oh, joder vale.
Los dos reímos.
Al pasar por al lado de nuestra casa estuvimos por entrar, pero Bego e Isa no nos dejaron.
-Pues déjadnos aunque sea mirar por la ventana, a ver si vemos algo...
-Qué no, que les dejéis en paz.
-Jo.
-Yo sigo teniendo hambre...
-¡Niall!
-Era mentira, pero así cambiaba de tema.
Fuimos a casa de Marta y Jey, cuyos padres habían tenido que volver a Canadá unos días por... Arg, no me acordaba.
Acordamos dormir Jey y Zayn, Bego e Isa, Marta y Liam y yo y Niall. Cuando Jey, que fue el que hizo las reparticiones, lo dijo, empezamos Zayn y yo a gritar "¡Miam, Miam!" hasta que Marta nos dio una colleja a cada uno y nos hizo callar.
Nos fuimos todos a dormir.
Niall y yo dormíamos en la habitación de invitados de la planta de abajo, en una cama enorme rodeada de cojines.
-Niall.
-¿Hum?
-¿Tú la sigues queriendo?
-¿Y por qué me preguntas eso?
-Simple curiosidad.
-Ah.
-Pero responde.
-¿Por qué?
-No evites más la respuesta.
Suspiró.
-Sí. Siempre será parte de mí. Aunque de forma diferente.
-Entonces, lo que has hecho para que ellos dos se...
-Déjalo, Louis. Yo ahora estoy casado con la comida.
Reí.
-Marta-
Liam estaba tumbado en la cama de abajo de la mía y ambos mirámos el techo, esperando que uno u otro iniciara la conversación.
Fue él quién finalmente lo hizo.
-¿Estás dormida?
-No. ¿Y tú?
-Se ve que no, a no ser que hable y piense en sueños.
Reímos los dos.
-Me debes una cena.
-Lo sé. Y yo siempre pago mis deudas.
-¿Cuándo estás libre?
-No sé, espera que consulte mi agenda... ¡Ah, no, que aquí el ocupado eres tú! Tú dirás.
-Tendré que consultar mi agenda. Como tú dices, soy un hombre ocupado.
-Pues cuando tengas un rato libre, ya sabes.
Y seguimos hablando por unas cuentas horas.
-End-
Desperté y vi a Harry tumbado a mi lado, dándome la espalda, dormido.
Sonreí.
Esa noche había sido la mejor noche de mi vida y todo se lo debía a él.
¿Qué hora sería? Quizá los chicos estuvieran por venir... Y no podían vernos así, sin vestir.
Miré entonces al techo, mientras me estiraba y lo que vi me hizo reír, aunque me tapé la boca con las manos para no despertar a Harry.
Colgando de la lámpara del techo estaba mi camisa y mi sujetador. Harry tenía una puntería íncreible.
Distinguí mis bragas tiradas en el suelo, así que me levanté y me las puse. Saltando no iba a llegar a lo que había en la lámpara, así que cogí su camisa, me la puse y, como me quedaba algo larga, me la até con un nudo sobre el estómago.
Busqué mis pantalones cortos, los encontré y cogí el móvil para mirar la hora.
¡Las once y media! Dios, estos estarían al caer.
Vi que tenía unas cuentas llamadas perdidas de mi abuela. Era de ayer por la noche. Tenía el móvil en silencio para que no me molestaran mientras estudiaba con Niall.
Bajé abajo, al salón, mientras marcaba el número de mi abuela y la llamaba.
-¡Hombre, si yo tenía una nieta...!
-Buenos días a ti también, abuela. ¿Qué tal? Ya he visto tus llamadas.
-Bien hija, yo estoy bien. Como supongo que tú también, claro. Te llamé porque ya que no me llamas tú... No me dices que sales en televisión, ni en revistas, ni que cambias continuamente de novio...
-¡Abuela!-dije, riendo.-Eso último no es cierto. Lo del concurso... Sí, en eso tengo toda la culpa. Tenía muchas cosas en la cabeza.
Me apoyé en la mesa donde cenamos ayer por la noche.
-¿Muchas cosas o solo una?
-¿Qué quieres decir?
Rió.
-Ya me ha contado tu madre algo sobre Harry...
-¡Ah! ¿De verdad? Joder con mamá...
-¿Ves, ves? ¿Ves como tu sabia abuelita tenía razón? Te dije que te quería.
-Sí, abuela, en eso tenía razón pero el cromo sigue pegado mal en el albúm...
-Me recordarás eso hasta el día que me muera, hija.
Reímos las dos.
