domingo, 11 de noviembre de 2012

Capítulo 36

[He empezado una nueva novela de los chicos de 1D como vampiros. Aquí tenéis la introducción http://iwanttomarrythenight.blogspot.com.es/ ]



Llovía.
Afuera, en el jardín de atrás de los chicos, impulsada por la música que resonaba en mi cabeza, bailaba yo bajo la lluvia, sin importarme nada.
Llevaba unos escasos minutos sola, bailando, empapándome, cuando oí una risa a mis espaldas.
Me giré, sorprendida, ya que no pensé que tuviera público y mis ojos se encontraron con los de Harry, que estaba en el porche de atrás de la casa, apoyado en la barandilla, mirándome.
Recordé entonces el primer encuentro en privado que tuvimos después de su vuelta, de la cuál ya hacía tres días.
"Él se encontraba en su cuarto, la maleta y las bolsas sobre la cama.
Sacaba la ropa y las cosas y las colocaba.
Pasé por allí y vi las puertas de su armario abiertas de par en par.
Había ropa. No estaba vacío.
Aquello me hizo sonreír sin querer.
Me apoyé en el marco de la puerta.
Si no quería guerra, no debería ir provocando, pero...
-Al final has vuelto.
Él, que me daba la espalda, suspiró y  se enderezó, ya que hasta entonces había estado encorvado, sacando ropa de la maleta.
Se giró y me miró.
-Sí, he vuelto.
Miré hacia otro lado.
A la ventana.
Y dejé mis ojos fijos en ella.
-¿Por alguna razón en particular?
-Sí.
-¿Cuál?
-La tengo enfrente de mí ahora mismo.
Desvié mis ojos de la ventana y los clavé en él.
-Me alegro de que hayas vuelto.
Antes de que pudiera decir nada más, me fui y cerré la puerta del cuarto de Zayn tras de mí".
Le sonreí y seguí bailando, como si no me importara que él estuviera ahí.
Como si no me importara que me viera.
Entonces, Niall salió también.
-¡Pero Cris...! ¿Qué haces?
-¡Bailo!
Miró a Harry.
-¿Y no le dices nada? 
-¿Yo? Sabes de sobra que no me haría caso Niall y además, se lo está pasando muy bien.
-Voy a decírselo a Zayn, a ver qué le parece a él.
-Dile que traiga toallas y que si va a buscarla al jardín, que traiga una canoa, falta le hará...
Vi que Niall se iba y me acerqué.
-¿Adónde iba con tantas prisas?-pregunté.
-A decirle a tu amado que estabas haciendo una locura.
-Ah.
Zayn apareció al momento con una toalla enorme y me enrolló en ella.
-No sé qué voy a hacer contigo, de verdad, estás loca y no sé como podemos remerdiar eso. A quién se le ocurre hacer las cosas que haces...
Me abrazó.
-Era muy divertido. Pero estoy mejor donde estoy ahora.-dije, abrazándole a mi vez y poniendo la cabeza en su pecho.
Le pasé los brazos por la cintura y nos quedamos así.
Levanté la cabeza y le miré.
Me puse de puntillas y le besé.
-Vale, vale. Me voy. Había maneras más sutiles de echarme.-dijo Harry, entrando en casa.
-Ignóralo-dijo Zayn contra mis labios.
-Ya lo hago.
Le sonreí y volví a besarle.
(...)
-Vas a caerte.
-¡Verás como no!
-Eres una loca.
-Pero eso te gusta, sino, no me querrías.
-Yo te quiero no importa cómo seas.
Le sonreí, sin embargo, seguí caminando por el muro que separaba su casa de la mía, haciendo equilibrio para no caerme.
-Algún día tendrás que explicarme por qué haces todas estas cosas.
-¿El qué hago?
-Bailar bajo la lluvia, arriesgar la vida haciendo equilibrios, provocar a Niall quitándole comida del plato... Cosas normales que hacemos todos, ya sabes.
Reí.
-¿Quieres saber por qué lo hago?
-Por favor-me suplicó.
-Lo hago porque te preocupas por mí. Y eso me gusta.
