sábado, 16 de junio de 2012

Capítulo 12

Al despertar, Harry no estaba a mi lado, pero sí que había un terrible dolor de cabeza.
Arg, tenía que haber pensando en eso.
Me levanté y fui guiándome, poniendo las manos en las paredes, porque me encontraba bastante mal.
Lo de ayer había sido una soberbia tontería y me había dejado en evidencia delante de Harry.
Lo que me faltaba, vamos.
¡Y encima, cuando mis padres vieran cómo había dejado el salón, seguro que me daban un escobazo!
Bajé al salón y me sorprendí al ver que todo estaba en un perfecto orden. No estaban las botellas tiradas por el suelo ni nada de eso. Una de dos, o mis padres lo habían recogido y me esperaba la paliza del siglo o Harry se había llevado todas las pruebas que podían incriminarme y me había salvado la vida.
Decidí ir a la cocina para descubrir este misterio tan misterioso, ya que era donde mis padres se encontraban.
-Hola, hija.-me saludó mi madre, mientras ponía delante de mí un vaso de leche-¿Qué tal ayer sola? ¿Te acostaste muy tarde?
Me la quedé mirando.
No lo sabía.
Harry, definitivamente, me había salvado la vida.
-¿Yo, mamá? ¿Acostarme tarde? ¡Ni aunque me paguen, vamos!
-Ah, ya sabía yo que eras una buena niña.
Una punzada de remordimiento me pinchó en el estómago, pero claro, no podía decirle a mi madre que me había puesto drunk porque el chico que me gustaba no me correspondía.
-Pero, aún así… No tienes buena cara.
-No sé, mamá.
Acabé de desayunar y continué sintiendo como si la cabeza me fuera a estallar. Me palpitaba y sentía una gran molestia. Y, para colmo, tenía un recuerdo que me atormentaba. Recordaba haber besado (levemente) a Harry. Pero… ¿Era un recuerdo o una realidad?
-Me voy fuera-dije.
Así lo hice.
Salí al porche y me tumbé en el silloncito hamaca que teníamos allí.
Era un día nublado (como no) y allí corría un rico airecillo que me hizo sentir un poco mejor.
-¡Eh, Cris!-oí que me llamaban.
Levanté la cabeza y vi a Marta, apoyada en el muro que separaba mi casa de la suya.
Me levanté y fui con ella.
-Eh-la saludé.
Lamenté ser tan sosa, pero no estaba de muy buen humor.
-¿Qué te pasa? Tienes mala cara.
-Digamos que no me encuentro muy bien…
-¿Estás enferma?
-No es ninguna enfermedad.
Ella notó que yo no quería seguir hablando de eso, así que cambió de tema.
-¿Qué pasó ayer cuándo saliste corriendo? Louis fue tras de ti… Y volvió solo.
Y ella había cambiado el tema a peor.
Miré hacia todos los lados, intentando eludir la pregunta.
-Si quieres te lo cuento, pero… No aquí.
-Entiendo. ¿En mi casa, después de la academia?
-Perfecto.
-Que sea perfecto venir a mi casa… No tendrá nada que ver con mi hermano, ¿verdad?-dijo, haciendo un movimiento insinuador con las cejas.
-No, tiene que ver con las nubes que tienes colgadas detrás de la puerta.
-Pero si yo no tengo nubes ahí…
-Y yo no tengo ninguna intención sobre tu hermano…
Nos acabamos riendo las dos, nos despedimos, ella entró en casa y yo me volví a tumbar en el sillón, encogiéndome en posición fetal, sintiendo que el mundo se me caía encima y no tenía modo alguno de sostenerlo.
Por la tarde, en la academia, Bego insistió en saber qué había pasado cuándo huí y Louis huyó tras de mí.
-¿Qué hizo? ¿Te besó? ¿Te abrazó? ¿Te declaró amor eterno?
-¡No! ¡No hizo nada de eso!-le chillé.
Acto seguido, me arrepentí.
