viernes, 12 de octubre de 2012

Capítulo 31


[Recordatorio de mi novela "As long as Niall Horan loves me" Ya tiene 8 capítulos. http://aslongasniallhoranlovesme.blogspot.com.es/


-Harry-
-Arg, Louis, ¿se puede saber por qué has tenido que sacarme de allí así...? Yo quería seguir estando con ella.
Me hizo entrar en casa, siguió tirando de mí hasta que salimos al jardín trasero y allí me soltó.
-¿Tan importante es eso de lo que tenemos que hablar? ¿No puede esperar?
Se cruzó de brazos y me miró.
-Pues no Harry, pues no, no puede esperar. Porque no puedo soportar ver que mientras tú te lo pasas tan bien, hay alguien que... No lo está pasando tanto.
-¿Qué? ¿Y ahora yo qué he hecho?
Suspiró.
-No es algo que tú hayas hecho.
-Ah, bueno...
-Tiene que ver con Cris.
Entrecerré los ojos.
-¿Qué ha hecho ella?
-Nada. En realidad, nada. La cosa tiene que ver con Niall.
Y me contó lo que pasó ayer con él.
-¿Y qué hago, Lou? Eso no es cosa mía.
-¿Ah, no? ¿Y de quién es?
-Suya. O mía. O de Cris. O tuya, yo qué sé.
-Sí, claro, o de Pepa o Zayn, no te digo...-dijo, poniendo los ojos en blanco.
-¿Quieres que hable con él?
-Sería lo suyo.
-¿Y qué le digo que él no sepa ya?
-Pues que hable Cris con él.
-Eh, no. Si Cris sabe algo de esto... Bueno, ya la conoces. Sufrirá por hacerle sufrir a él.
Enarcó una ceja.
-Yo creo que lo que tienes es miedo.
-¿Quién?-dije, sorprendido-¿Yo?
-Sí, tú.
-¿Y por qué debería tener miedo?
-Porque la conoces muy bien. Y sabes que puedes perderla.
Bufé.
-¿Insinúas que temo que vuelva con Niall? ¿En serio, Lou?
-Tú tono sarcástico no evita que perciba el temblor de tu voz.
-Vale, déjalo ya. Si quieres que hable con él, lo haré, pero no la meteré a ella en esto.
-Como tú veas.
Entré en casa, decidido a hablar con Niall pero sin palabras que decirle. ¿Qué le dices a una persona a la que ya se lo has dicho todo?
Le busqué y le encontré en su habitación, sentado en su cama, trasteando con la guitarra.
-Eh, hola-dije, apoyándome en el marco de la puerta.
-Eh-dijo, sin levantar la vista de la guitarra.
-¿Podemos hablar?
-Tú conmigo sólo hablas de una cosa.
-¿Hay algún problema con eso?-dije, cerrando la puerta tras de mí.
-Nunca lo hay... Salvo esta vez. Louis te ha contando lo de ayer y ahora vienes a hablar conmigo para intentar que no me sienta mal o algo así.
Acertó.
-Oh, bueno Niall, es que estamos preocupados por ti, ya sabes...
Dejó la guitarra a un lado y se levantó.
-¡Pues no necesito que nadie se preocupe por mí! Estoy bien, ¿sabes? Sé lo que me está pasando y sé el problema que tengo. No necesito que nadie me ayude y menos necesito tus palabras. Precisamente tus palabras son las que menos me importan en este momento.
-Pero Niall...
-No, no. Da igual. Sí, ya sé que no queréis verme mal blablabla... Pero dadme tiempo, ¿vale? Estoy trabajando en ello.
Abrió la puerta.
-Y ahora, fuera.
-End-
Una vez que me vestí, me encaminé, saltando el muro que separaba la casa de Marta y Jey de la mía, a ese mismo sitio.
Llamé al timbre y Jey me abrió.
-Eh, Jey. Vas happenin´?