Me mostró una enorme sonrisa, la cuál le devolví.
-¿Estás segura de que no te vas a caer?-dijo, al ver que me balanceaba peligrosamente.
-¿Ves? ¡Ya te estás preocupando de nuevo!
Reímos.
-Tranquilo Zayn, las gatitas son buenas haciendo eso. No se caerá.
Puse los ojos en blanco.
Ya estaba por aquí Harry.
Zayn extendió el brazo.
-Me quedaré más tranquilo si me das la mano.
Le sonreí mientras la agarraba y después la apretaba.
Caminé por el muro entonces agarrada a él hasta que llegué al final.
-Salta, que te cojo.
Sonreí y salté y, como dijo, me cogió.
Me aferré a él con brazos y piernas y le besé.
Le acaricié la cara con las manos.
¿Harry? No estaba por ahí.
Había huido, como siempre.
Reí.
-¿Qué pasa?-dijo, rozando mis labios al hablar.
-Me encanta cuando te dejas barba, de verdad.
-Creí que no te gustaba porque pinchaba.
-¡Sí me gusta!
Pepa entonces entró corriendo al jardín.
-¡Pepa! ¡Hola!
-¡Guau!
Nos pusimos a jugar con ella un rato hasta que Louis vino y la reclamó para sí.
Pepa era el único consuelo que le quedaba, ya que Bego había tenido que acudir a una sesión de fotos de no sé qué, para una revista de moda, creo y no había podido ir al llevarse ella a Isa.
Comimos entonces en casa de los chicos Marta y yo, junto a los demás.
Cuando llevaba los platos a la cocina, Harry se puso en medio, para hacerme de rabiar.
-¿Te quitas o...?
-¿O?
La última vez que le dije eso, acabó con la cara cruzada de un bofetón.
-O te doy con un plato en la cabeza.
-¿Ah, si? ¿Y cómo si no llegas?
-¡Qué te quietes de en medio!-dije, arreándole una patada.
Le di y salió corriendo.
-¡Pero no huyas, cobarde!
Dejé los platos para que Liam se encargara de ellos y acudí de nuevo a la mesa, a seguir con mis clases de irlandés.
Por cierto, aprobé el examen con un ocho y medio.
Zayn no tuvo tanta suerte.
Louis fue a casa de Bego y se trajo también a Nerea, que hacía siglos que no nos veía y esta se puso a jugar con Harry, mientras Liam y Marta veían la tele, Louis estaba tirado en el suelo junto con Pepa y nosotros dos estábamos en la mesa, con el irlandés.
De vez en cuando levantaba la vista de los ejercicios para mirar a Harry y a Nerea, que no sé a qué jugaban pero se partían de risa.
No sabía en qué momento habían hecho las paces, porque recordemos que Nerea le había hecho una cruz y ya no quería cuentas con él, pero se veía que, si habían tenido algún problema, lo habían arreglado ya. Después de todo, era una niña de ocho años.
-Ya es la hora-me susurró entonces Zayn, devolviéndome a la realidad.
-Oh. Pues vámonos.-dije, levantándome de la silla y recogiendo apuntes y demás.
-¡Eh! ¿Adónde vais?-protestó el profesor, alias Niall.
-Zayn y yo tenemos que hacer algo.
-¿Y ese tono de misterio?
-Si usa un tono de misterio será porque es un misterio.
-Zayn, tú siempre tan filosófico.
-Olvídame.
Y se rieron.
-Volveremos en un rato-aseguró Zayn mientras salíamos por la puerta.
-¡Volved sanos y salvos!-gritó Louis un segundo antes de que la cerráramos.
-Mm, no sé yo cómo volveré...-dije.
Él me sonrió.
-Ya me encargaré yo de traerte tal y como Louis pide.
Le abracé.
Me detuvo antes de entrar en la tienda.
-¿Estás totalmente segura de esto?
-¡Claro!
-¿De verdad?
Entré por la puerta.
-¡Mira como entro!
Rió y negó con la cabeza antes de seguirme.
-Zayn, esta es de las mayores locuras que he hecho nunca.