Unos brazos me rodearon la desnuda cintura y unos labios bien conocidos por mí me susurraron al oído un "Buenos días, gatita".
-Y bueno, hija, cuéntame de nuevo. ¿Cómo es él?
Me giré hacia Harry y, con un dedo, empecé a hacerle extraños dibujos en su pecho desnudo.
-Pues es cariñoso, guapo, detallista, adorable...
Sonrío.
-Tiene una sonrisa de infarto...
Sus manos subieron por mi cintura, arriba, y se colaron por debajo de su camiseta, que yo llevaba.
-Y le quiero...
Arqueé la espalda cuanso sentí sus manos correr por ella.
Después, sacó las manos y estas empezaron a desatar el nudo de la camiseta.
-Él está ahí, ¿verdad?-dijo mi abuela.
Sonreí.
-Sí. Él está aquí.
-Bueno entonces estará reclamando tu atención...Será mejor que te cuelgue y le demos lo que quiere. Ya te llamaré de nuevo, cuando no estés tan solicitada.
-Vale, abuela. Espero que no pase tanto tiempo hasta que volvamos a hablar.
-No lo hará.
Nos despedimos y dejé el móvil sobre la mesa.
-¿Quieres dejar el nudo en paz?
-No hasta que lo desate.
Finalmente, lo hizo.
Me cogió y me sentó sobre le mesa. Después, me besó.
-Eh fiera, ¿qué pasa? ¿No tuviste bastante anoche?
-Nunca tengo suficiente de ti.
Le besé y, le estaba rodeando la cintura con las piernas cuando oímos la puerta de la calle abrirse.
Nos separamos, me até con rapidez el nudo de la camisa y cogí el móvil.
Los chicos, con Marta, Isa y Bego, entraron en el salón y se nos quedaron mirando.
-Abuela, tengo que dejarte, ya han venido mis amigos... Sí, ya te llamaré más adelante. Yo también te quiero, adiós.
E hice como que colgaba.
Dios, pero que falsa que me había vuelto.
-¡Buenos días!-dije, con una enorme sonrisa, saludándoles con la mano.-Podéis decir algo, no mordemos.
-¿Ya lo habéis...?
-Totalmente-dije, interrumpiendo a Zayn.-Un par de palabras y todo arreglado. Y menos mal, porque sin mí no puede vivir...
-Eh, tú sin mí tampoco.
-Ya, eso ya lo sabía. Pero dime, ¿qué harías sin mi? Nada.
-¿Y tú sin mi?
-¿Es que vais a pelearos otra vez?-dijo Liam.
Harry y yo nos miramos y sonreímos.
-No.
-Pero si no discutimos no somos nosotros.
-Exacto.
Pusieron los ojos en blanco.
Mientras Bego e Isa nos hacían algo de desayuno a los dos, hice que Harry me subiera a su espalda y fuera a la habitación para vestirnos.
-Bájame la ropa de la lámpara, anda.-le pedí.
-¡Oh! ¿Cómo llegó eso ahí?
-Tú sabrás. Tú me la quitaste y la tiraste por ahí.
Rió, pero me la alcanzó y me la dio.
Nos vetimos y bajamos a desayunar, mientras la gente pedía que les contáramos cómo fue la reconciliación.
-¿Y eso qué más da? La cosa es que hemos vuelto y punto.-dije.
-Pero contarnoslooooooooooo.
-No daré exclusiva sin ver el dinero antes.
Dejaron pasar el tema entonces.
-Eh, ¿y Jey?-pregunté, extrañada, al no ver su gorra por ahí.
-Oh, se ha ido con Amber y unos amigos a hacer skate.
-Jey nos mete a Amber en el grupo, os lo digo yo.
-Pero, ¿no érais amigas ya?-dijo Niall.
-Una cosa es que la aguante y otra muy distinta es que quiera incluirla en mi lista de amigas y perder mi precioso tiempo con ella.
Nos reímos.
-¿Sabes que ayer estuvimos con Alex?-me dijo Louis.
-¿Con la novia de Zayn?
-¡Qué no es mi novia!-gritó este desde alguna parte de la casa.
-Pero te gustaría-dijimos Louis, Marta y yo a la vez.
Nos reímos después.
Nada más desayunar, Bego y Harry se pusieron a hacer la comida y comimos allí, todos juntos.
Tuvimos una tarde tranquila, viendo películas. Vimos las dos primeras partes de Redisent Evil y luego veíamos zombis por todos lados.
Cuando estaban haciendo la cena, con la ayuda de Louis, una novedad, les llamaron por teléfono para informarles de que tendrían que irse una semana a Estados Unidos, a hacerse promoción por allí.