Ella no tenía la culpa.
-Lo…Lo siento, Bego. De verdad, perdón. Ven conmigo a casa de Marta esta tarde y os lo explicaré todo, ¿vale?
-Vale.
Se quedó conforme, porque no volvió a insistir en el tema.
Amber no me molestó aquel día y todo fue normal.
Cuando fuimos a casa de Marta nos encerramos en su cuarto, ellas se sentaron en el colchón que había tirado en el suelo y yo me senté enfrente de ellas, con la espalda apoyada en la pared.
-Bueno…-dijo Marta-Tú dirás qué nos tienes qué decir.
Suspiré y se lo conté.
Lo que Louis me dijo, cómo me sentí y mi posterior borrachera, el papel de papá postizo de Harry y mi enfado para conmigo misma porque no recordaba si de verdad le había besado o si me lo había imaginado.
-Oh, pobrecita…-dijo Bego-Debió de ser muy duro para ti oír eso de los labios de Louis.
-Si me hubiera apuñalado con un cuchillo y luego hubiese saltado sobre él no me habría hecho ni la mitad de año. Y luego encima eso de Harry…
Bego y Marta se miraron entre ellas, sin saber qué decir.
Entonces, me sonó el móvil.
-Es un mensaje-informé.-Será Movistar.
Me sorprendí al ver que era de Niall.
-Ah, pues no… Es de Niall.
-¿Qué querrá de ti?-preguntó Bego
-Mi cuerpo, espero.
Marta abrió los ojos desmesuradamente y Bego y yo nos echamos a reír.
-Una larga historia, ¿se la cuentas tú, Bego?
-¡Vale!
Mientras Bego ponía a Marta al día sobre mi vida privada, leí el mensaje.
“He ido a buscarte a casa y no estás D: Quiero hablar contigo. I miss you leanbh”
-¿Qué dice?-preguntó Marta, al ver que no contestaba.
Yo me limitaba a mirar fijamente a la pantalla.
-Niall quiere hablar conmigo.
-¡Pues ve!
-A lo mejor te anima un poco…
-U os animáis mutuamente.
Las dos se pusieron a reír como unas locas.
-Si no fuera porque soy una persona inocente, diría que lo estáis diciendo con un toque pervertido…
-¿Nosotras?
-¡Qué Dios nos libre!
Pero su posterior risa alocada me sacó de toda duda que yo pudiera tener.
Me levanté del suelo.
-Bueno, voy a ir.
-¿Dónde está?
-No sé, me ha dicho que ha ido a mi casa, a lo mejor sigue allí…
-Nosotras vamos contigo para irnos con los chicos.
-Vale, eh, Marta, ¿y Jey?
-¿Os conocéis de un día y ya le llamas Jey? Hum… Jajaja. Se fue con los chicos. Parece que han hecho buenas amigas.
-Bien por todos, anda, vamos.
Nada más salir de su casa, vi a Niall sentado en mi silloncito del porche.
Me despedí de las chicas, que tiraron para su casa y yo me dirigí hacia él.
-Hola-dije, saludándole con la mejor sonrisa que podía poner en aquellos momentos.
-Eh, ¿qué tal?
Me encogí de hombros.
-Bueno… ¿Y tú?
-Bien, ahí vamos. Pero no te quedes de pie, mujer, que no muerdo.
-Eso no es lo que Zayn me ha contado…
-Zayn miente más que habla.
-Cierto, pero no creo que me mintiera sobre eso.
Reímos los dos y me senté a su lado.
Nos quedamos en silencio, silencio que él rompió al rato.
-No estás bien, ¿a qué no?
-No-dije, mirándome las manos.-¿Cómo lo sabes?
-Puedo olerlo.
Le miré con cara extrañada.
-En realidad… Harry me ha contado lo que pasó ayer por la noche.
-¡¿Qué?!-dije.