Antes de que pudiera contestarme Marta apareció, empujó a su hermano de la puerta y empezó a hablar muy rápido sobre algo que no pude entender.
-Vale, vale-dije-Cálmate, que no me estoy enterando de nada. ¿Me lo cuentas de camino a casa de Bego?
Asintió y, mientras nos dirigíamos allí, no paraba de saltar y hablar igual de rápido que antes, con lo que tampoco me enteré de nada.
Llamé al timbre de la casa de Bego.
-¿Sabes qué, Marta? No me enteré de nada.
-Te voy a matar por hacérmelo repetir de nuevo.
-Joer, si es que lo dices tan rápido que...
Bego abrió la puerta y, acto seguido, se puso a saltar y hablar más rápido que Marta, si es que acaso eso era posible.
Pero bueno, ¿qué le había pasado a toda la gente hoy?
-Chicas, chicas, no me entero de nada...
Bego nos agarró a las dos de un brazo y nos arrastró al sillón del salón. 
Se oía a Isa regañar con Nerea.
A saber qué habría hecho esa niña.
Una vez sentadas, ella y Marta se pusieron a hablar muy rápido y a la vez.
-¡Chicas! En orden.
-Tú primero-dijeron a la vez, mirándose.
Puse los ojos en blanco.
-Tú primero Bego, por ejemplo, ya que es tu casa...
-Vale, mira, pues resulta que...
Y nos contó lo de ayer con Louis. Bueno, a mitad, cuando lo del beso, Marta y yo empezamos a gritar y a saltar por todo el salón hasta que pisamos a Nerea y caimos sobre Isa.
-Y bueno, cuando acabó la película, pues se fue y yo me fui a dormir.
-¿Qué? ¿Y ya está?
-Pues qué aburridos que sois...
-Uh, perdona Cris, por no ser tan divertida como tú con Harry...
-¡EH! ¿Qué insinuas?
Nos reímos las cuatro y Nerea, pero ella porque se lo pegamos. Quizá si hubiera entendido esa última frase, la que me pegaría sería ella a mí y no precisamente la risa...
-Bueno, Marta, te toca.
-Pues veréis, a ver como empiezo...
-Por el principio.
-Gracias, Isa.
-Weeeeeeeeeee.
También nos entró la risa con su historia con Liam, pero nos reíamos de que ella, según lo iba contando se iba poniendo colorada y claro, pues te tenías que reír sí o sí.
-Vaya, vaya, vaya...-dije, una vez que hubo acabado de contarnóslo-Con que tú y Liam, eh...
-Sí, bueno, sólo fue una cita, nada más.
-Y un beso.
-Nada, aún.
-¿Pero algo, algún día?
Me sonrió.
-Es posible.
(...)
Era íncreible, pero sí, por difícil de creer que fuera, era cierto. Habían pasado unas tres semanas, más o menos, desde esa conversación en casa de Bego y ahora me encontraba sentada junto a ella en el bus de la gira de Justin, que me llevaría alrededor de todo UK y, ¿quién sabe? Quizá hasta América. Dependiendo de donde yo quisiera llegar (o fuera capaz de hacerlo).
Habían pasado muchísimas cosas en ese período de tiempo y, mientras el bus arrancaba y Bego se dedicaba a charlar con Jey, que iba detrás, sentado con Amber, miré por la ventana y eché mano a mis recuerdos, para entretenerme recordándolos.
Para empezar, Bego y Louis juntos eran cada día más felices. Siempre estaban el uno junto al otro e incluso la mayoría de las veces se movían en perfecta armonía, lo que nos daba a entender a todos que estaban perfectamente coordinados. Eran adorables sin llegar a ser empalagosos.
Eran frecuentes las tardes en las cuales, después de acabar de ensayar, él iba a buscarla y se iban juntos. ¿Adónde? Donde fuera. Desarecían por el resto de lo que quedaba de día.
Niall había estado muy raro conmigo y no sabía por qué.