-Lo sé, ya te dije que estabas loca.
-No eres el más indicado para decirme eso, ¿eh?-dije, mirando los tatuajes de su brazo.
Rió.
Me encontraba tumbada boca abajo en una camilla, a punto de hacerme mi primer tatuaje.
Le agarraba las dos manos a Zayn.
-¿Estás asustada?
-Nah, no mucho. Merecerá la pena por ver la cara de los demás cuando lo vean.
-Dirán que la culpa es mía, que yo te llevé a esto.
-Como mi madre, ¿te acuerdas?-dije, mientras rompíamos a reír.
-Sí, ¿cómo olvidarme?
-Decía "¡Claro! ¡Cómo tu novio tiene quinientos pues tú también quieres uno! ¿Y si él se tira de un puente, tú también?"
-Y le dijiste "No. Le cojo".
Reímos de nuevo.
-Sí, es verdad. Y eso le enterneció y me dio permiso. Aunque hubiera dado igual eso, porque en breve tendré dieciocho...
-¿Por qué no nos habías dicho antes que el 30 era tu cumpleaños?
Hice una mueca.
-Porque no me gustan los cumpleaños.
-¿Por qué?
-No sé, me hago mayor...
Rió.
-Ya es oficial que estás loca.
Sonreí y él me sonrió a su vez.
-Ya va a empezar. Si tienes que apretar, aprieta sin miedo.
-¿No te haré daño?
-No, claro.
Suspiré.
-Vale, estoy preparada.
Más tarde...
-¿Ves? No fue para tanto.
-Tú es que ya con todos los que tienes eres insensible al dolor.
Rió.
-¿Tanto te dolió?
-No, en verdad no. Tampoco me hizo gracia, a ver si me entiendes.
-Ya, ya vi que mucho no te reías.
-Y tú contandome chistes malísimos para distraerme...
-Pues los que cuenta Harry. Se los he cogido a él.
-A menudo has ido a mencionar...
Reímos los dos.
-Arg, quiero verlo.
-No puedes quitarte el plástico, recuerda.
-Es injusto. Tú lo has visto y yo, que lo he sufrido, no.
Me abrazó.
-Bueno, lo ves ahora en un rato, no te preocupes.
-Lo que yo quiero ver son las caras de los demás. No tendrán precio.
Llegamos a casa y todos estaban igual que como los dejamos, Niall corregía ejercicios, Louis estaba medio dormido apoyado en Pepa, los dos en el suelo, Liam y Marta veían Eclipse en la tele (supuse que había vuelto a haber otra pelea por el mando y Marta había salido triunfante) y Harry y Nerea seguían jugando.
-¡Habéis vuelto!-exclamó esta al vernos.
-¡Y sanos y salvos!-dijo Louis desde el suelo.
-Pues claro, a ver qué os habíais pensando...-dije, dejando el abrigo y eso.
-¿Dónde habéis estado?
-¿Qué habéis hecho?
Suspiré y miré a Zayn.
-¿Se lo decimos?
-No, mejor enseñáselo.
Reí y me quité la sudadera, quedándome en camiseta de tirantes.
-¿Qué es esto? ¿Exibicionismo?
Harry le tiró un cojín a Louis.
Me di la vuelta, enseñándoles la espalda y me retiré el pelo de esta, para que vieran el plastiquillo pegado a esta.
-Esto es lo que hemos hecho.
Hubo un "Ohh" general.
Creo que hasta Pepa lo dijo.
-¡Zayn esto es cosa tuya!-dijo Louis.
Nos miramos.
-Ya te lo dije.
-¡Qué Zayn no ha hecho nada! He sido yo, por voluntad propia.
-¿Y qué te has tatuado?-preguntó Niall con curiosidad-Como no se ve...
-Tu cara.
-¿En serio? ¿Y salgo guapo?
-Mucho.
-Guay.
Nos reímos.
La gente tenía curiosidad por saber qué era y yo no decía nada.
Louis incluso llegó a levantar un poco el plastiquillo y se llevó un manotazo de Zayn.