-Ven conmigo.-me pidió Harry.
-No puedo. Dentro de unos días empiezo los ensayos para el Tour de Justin. Sólo es una semana, Harry. Sobrevivirás sin mí.
-No. Antes dijiste que no podría vivir sin ti y es cierto.
-Siete días no es una vida, Harry. Estaremos siempre en contacto y, antes de que te des cuenta, estaremos discutiendo y gritándonos de nuevo.
Sonrió y me abrazó.
-Además, necesitáis unos días lejos de nosotras, de este lugar. Hay gente que tiene cosas en las que pensar.-dije, mirando a Louis.
Este, obvio, no se dio cuenta.
-¿Estarás bien?
-¿Yo? Por supuesto. Solo me faltarás tú, pero puedo vivir siete días sin verte... O no. Bueno, lo descubriremos en breve.
-Yo no podré...
-Oh, sí podrás. Tienes a los chicos para sobrevivir.
-¿Y se supone que eso tiene que consolarme?
Me encogí de hombros.
-Yo lo he intentado...
Pasé por mi casa, cogí ropa, el pijama y me fui a casa de Bego a dormir, junto con Marta.
Noche de chicas, lo llamamos.
Nerea, al verme aparecer por allí, me tiró una zapatilla que me dio en la cabeza y después cerró la puerta de su cuarto con un portazo.
-¿Sigue enfadada?-pregunté.
-No sabes cuánto...
-¿Me perdonará algún día?
-No cuentes con ello...
Una vez que estuvimos todos en la habitación de Bego, me preguntaron lo que habían estado deseando preguntarme todo el día.
-¡Y venga, di, di! ¿Cómo fue vuestra reconciliación?
-¡Sí! ¡Queremos detalles!
-¡Queremos saberlo!
Suspiré y les conté todo lo que nos dijimos, lo que hicimos, la cena, las fresas, los aspensores...
-Así que me dijo de dejarme una camiseta suya para cambiarme.
-Ajá.
-Sigue.
-Así que subimos a su cuarto.
-Sigue.
-Ajá.
-Y, bueno... Esto me da algo de corte, pero...
Empecé a enrojecer.
Mis amigas entendieron lo que quería decir y se echaron a reír.
Marta río tanto que cayó de la cama y rodó por el suelo.
-Eh que no os ríais-dije, echándome a reír yo también.
-¡Joder, Cris!-dijo, desde el suelo, aún riendo-¡Es que nos parece muy fuerte!
Bego ya casi no podía respirar de la risa e Isa se secaba las lágrimas.
-Os parezca lo que os parezca, eso fue lo que pasó.
-Muy bien, Cris, muy bien.
-Dejemos este tema, que me da cosa. ¿Y vosotras, qué hicistéis?
-No lo que tú, seguro-dijo Bego.
Y otra vez empezaron a reír.
Me contaron lo que hicieron y luego empezamos a decir qué haríamos esa semana sin ellos.
Empezamos a desesperarnos, pensando que no les veríamos en tanto tiempo.
Cuando nos dormimos, estuve pensando en eso.
Cuando le dije a Harry que no era tanto tiempo estaba segura y convencida, pero ahora ya no lo estaba tanto.
¿Qué iba a hacer yo sin él cuándo toda mi vida dependía de que él estuviera conmigo?
Capítulo cacas, lo sé. Pero es que la perfección del 25 no se puede superar (?) En fin, que lo que he dicho arriba. Nueva novela, chicas. Escrita por mí, of course. La idea se me ocurrió chocándome con un espejo, viva mi swag. ¿Os la vais a perder? No podéis, porque sino dejo de escribir Forever Young (?) JAJAJA No, hombre, no voy a hacer eso, Forever Young continuará.
Besos.
@Cris_Jbieber
Muuuy buen capitulo,no lo infravalores,habra alguna movida en el tour de los chicos? Hara alguna locura Cris? :-) Siguientee,me encaaanta tu nove ;-)
ResponderEliminarSOLO UNA PALABRA MUY LARGA:
ResponderEliminarSIIIIIIIIIIIIIIGUIIIIIIIIIIIIIIIEEEEEEEEEEEENTEEEEEEEEEEEEEEE!!!!
PORFAVOR! No lo infrvalores, no está nada mal, sigue así:D
Hola! Me gusta mucho tu novela! :D
ResponderEliminarUna cosa que no tengo Twitter ni Tuenti pero podrias avisar por el blog :) Bueno Gracias :)
Besos!! :D