¡No! ¿Qué le habría contado? Lo de la borrachera, vale, pero… ¿De verdad habría existido ese beso? ¡Dios, si ese beso no existe, juro no volver a beber en mi vida!
-Sí… Louis no se ha sentido nada bien al escucharlo. Dice que se siente culpable.
-Bueno… Es que lo es.
-¿De verdad estabas enamorada de él?
Le miré y, después, agaché la cabeza.
-Eso creo.
-Entonces, cuando en nuestra clase, tú y yo…
-¡Ah, no! Yo… No quise jugar con nadie, de verdad. Si hice eso… Si te besé… Fue porque de verdad sentía que quería hacerlo. No quería jugar contigo, Niall.
-Te creo.
-Solo es que… Estoy muy confundida. Y, lo de ayer… Eso no lo había hecho nunca, pero es que me han pasado tantas cosas en tan poco tiempo, la mudanza, Louis, Amber, tú… Tengo un lío muy grande.
-Es comprensible.
-Pero no estás enfadado, ¿verdad?
-¿Yo, enfadado? ¿Por qué razón?
-¡Eres un amor!-dije, abrazándole.
Sonreí.
Niall había conseguido animarme.
-Y, ¿para cuándo nuestra próxima clase de irlandés? Y, ¿quién sabe? Puede que para esa próxima clase ya no tenga ese gran lío en la cabeza…
Rió.
-Pues va a tener que esperar un poco.
-¿Por qué?-dije, haciendo un puchero-¿Es que ya no me quieres como alumna?
-No es eso, jajaja, tú eres mi alumna favorita.
-Soy la única alumna que tienes.
-Mi alumna favorita he dicho, así que punto y final.
Reí.
-Van a tener que esperar porque nos vamos a ir a una entrevista en Bristol y a un concierto que tenemos allí, así que estaremos fuera unos dos días, más o menos.
-¿Otra vez me abandonas? ¿Cómo la primera vez? Me quedé desolada, no hacía más que escuchar esa frase que te grabé el primer día con el móvil…
-¿Eso hacías?
-Y eso hago aún.
-Estás loca.
-Ya, pero vivo con ello.
Rió.
-Así que toma-dijo, tendiéndome una llave.
-Eres muy amable por regalarme esto, pero…¿Para qué quiero yo una llave?
-Para entrar en una casa, quizás.
-Tiene sentido, ¿qué casa?
-La mía.
-¿Qué?
-Puedes entrar y hacer lo que quieras dentro. A todos nos parece bien. Liam dice que le parecía genial que la limpiaras y Zayn dice que como falte una Coca Cola de la nevera vas a tener que responder ante él.
-I´m addicted to Zayn-dije, cantando al ritmo de la nueva canción de Shakira.
-¿De verdad?
-Bueno… Puede. Es que su nombre quedaba bien ahí.
-¿Tienes una canción con Zayn y conmigo no? ¡Qué yo soy tu profe!
-Claro que tengo una versión contigo. Y te la sabes de memoria.
-No…
-¡Sí! Es “Niall, Niall, Niall ohhhhhhhh, Niall Niall Niall nooooooo…” ¿Ves cómo te la conoces?
Le empezaron a salir tréboles de los ojos de la emoción.
Después de hablar un largo rato más, sugirió ir con los demás.
-Vete tú si quieres, yo…
-Oh, venga, vamos. Entiendo que no vayas a hablar con Louis como si nada y que no hables con Harry porque es un payaso, pero Liam, Zayn y yo no tenemos la culpa y no tenemos por qué cargar con una soledad sin ti…
-No sigas dramatizando, anda.
-Pues ven.
Puse los ojos en blanco.
-Está bien, pero solo voy por ti.
-¡Bien!
Al llegar a su puerta, me paré.
Verdaderamente no tenía muchos deseos de entrar, mas Niall me cogió de la mano y tiró de mí hacia dentro.
Pero cuando consiguió meterme dentro, me quedé de pie ahí y le solté la mano.