Cuando llegó el momento de quitarlo, la gente estaba que no se lo creía.
-Anda Zayn, haz tú los honores-dije.
Y él se encargó de quitarlo.
-Ohhh.-dijeron de nuevo.
Intenté girar la cabeza para verlo, pero no lo conseguía.
-¿Qué? ¿Qué tal? Yo no me lo veo.
-Ven.-dijo Zayn, guiándome hasta su cuarto y allí, me puso de espaldas al espejo y al fin pude verlo.
En mi omóplato izquierdo se encontraba el signo de infinito, en negro y de un tamaño considerable, de largo como un dedo.
-Wow, es mejor incluso que como me lo imaginaba.
-A ver si le vas a coger el gusto a esto y te vas a volver como yo...
Reí mientras me examinaba de nuevo el tatuaje en el espejo.
(...)
No sé si por aquel día de bailar bajo la lluvia o por qué, pero me costipé. Y a base de bien.
Apenas podía moverme de la cama, pero como me aburría en ella me levantaba y empezaba a deambular por la casa pero, en cuanto Zayn y Niall veían esto, me cogían y me llevaban a la cama de nuevo, entre protestas.
-Ya te dije que no debiste hacerlo, ahora acarrea con las consecuencias.-dijo Zayn, la décima u onceaba vez.
Yo gruñí y protesté, pero de nada sirvió.
Bego e Isa habían vuelto, por lo que Louis estaba loco de contento.
Y yo, bueno.. Yo mientras seguía recluída en la cama.
Lleaba dos días enferma cuando ellos tenían que marcharse. No recuerdo bien a qué fue, pero el único, casualmente, que podía quedarse conmigo era Harry.
Zayn y Niall se opusieron abiertamente, pero no había otra, era o eso o dejarme sola, cosa que a mí no es que me importara, ya que me quedaría durmiendo hasta que volvieran, pero ellos dos no querían eso de ninguna manera.
-Bueno, Zayn, da igual, déjame con él. Yo voy a dormir.
-¿Segura? Mira que como te haga o diga algo, vuelvo y...
-Segura. Vete tranquilo.
Se fueron y yo, como prometí, me dispuse a dormir en la cama de Zayn.
Llevaba unos minutos acostada cuando oí a Harry por el pasillo.
Lo sabía.
Sabía que no me dejaría sola.
Apareció en la puerta.
-¿Necesitas algo?
-Un unicornio, pero no sé dónde podrás conseguirlo.
-Bueno, yo tampoco, pero puedo intentarlo. Estaré abajo en el salón, por si quieres algo.
Ya estaba casi al final del pasillo cuando le llamé.
-¡Harry! ¡Ven!
Apareció corriendo en la puerta.
-¿Si?
-Já, te he hecho venir corriendo para nada.
Puso los ojos en blanco y se marchó.
-¡Harry!
Volvió y se apoyó en el marco de la puerta, cruzado de brazos.
-No me dejes sola.
Se sorprendió entonces.
-Emm... Bajo un momento, apago la tele y subo, ¿vale?
Asentí.
Se fue y en unos instantes ya estaba de vuelta.
-Y emm...
-Me encuentro mal, asi que no tengo ganas de guerra. Estaré tranquila.
-¿Tú tranquila? Eso es imposible.
Sonreí.
Acercó la silla que había a la cama y se sentó en ella.
-¿Por qué no te has ido con ellos?-pregunté.
-Porque allí no pinto nada.
-¿Ah, no?
-No.
-¿Y mi Zayn sí?
Sonrió mirando al suelo.
-Él se lo prometió a Bego. Ya sabes que siempre están retándose y perdió.
-Ya, pero no sé. Podías haberte ido, más que nada para no dejarle solo, de candelabro.
-¿Candelabro?
-Sujetavelas.
Rió.
-Estará entretenido, viendo a las modelos pasar.
-Arg, no. Qué sacrificio más grande entonces has hecho tú, ¿no?
Se encogió de hombros.
-La única persona que quiero ver está en una cama con fiebre. No me iría a ninguna parte.
-Lloraría si tuviera sentimientos, pero como no los tengo...