Varias veces había intentando hablar con él, pero me contestaba con frases cortas y evasivas y, cuando le preguntaba a los demás, todos me decían que no le pasaba nada, que él simplemente era así.
Y, por supuesto, yo no les creía.
Isa comenzó a frecuentar más a menudo la casa de los chicos ya que, como Bego desaparecía con Louis, ella no sabía qué hacer y, al menos con ella, Niall se comportaba como yo sabía que era verdaderamente. Y, aunque no entendía lo que le pasaba ni por qué se comportaba así conmigo, me alegraba verle así de nuevo. Verle a él como le recodaba.
-Eh, Cris, ¿qué te pasa?-preguntó Bego, devolviéndome a la realidad.
-¿A mi? ¿Por qué iba a pasarme algo, Bego?
-Ay hija, no sé, llevas tiempo... Rara.
-¡Bego joder te estoy hablando!-gritó Amber desde el asiento de atrás.
-Joder y yo te estoy escuchando...
Sonreí al recordar como Liam y Marta se despidieron de nosotras dos.
"Dejo a Marta en buenas manos. Ya sabes Liam, en las tuyas.
Él rió.
-Conmigo estará bien. Quién debe cuidarse, eres tú.
-Prométeme que, mientras no esté, cuidarás de Harry, Liam. Él es lo más importante para mí.
-Lo sé. Y te lo prometo."
Durante las tres semanas que duraron los ensayos, habían estado quedando día sí y día también, quitando los tres días que tuvieron que irse de promoción a ¿dónde fue? Ah, sí. A Francia.
Por lo que ella me contaba, cada día iban a su sitio diferente, aunque su sitio preferido era aquel parque al que fui con Harry hace lo que a mí me parecían siglos, donde bailé con él por primera vez bajo la lluvia, donse se tumbaban en el césped y hablaban por horas o caminaban por el lago artificial (que yo no vi porque a Harry se le olvidó enseñármelo.)
El día del cumpleaños de Liam le montamos una gran fiesta en un local sugerido por Zayn, donde reunimos a amigos suyos (Niall fue el encargado de llamarlos a todos) y donde Zayn hizo de Dj. Se le vio feliz, al menos lo que duró su trabajo como Dj.
Cuando sopló las velas, todos aplaudimos y gritamos y Marta le preguntó qué había deseado y él le respondió "Que estés conmigo. Siempre".
Después la abrazó y la besó y ese día a mí me pilló con la lágrima fácil y me puse a llorar y Niall estuvo dándome algún que otro pañuelo mientras se metía con el maquillaje estropeado que tenía por toda la cara y Harry lo mandaba a hacer puñetas.
Habían pasado unos cuantos días desde la fiesta y, desde entonces, no les había vuelto a ver separados.
Liam siempre era muy atento con ella y no había momento en que no hablara de ella o le quitara el ojo de encima.
Estaba muy contenta por mis amigas, en serio. Y por mis amigos.
Respecto a Zayn... No le fue bien.
Un día vino y dijo que Alex se iba por un tiempo a casa de sus padres como hacía cada cierto tiempo y que ella le dijo, antes de irse, que en parte se iba porque pensaba que nunca podrían tener nada juntos. Pensaba que era un gran chico, y le gustaba, pero su mundo era demasiado grande para ella.
Eso fue un gran golpe para Zayn.
Me mataba verlo mal. 
Estaba acostumbrada a verle como alguien fuerte y verle destrozado... Era demasiado para mí, así que, como él hizo conmigo cuando más necesité el apoyo de alguien (recordemos el período Louis de mi vida) estuve ahí para él, el poco de tiempo que tenía para mí en el día lo dedicaba a él y eso influyó... En el debilitamiento de la relación entre Harry y yo.
Después de ese día, cuando Louis se lo llevó para hablar, no volvió a ser el mismo.
Estaba más frío, más distante.