No quería avanzar, no quería mirarle a la cara a Louis, ahora que sabía lo que había hecho y tampoco quería ver a Harry y que este se pensara algo con aquel beso del cual no sé si fue real o no…
Como vio que tirando de mí no había manera, Niall se puso tras de mí, pasó los brazos por mi cintura, me cogió, me puso sobre sus pies y echó a andar.
Cuando llegamos al salón se nos quedaron mirando por lo estrafalario de mi entrada, pero nadie dijo nada, salvo algún que otro saludo aislado.
Nos sentamos en el sillón y yo me abracé a mí misma, mientras miraba hacia todos los lados, sin saber dónde mirar.
Louis estaba allí y me miraba.
Supongo que debatía el si hablar conmigo o dejar las cosas como estaban.
Yo no quería, de momento, ninguna de las dos cosas.
Y luego estaba Harry, con su habitual sonrisa pícara de siempre.
El papá enfadado y cariñoso de ayer había muerto y había dado paso al Harry toca narices de siempre.
Estaba muy nerviosa y me encontraba muy incómoda, cosa que Niall notó.
-Eh, Cris, ¿estás bien?
-Claro, no te preocupes.
Le dije que iba a ir por él y eso iba a hacer.
Aprovechando que Zayn me tiró un cojín para sacarme del mundo de mis pensamientos donde me había metido y que Niall fue a pegarle por ello, expresé mi deseo de salirme fuera, así que salí al jardín y me senté en las escaleritas.
Era una tarde bastante nublada, con negras nubes en el cielo y un viento un poco frío.
Se acercaba tormenta, oh, bien.
Llevaba un rato sola cuando alguien depositó una chaqueta sobre mis hombros. Acto seguido, Harry se sentó al lado mía en las escaleras.
-Hola.-dijo.
-Hola. ¿Cómo tú por aquí?
-He tenido que salirme fuera porque no aguanto al nuevo. No por ti, claro, no te vayas a pensar que me importas…
-Ya, claro. No pensaba pensarlo. ¿Te refieres a Jeydon?
-¿Qué otro nuevo hay? Sí, ese. No le aguanto.
-¿Por qué? ¿Es porque es más guapo que tú?
Me taladró con la mirada.
-Eso lo dices tú.
-Ya, ha salido de mi boca.
-¿Lo piensas realmente?
-¿Y por qué iba a decir algo que no creyera en verdad?
-Para auto engañarte.
-Claro, claro, Harry. No tengo otra cosa mejor que hacer.
Nos quedamos callados.
-Oye, Harry… Mi comportamiento fue deplorable, yo nunca había hecho nada parecido y… Siento lo de ayer.
-Pues yo no.
-¿No?
-No. Hiciste algo… Algo que no pensé que harías.
Miedo.
Mucho miedo.
-¿El qué?-dije, girándome para mirarle.
-Esto.
Y se agachó para besarme.
Cuando me di cuenta de lo que iba a hacer, tarde, dado que sus labios rozaron los míos, le aparté dándole un empujón en el pecho con ambas manos.
-¡¿Pero tú eres tonto o te rizas con rulos?!-exclamé, enfadada, mientras me levantaba y me encaminaba de vuelta a la casa.
-¡Eres un payaso! ¡No vuelvas a tocarme! ¡¿Me oyes?!
Iba a entrar, pero entonces me di cuenta de que aún llevaba puesta su chaqueta sobre  los hombros, así que me la quité.
-¡Y toma tu estúpida chaqueta!-dije, tirándosela a la cabeza-¡No quiero nada tuyo!
Entré echa una furia por la puerta e, igual que entré por la puerta de atrás, atravesé el salón y salí por la puerta principal.
Antes de que pudiera llegar a mi casa, Jeydon me interceptó.
-¡Eh, eh! ¿Qué te ha pasado?
-¡Déjame! ¡Oh, Dios! ¿Por qué no podéis dejarme nadie en paz?
Él se sentó en mi sillón.
-No me iré de aquí hasta que te tranquilices y me lo cuentes.