Negó con la cabeza.
Me cansé de estar de lado, asi que me tumbé boca abajo y retiré el pelo a un lado, dejando el tatuaje a la vista.
Él lo miró.
-Como lo mires tanto, se me va a borrar.
Sonrió.
Extendió entonces el brazo y lo tocó con los dedos.
Sentí su mano fría contra el calor que, por culpa de la fiebre, despedía mi cuerpo.
Poniendo la mano en mi hombro, trazó el dibujo del tatuaje con el dedo gordo.
Una, dos, tres veces... Perdí la cuenta.
-¿Por qué?
-¿Mm?-dije, abriendo los ojos, ya que los había cerrado.
-¿Por qué esto? ¿Por qué un infinito?
Oh, Dios mío. ¡No pensé que él lo preguntaría! ¡Él! ¡Él precisamente!
Diablos.
-Porque es algo importante para mí.
-¿Qué significa?
-No puedo decírtelo.
-¿Qué? ¿Por qué?
-No lo entenderías.
-Claro que sí.
-Bueno, te lo diré...
-¿Cuándo?
-Cuando dejes de preguntar.
-No es justo.
-La vida no lo es.
¿Cómo le decía el significado del tatuaje sin...? No, no podía. 
Al menos no aún.
-Tengo sueño.
En realidad, quería evadir el tema del tatuaje.
Se lo diría, pero a su debido tiempo.
-Pues duerme.
-¿Y me mirarás mientras tanto?
-No apartaré los ojos de ti.
-Entonces me sentiré vigilada y no podré hacerlo. Ven, conmigo.-dije, haciéndole un hueco.
-No que Zayn me pega.
-Sabes de sobra que no hará eso, que la que te pega soy yo.
-Me maltratas, es cierto.
-Nada que tú no te busques. ¿Entonces...?
Se levantó de la silla y se dejó caer en la cama.
Rápidamente, me acerqué a él, buscando su contacto y puse la mejilla contra su brazo.
-Pero, ¿qué haces?
-No es nada personal, pero es que tú estás frío y yo estoy ardiendo.
Me puso la mano en la frente.
Era tan grande que casi me tapó los ojos también.
-Sí, es cierto. Estás caliente.
-Y eso no tiene nada que ver contigo, ¿eh? No te lo vayas a creer.
Rió.
-Como eres.
Reí y apoyé la mejilla más arriba del brazo y él me miró.
-Busco el frío.-le dije.
-No, si yo no digo nada.
Cerré los ojos y me dispuse a dormir.
Era íncreible. Después de tanto tiempo, iba a dormir al lado de Harry de nuevo.
-Harry...-dije, algo cansada.
-¿Mm?
-¿Estarás cuando despierte?
No me respondió al instante, al igual que yo, estaba recordando la de veces que, en el pasado, le dije eso.
-Siempre, ya lo sabes.
Y entonces me dormí.
Cuando desperté, él no se había movido de ahí.
Estaba con el móvil.
-¿Cuánto he dormido?-pregunté.
-Una hora, más o menos.
-¿Qué haces?-dije, mirando el móvil.
-Zayn está preocupado por ti.
-Y por qué no me extraña, en las manos que me ha dejado, para no preocuparse...
-¡Eh! Con lo bien que me estoy portando...
-Sí, la verdad-dije, revolviéndole el pelo.
-¿Qué tal te encuentras?
-Algo mejor.
Me puso la mano en la frente.
-No veo-me quejé.
La retiró y se la puso en la suya.
Enarqué una ceja.
Entonces se inclinó y puso sus labios contra mi frente.
-Por un momento, pensé que ibas a hacer otra cosa-dije, cuando los retiraba.
-¿El qué? ¿Esto?
Se inclinó de nuevo y juntó sus labios con los míos.
Iba a apartarle, pero él me agarró, inmovilizándome.
Y entonces le mordí, aunque sin llegar a hacerle daño del todo.
-¡Me has mordido!-dijo, apartándose.
-¡Y tú me has besado! ¡Qué tengo novio!
-¿Y desde cuándo me ha importado a mí eso?