Pensé que quizá, no sé, estas cosas pasaban en todas las relaciones, así que puse algo de mi parte, prestándole toda mi atención, volcándome sobre él, pero los ensayos no me permitían atenderle tanto como a mí me hubiera gustado.
"Harry...
¿Mm?
¿Qué te pasa?
¿A mí?
Sí, a ti.
Nada.
No me mientas. Algo te pasa. No eres el mismo. No eres el de siempre.
¿No qué decías que me conocías tanto? ¿Entonces por qué no lo sabes? ¿Por qué no lo adivinas?
Entonces te pasa algo.
Nada que tenga que preocuparte.
Si tiene que ver contigo, me preocupa.
Vete. Vas a llegar tarde a los ensayos."
Habíamos empezado a ir a la academia en skate con Jey y, algunas veces, Bego y yo nos habíamos dado alguna que otro leche o habíamos sufrido alguna que otra caída.
Louis y Harry siempre nos decían que dejáramos de hacer eso, que algún día acabaríamos matándonos, pero cuando se daban la vuelta, ya estábamos de nuevo subidas en un skate.
A partir de la primera semana de ensayos tomé una rutina. Cuando salía de ensayar (ahora salía por la noche. Habíamos aumentado el número de horas conforme la fecha de los conciertos se acercaba) iba a casa de los chicos a cenar con ellos. Muchas veces, cuando iba, ellos ya habían cenado, otras veces me esperaban, otras sólo me esperaba Harry o en otras ocasiones él me esperaba, con la comida en la mesa y hablábamos (bueno, yo comía y él hablaba) ya que era el único rato que nos veíamos al día.
Un día llegué especialmente cansada. Ese era uno de los días que tocaba escuchar a Harry su monólogo mientras yo comía, pero algo fue diferente.
Me puso la mano en el hombro y me sacudió con delicadeza.
-Cris...
-¿Mm?
-Te estás quedando dormida sobre la mesa.
Era cierto.
Me levanté de la silla.
-Voy a ducharme y me voy a dormir.
-¿Qué? Pero si apenas has comido...
-No tengo hambre. Guárdamelo para mañana, ¿vale?
Le di un beso en la mejilla.
-Te quiero.
Y desaparecí escaleras arriba.
Lo que pasó después lo sé porque Zayn me lo contó.
Harry refunfuñaba por lo bajo mientras iba a la cocina y recogía la mesa.
-¿Qué te pasa, Harry?-le preguntó.
-Nada-dijo, casi abofeteándolo con el tono de la voz.
-Vamos, Harry, puedes hablar con libertad. Lego y Miam se han ido por ahí y Niall se ha ido con Isa y Nerea a ver yo qué sé película. Nadie puede escucharnos.
Harry suspiró y, al final, se lo acabó contando.
-Lo has visto, ¿no? El único rato que puedo verla y se queda dormida. Ahora subiré y ya estará dormida. Y entonces, lo de siempre. Mañana despertará, se irá a su casa, cogerá algo de ropa, se irá a la academia y no la volveremos a ver hasta la noche, que vendrá, cenará en un par de minutos, si no se queda dormida de nuevo y se volverá a acostar. Así día tras día. Bien, ¿y yo qué? ¿Cuándo hablamos? ¿Cuándo estamos juntos?
-Harry, estás siendo un egoísta. Ella está cansada. Se mata a ensayar día y a día y¿qué quieres? ¿Qué venga aquí y esté tan fresca como cuando antes que no hacía nada? Vamos, Harry, por favor. Entiéndela un poco.
-Tú no sabes lo que es esto. No puedes ponerte en mi lugar.
-Es cierto, no puedo. Pero Harry, aguanta. Sólo son unas dos semanas más.
-¡No! ¡No sólo son dos semanas más! Luego ella se irá ¿y cuánto estará fuera? ¿Dos semanas? ¿Tres? ¿Más? Yo la necesito conmigo.
-Ahora te sientes como se sintió ella cuando tuvimos que irnos a EE.UU. La de cosas que estás aprendiendo gracias a ella.