Yo estaba que me subía por las paredes.
Estaba completamente segura de tres cosas:
1. Louis me había rechazado.
2. Niall, aunque no me lo había dicho, estaba dolido por lo sucedido entre nosotros, dado que le había reconocido que me gustaba Louis.
3. Ayer había besado a Harry y hoy él había hecho lo mismo.
-¿Y bien?-dijo Jey-¿Ya estás más calmada?
-¡No, no lo estoy! Yo… ¡El mundo me odia, joder! ¡Quiero irme de vuelta a España! Desde que me fui, no me han pasado más que cosas desagradables…
-¿Yo soy desagradable?
-Exceptuándote a ti.
-Bien, entonces.
Conseguí calmarme y le conté que Harry había intentado besarme.
-Y no me deja en paz, es un jodido pesado…
-Eso será que le gustas.
-No, Jey. Harry no es así. Es el típico que tiene a todas tras él y como yo no lo hago, pues… Para él esto es un juego.
-Juego que él no ganará.
-No-dije, mirándole-Ya me encargaré yo de que así sea.
Más tarde, en mi cuarto, miraba de pie por la ventana, cruzada de brazos, la cortina de agua que caía.
Era tan densa que apenas sí podía distinguir la casa de los chicos.
Me sentía muy mal, peor aún que antes, dado que no me había despedido de ellos.
De Louis y de Harry no quería despedirme, pero, como bien había dicho antes Niall, Liam, Zayn y él no tenían por qué pagar los platos rotos por su culpa, así que le envié un mensaje a este último diciéndole que les echaría de menos y que me instalaría de ocupa en su casa.
Al tumbarme en mi cama, me sorprendí al reconocer en las sábanas el olor de Harry.
En un arranque de ira, las cogí y bajé abajo con ellas.
-¿Qué haces con las sábanas?-me preguntó mi madre.
-Voy a echarlas a lavar.
-¿Están sucias?
-Para mí, sí.
Una vez echadas en el cesto, subí de nuevo a mi cuarto, puse unas nuevas y me puse a buscar en el diccionario la palabra en irlandés que Niall me había dicho en el mensaje. Aw, significaba baby, es decir, nena.
Después me puse a leer Luna Nueva por decimosexta vez hasta que me quedé dormida.
Llamé a Bego por la mañana, ya que quería decirle que si podíamos ir un poco antes a la academia para poder hablar, a lo que ella accedió.
Al entrar, saludamos a Kate y nos dirigimos a la clase, en la cual no había nadie dado que habíamos llegado pronto.
Entonces, se lo conté.
-Vaya… Parece que Harry de verdad está empeñado en ti.
-Si te he contado esto es porque pensé que tú no me dirías lo mismo que todos.
-Pero es que, ¿qué otra cosa podría decirte? Parece que es la verdad.
-Pues yo no quiero que sea verdad.
-No siempre todo es como se quiere.
En ese momento, empezaron a entrar nuestras compañeras y, para sorpresa, nuestra, Jared y Alice.
¿Qué harían los dos juntos?
Estaban hablando al fondo de la clase y nuestras compañeras en sus habituales corrillos cuando, de repente, se callaron. Y luego emitieron unos suspiros bastante audibles.
Las miré y vi que todas miraban hacia la puerta.
Bego y yo nos giramos y nos sorprendimos al ver a Jeydon ahí.
-¿Jey?-dije, avanzando hacia él.
-Eh, Cris-dijo, poniéndome la mano en la cabeza y despeinándome.-¡Hola, Bego!
-¿Qué haces aquí?-dije mientras me quitaba la coleta y me la volvía a hacer.
-Pues lo mismo que tú.
-¿Te has apuntado?
-Ajá.
-Ah, pero…¿Qué sabes bailar?
-Claro, ¿por quién me tomas? Ya lo verás.
Pude sentir en la nuca las miradas de mis compañeras.
Miradas de celos absolutos.