-Eres idiota y además, ahora te pondrás malo tú.
-Así me cuidas.
-¿Yo? ¡JÁ!
Me levanté de la cama.
-¿Adónde vas?
-Necesito que me dé el aire.
Bajé a la terraza y salí fuera unos instantes, luego volví.
Él no se había movido de la cama.
-Tengo hambre.-dije.
-Bien por ti.
-Prepárame algo.
-¿Qué? ¿Yo?
-¿Quién sino?
-¿Y por qué yo?
-Ay, no sé... Si no quieres que diga nada de lo que ha pasado aquí hace unos minutos...Seguro que a Zayn le hace mucha gracia...
Se levantó refunfuñando.
-Vamos a la cocina.
Reí, triunfante.
Le dio envidia y al final, acabamos cenando los dos.
Nos acabábamos de sentar a ver la tele cuando Zayn me llamó para preguntarme qué tal estaba y para decirme que ya volvían.
-¿Ves? Un novio ejemplar.
-Tendrás queja de cómo te trataba yo...
-¿De verdad quieres que volvamos a entrar en ese tema? Digo, porque sabes de sobra que saldrás perdiendo.
Gruñó.
La fiebre me subió algo más.
-Harry, dame frío.
-Eso es de las cosas más raras que me han pedido nunca que de.
Reí y apoyé la cara de nuevo en su brazo.
-Soy Katniss.
-¿Qué?
-La chica en llamas.
-No entiendo.
-Cómo se nota que no eres tributo.
-¿Qué no soy qué?
-Déjalo, anda.
-No, explícamelo.
Así que me puse a explicarle todos los Juegos del Hambre hasta que los demás volvieron.
-¡Los dos seguís vivos!-dijo Louis con asombro.
-Claro que sí. Somos gente civilizada.
-Permítieme dudarlo-dijo Niall.
-Oh, calla, tú.
Al día siguiente, adivinad quién amaneció enfermo.
Me empecé a reír de él desde la cama de Zayn ya que, como tenía la puerta abierta y Harry también la suya, nos veíamos perfectamente, puesto que estábamos enfrente.
-¡Tonto! ¡Ya te dije lo que pasaría! ¡JAJAJAJAJA!
Me reí de él al más puro estilo Nelson.
La gente pensó que si yo había contagiado a Harry, él y yo podíamos hacerlo de nuevo, así que me pasaron al cuarto de Harry y nos prohibieron terminantemente salir de ahí a no ser que fuera para ir al baño.
-Tenemos que cuidarnos las voces, Harry. No podemos permitirnos pillar un resfriado.-le dijo Niall.
-Eso. Si tú lo has pillado, lástima.-dijo Liam.
-No me dejéis aquí con él, por favor-dije, arrodillada en el suelo.-¡No podré soportarlo!
-Tranquila, Cris, cualquier cosa, nos llamas-dijo Niall.
-¡No Niall no entiendes! ¡No me dejéis aquí encerrada con él!
De nada sirvió quejarme y acabé con Harry en su cuarto.
Me señaló con el dedo y se rió de mí al más puro estilo Nelson.
Y encima le salió mejor que a mí.
Joder.
-Dime la verdad, Harry. Lo de ayer lo hiciste aposta para ponerte malo también y hacer esto.
-Mm... No, pero ojalá se me hubiera ocurrido en su momento.
-Y ahora voy a tener que vivir aquí, encerrada contigo durante el resto de mis días.
-Sólo serán uno o dos días...
-Pues lo que me queda de vida. ¿Qué hacemos mientras tanto?
-¿Jugamos a algo?
-Qué triste... Vale. ¿A qué?
-Ah, no sé, pensé que tú sugerirías algo...
-Juguemos a que yo me duermo y tú me imitas.
-¡Deja ya de dormir! 
-¡Deja ya de decirme que deje de dormir!
Nos reímos.
-En serio, esto no es normal.
-Ya me di cuenta.
-Bueno... Mañana es 30.
-Ya. Hoy es 29.
-Oh, Cris, por favor. Veo que te sabes los números.