-No tiene gracia, Zayn. Además, Bego también ensaya y saca tiempo para Louis.
-¿Estás insinuando algo?
-Sí, no... No lo sé. Me voy a dormir, a ver si la pillo antes de que se duerma.
Desgraciadamente, cuando subió, ya me había dormido.
Estaba tan cansada que había pasado de la ducha y me había acostado directamente.
Al tumbarse a mi lado me despertó, pero no di muestras de ello.
Me agarró de la mano, cubriendo mi cintura con uno de sus brazos y susurró:
-Él tiene razón. Soy un egoísta contigo... Y cuando se trata de ti. Intentaré cambiar.
Empecé a hacerle más caso a Zayn, ya que seguía como antes y nada conseguía ayudarlo. La gente apenas estaba en casa y Harry no estaba muy por la labor de ayudarlo, se enfrescaba en su propio mundo y de ahí no había quien lo sacara. Y siempre tenía esa misma cara de agrio.
¿Qué le estaba pasando a Harry?
Siempre por la mañana desayunaba con Zayn y, al volver, por la noche, estaba con él bastante tiempo, hablando e intentando animarle, aunque no era fácil. No era nada fácil verle con tan pocas ganas de hacer nada, cuando siempre había sido el primero en movernos a todos. También era díficil no verle sonreír como era tan normal en él.
"Zayn, no.
¿No? ¿No, qué?
No a que verás la ostia que te meto como no sonrías.
Sonrió y, por primera vez en varios días, le oí reír.
¿Así?
Así. Y como no lo hagas más a menudo, la ostia te la llevas".
Las peleas, de por sí habituales en nosotros, se volvieron frecuentes y parte indespensable de nuestra relación.
Harry se estaba volviendo intratable y no sólo conmigo.
Un día, después de haber hablado durante algo más de dos horas con Zayn tumbados en su cama, fui al cuarto de Harry, donde siempre dormía.
Él estaba allí, con el móvil, tumbado en la cama.
En cuanto me tumbé a su lado lo dejó en la mesa y me abrazó.
Después, empezó a darme besos por el cuello y a meter las manos por debajo de la camiseta.
Le aparté con delicadeza y le di la espalda.
-Estoy cansada, Harry. Otro día.
Él protestó y gruñó.
-Yo te quiero ahora.
-Tú siempre me quieres, qué más te da esperar un día más.
-Llevo esperando más días. Venga...-dijo, abrazándome.
-Déjame. Estoy cansada, ya te lo dije.
Y entonces se desató la tormenta, como ya era frecuente.
-¡Para mí siempre estás cansada!
-¡Bueno! ¿Y qué quieres? No puedo hacer otra cosa, ¿sabes?
-Para mí no tienes un rato, pero para Zayn tienes horas.
Me giré y le miré.
-Él necesita ayuda. Está solo.
-Yo estoy solo sin ti.
-No es lo mismo. Yo estoy aquí para ti, él no tiene a nadie. Ahora cada uno va a lo suyo.
-¿Qué estás aquí para mí? ¿En serio? Ya me lo estás demostrando... Si ya no me quieres, dímelo. Será mejor para ambos.
Me levanté y me dirigí a la puerta.
-¿No quieres estar solo? Vale. Pues sólo te vas a quedar.
-¡Espera!
Cerré la puerta de su cuarto y entré en el baño justo cuando el salía.
Le cerré la puerta en las narices, apoyé la espalda en ella y me dejé caer al suelo, hasta quedar sentada en él.
-Cris, abre.
-No quiero.
-Bien, pues me sentaré aquí.
Noté como la puerta se movió al apoyarse él al otro lado.
Espalda contra espalda, pero separados por una puerta de madera.
Nos quedamos en silencio un rato, roto únicamente por el sonido de nuestras respiraciones.
-¿Qué estamos haciendo mal, Harry?-dije, de pronto.