-Mejor que tú, puede.
Resopló.
-¿Qué deseo pedirás mañana?
-Que me dejes en paz.
-Eres cruel.-dijo, tumbándose dándome la espalda.
-Oh, Harry lo siento... Si, hay veces que me paso contigo.
Se dio la vuelta.
-Vale. Ahora di.
-No te hagas nunca más la víctima conmigo, ¿me oyes?
-Perfectamente ahora di.
-Si te digo, no se cumple.
-Oh.
-Jajajaja. Y además, no pediré nada, porque mañana no celebraremos nada.
-¿No?
-No.
-¿Por qué?
-No me gustan los cumpleaños.
-Pues he oído decir que por tu cumpleaños y Halloween haremos algo, como es al día siguiente...
-¿A quién has oído decir eso?
-A un pajarito. ¿Halloween si te gusta?
-Sí, eso sí.
-Si nos disfrazamos, ¿de qué lo harías?
-De ti. 
Rió.
-Buen disfraz.
-Lo sé. Nah, en realidad no tengo disfraz. ¿Tú crees que he podido salir a mirar uno estando como estoy?
-Bueno, quizá te sorprendas.
-¿De qué?
-Oh, ya verás.
-¡No me dejes con la duda!
Por la tarde, nos dejaron salir un poco y estuvimos en el salón, con ellos.
Llamaron a la puerta.
-¡Voy!-dijo Louis.
Al segundo apareció con una señora mayor.
-¡ABUELA!-grité, corriendo hacia ella.
Me tire sobre Abu (así llamaba yo a la abuela) y, si no llega a ser por Louis, que nos atrapó a las dos a tiempo, hubiéramos caído sin frenos al suelo.
-¡Oh, abuela! ¿Qué haces aquí?-pregunté, olvidándome de presentarla al resto y de que nadie, salvo Niall, entendía español.
-¡Ya que mi nieta no viene a verme, tendré que venir yo a verla, digo yo! Y como mañana es tu cumpleaños, pues he venido a haceros una visita.
-Oh, Abu... ¡Oh, perdona! Te presentaré.
Hablando medio en español, medio en inglés, conseguí presentarles.
-¿Y el Harry cuál es?
-Ese, abuela-dije, señalando con la cabeza a Harry, que estaba sentado en el sillón.
Esta se lío entonces a bolsazos con Harry.
-¡Abuela! ¿Qué haces?
-¡Toma toma y toma! ¡Vuelve a hacerle algo a mi nieta y te descoyunto vivo!
-¡Abuela para! ¡No le pegues mucho!
Los demás se reían.
-¡Ya abuela, ya!-dije, metiéndome entre los bolsazos.
Alguno que otro me dio.
Conseguí llevarme a la abuela a casa y volví.
-¡Oh, Harry, lo siento! Normalmente es una abuela pacífica, no sé, se mete con los impuestos y políticos, pero jamás había hecho esto...
-Tu abuela me da miedo. Mucho. Quería matarme.
-Y lo hubiera hecho si no me hubiera puesto en medio, lo más seguro.
-Y ahora que han pegado a Harry, ¡vamos, volved a la habitación!-dijo Louis.
-Pero...
-¡Sin peros! No quiero enfermar.
Subimos de nuevo a la habitación y nos tumbamos en la cama.
-Harry Styles muere entre los terribles bolsazos de una anciana pacífica.
-Buen títular.-dije.
Y nos reímos.
Jamás me había gustado cumplir años.
Jamás.
Pero... ¿Cómo no gustarme esta vez sabiendo lo que ocurriría?
Pediría un deseo.
Y este sabía que se cumpliría.
Por algo tenía tatuado un infinito en la espalda.


¡Lo siento! El capítulo es corto, pero es que estoy liadísima...
@Cris_Jbieber






2 comentarios:

  1. Enamorada de este capítulo, sube pronto Criiiiiis!:D

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  2. Esperando el siguiente estoy (8) jajaja xD me encanta te lo juro, no se como lo haces pero escribes genial, sube rápido el siguiente plis xD

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