-No lo sé.-dijo él, al otro lado de la puerta.
-Esto no está saliendo bien. ¿Qué nos está pasando?
-Todas las parejas pasan por una racha así.
-Harry, nosotros no hacemos más que pasar por esa racha. Siempre estamos peleándonos, desde el principio.
Rió.
-Sí, en eso tienes razón.
Nos quedamos algo más en silencio.
-Lo siento, Harry. Todo es por mi culpa. No sé de donde sacar el tiempo para hacer todo lo que quiero hacer. No sé cómo hacer que el día tengo más de veinticuatro horas para poder emplear algunas contigo. No sé cómo hacer que no me duela cada parte de mi cuerpo. De verdad, lo siento.
-No digas eso. No es cierto. La culpa es mía. Soy un egoísta y pienso más en mí mismo que en ti. Pero tienes que perdonarme, no me acostumbro a estar sin ti. Es eso lo que me hace ser un egoísta.
-No hay nada que perdonar.
-Abre la puerta.
-No. Sólo a través de la puerta podemos hablar como personas que somos, o como antes éramos. Si la abro, volveremos a vernos y volveremos a pelear.
-Sal. Por favor. Eso no pasará.
-No puedo salir sabiendo que piensas que ya no te quiero. ¿Cómo has podido decir eso? ¡Si no hago más que decírtelo todos los días!
-No lo pienso en verdad. Soy un estúpido por decir todo lo que te digo sin pensar.
Abrí la puerta, le rodeé el cuello con los brazos y apoyé la cabeza en su hombro.
-Ya, pero eres mi estúpido.
Jeydon me revolvió el pelo con la mano, sabiendo lo mucho que yo odiaba eso.
-¡Criiiiiiiiiiiiiiis!
-Joder Jey para. Amber, dile a tu novio que pare o le corto las manos.
-¡No!-dijo ella, cogiéndole los brazos a Jey-¡Las necesito!
-Uh, y para qué, eh...
-Vete muy lejos, Cris.
-Eso intento.
Retomaron su conversación y yo pude volver a mis recuerdos.
Esa noche, Harry se salió con la suya y, al día siguiente, llegué tarde a los ensayos, ya que me quedé dormida.
Todo fue bien durante dos días, más o menos, pero las peleas volvieron.
"¡Pasas demasiado tiempo ensayando!
¿Y qué le hago? ¿Crees que a mi no me gustaría usar ese tiempo que empleo allí dentro en ti? ¡Me paso más de diez horas metida en la academia!
¡Sí, lo sé! Y luego cuando vuelves a casa, el tiempo que tienes lo empleas en Zayn.
¡Zayn, Zayn, Zayn! ¿Te gusta o qué? ¿Por qué siempre tienes que meterle en todo?Ya te lo dije, pero tú eres un cabezota. Él necesita ayuda. Me necesita.
¡El que te necesita soy yo!
¡Deja de ser un egoísta! ¡Deja de parecerte al Harry de antes! ¿Por qué no ayudas tú a tu amigo, eh? Pues si tú no lo haces, por la razón que sea, tendré que hacerlo yo, te guste o no."
También había veces que Harry desaparecía y nadie sabía adónde iba.
Cogía, se iba y volvía después incluso que yo, así que Zayn era el encargado de hacerme la cena.
Hubo incluso una noche en la que no volvió y dormí sola en su cama.
"¿Adónde vas en esas salidas tuyas?
Ah, qué ahora quieres tenerme controlado.
No, sólo quiero saberlo. Quiero saberlo todo de ti.
Bueno, pues digamos que eso no lo necesitas saber.
Harry, deja de portarte así conmigo...
¿Es que no confías en mí?
Confío en ti. Totalmente. Y con toda mi alma."
Zayn fue a mejor y, al final, acabamos invirtiendo los papeles. Ya no hablábamos de Alex, ni de sus problemas, sino que él escuchaba los míos, las discursiones con Harry...
Dos días antes de encontrarme aquí, sentada en el bus, tuvimos la mayor de las broncas.
¿El motivo? No logro acordarme. Hemos discutido tanto durante estas tres semanas y por tantas cosas... Sólo sé que me fui, muy enfadada a dormir al sillón y, al despertar, él estaba allí, tumbado en el otro sillón, dormido y en la mesa tenía una nota.
"Lo siento"
Y lo que parecía un gatito dibujado (vamos, por los largos bigotes) pero fácilmente podía ser una persona atropellada.
Me incliné y le di un beso en la mejilla.
Él, con mi contacto, se despertó.
-¿Ya te vas?
-Sí, por desgracia tengo que irme. Te veré luego.
Le besé y le pegué la nota (que era un posit) en la frente, con su frase completada.
"Lo siento yo por no poder darte todo lo que te mereces".
-Harry-
Cogí el móvil y marqué el número.
No me hacía falta ni buscarlo en la agenda, ya me lo sabía de memoria.
-¿Si?
-Soy yo. Ella se ha ido.
-Mm... ¿Quedamos dónde siempre?
-Donde siempre en media hora.
Y colgué.
-End-
No reconocía al Harry de estas tres semanas.
Tenía momentos de lucidez, en los que era el mismo de antes, mi Harry, al que yo amaba y luego tenía otros momentos, en los que volvía a ser el de antes, al que conocí en primer lugar, o incluso peor.
Por eso pensé que darnos un tiempo sería lo mejor.
"Harry, estas semanas no han sido... Mis mejores semanas.
Ni las mías tampoco.
Por eso creo que es mejor que usemos este tiempo en el que no estaré para pensar. Quizá estar un tiempo separados sea lo que nos convenga.
Sí, quizá tengas razón."
Con rápidez, rezando para que nadie se hubiera dado cuenta, me sequé con el dorso de la mano una lágrima que amenazaba con correr por mi mejilla.
Me había dolido lo poco que le había costado a Harry decir que sí, que le parecía bien eso, que estar separados sería lo mejor. Al menos, por un tiempo.
No sabía por qué, pero tenía la extraña sensación de que había hecho mal haciendo eso. No debí haberle dado a Harry esa libertad.
"¿Sí, quizá tengas razón? ¿Es eso todo lo que tienes que decir?
Sí. ¿Qué más quieres que diga, si es lo que pienso?"
Aún no había comenzado el Tour y yo ya quería que acabase. Bueno, no. Por una parte, deseaba volver. Volver con Harry, reírnos de ese período de tres semanas que habíamos vivido y comenzar otra vez, seguir como antes aunque por otra no quería volver, no quería volver a las discursiones, a los gritos, a los lloros por las esquinas, a las caras agrias, a los bufidos y gruñidos. No quería volver con Harry, en definitiva.
Este tiempo que estaría sin él me vendría muy bien para pensar, porque realmente lo necesitaba.
Y Harry, como comprobaría, no me necesitaba a mí.


¡Ya sé lo que diréis! Sí, este capítulo es corto. ¡Pero lo siento mucho, en serio! Estoy hasta arriba de trabajos, exámenes y demás y apenas pudo hacer nada, pero he sacado algo de tiempo para escribir. El 32 será más largo, lo prometo (:
De nuevo lo siento, de verdad. Ojalá tuviera algo más de tiempo para hacer el capítulo más largo.
@Cris_Jbieber

3 comentarios:

  1. Me encantan tus dos novelas
    cuando vas a subir capitulos de la de Niall?
    tkm

    ResponderEliminar
  2. Como te he dicho gracias por tus novelas... (Soy una pelotaaa jajaja) Me encanta, pero me ha matado este capítulo... Todo iba tan bien y sas...
    Un beso :)

    ResponderEliminar
  3. Que fuerte... le esta poniendo los tochos...? no lo puedo creer... que fuerte que jodido el Harry!

    ResponderEliminar