Pero sobretodo me sorprendió la mirada de Amber. Estaba acostumbrada a que me mirara con odio, pero aquello era demasiado odio concentrado en una persona.
-Tú debes de ser el nuevo-dijo Alice, que se nos había acercado.
-Exacto.
-¡Menos mal!-dijo Jared-Me estaba cansando de ser el único chico aquí…
-Te quejarás de la compañía que tienes aquí-le dije yo.
Nos reímos.
-Al final de la clase, os anunciaremos algo que seguro os gustará-dijo Alice-Pero ahora, ¡vamos, a bailar!
Bego, Jey y yo nos pusimos juntos.
Con Jey no se podía bailar, nos hacía reírnos todo el rato y nos desconcentrábamos, pero era divertido.
Jared y Alice nos miraban todo el rato y hablaban entre ellos.
¿Qué se traerían entre manos?
Bueno, quedaba poco para saberlo.
En el descanso, le pregunté por la manía esa de la gorra.
-Eh, Jey, ¿y esa manía de llevar gorra hasta en la ducha?
-Sin ella, me siento desprotegido.
-Ah, bueno…
En estas estábamos cuando Amber se acercó.
-Hola chicos, ¿qué tal?
Nosotros nos miramos con una cara de incomprensión total.
-Bien, ¿y tú?-le dije yo, ya que nadie le decía nada.
-Bah, cállate que contigo no quiero hablar-dijo, girándose y mirando a Jey-¿Y tú? ¿Qué tal? Las chicas-dijo, señalando con la cabeza a sus dos inseparables amigas-y yo estamos pensando hacer una coreografía juntas, pero nos falta uno, ¿querrías unirte?
-Creo que voy a pasar, gracias.
No pude evitar reírme al ver la cara de Amber.
Ella fue a decir algo, pero en ese momento Alice puso la música, así que se calló y se fue.
-Pero, ¿por qué me acosa?-dijo Jey.
-No sé. Bienvenido al club de los que se sienten acosados.-dije yo.
Al acabar la clase, nos hicieron sentar a todos en el suelo como a unos niños pequeños.
-¡Bueno…! Pues os lo diré sin más rodeos. Vamos a presentarnos a un concurso. Tenemos que hacer una coreografía en grupo y después una de una pareja. Nos habíamos inclinado por Amber y Cris…
Amber y yo nos miramos.
¿Juntas? ¡Jamás!
-…Pero hemos estado hablando Jared y yo y hemos llegado a la conclusión de que Cris y Jeydon podrían hacerlo perfectamente. Y, además, creemos que ya tenemos el baile perfecto para vosotros.
Yo aún no había procesado toda la información. Iba a participar en un concurso y, encima, tendría que bailar sola, con Jeydon.
A Harry aquello no le iba a hacer ninguna gracia…Espera, ¿y Harry qué importaba?
-Y el concurso va a ser televisado. Aún no nos han comunicado la fecha, pero no queda tanto. Bueno, pues… Mañana lo hablaremos todo.
Iba a salir en la tele. Iba a tener que bailar con Jeydon. Gente me iba a ver. ¿Y si se repetía la misma historia que hace cinco años atrás?
De camino a casa lo fuimos comentando.
-Jo, Jey, que suerte, el primer día y toma…
-Es que yo lo valgo, Bego. Se me reconoce el talento.
-Anda, menos lobos, caperucito.
-¿Te vienes entonces, Cris?
-¿Qué?-dije, volviendo a la tierra.
-Vamos a ir esta tarde a hacer skate.
-Pero, ¿tú sabes, Bego?-le pregunté.
-¡Qué va! Pero Jey me va a enseñar.
-Puedo enseñarte a ti también.
-Hay formas más ordinarias de matarse. Además, no tengo patín.
-Por eso no te preocupes, yo tengo varios.
-Claro, tantos como gorras, que te pones cada día una distinta…
-Hay que variar, mujer. Bueno, ¿qué? ¿Te vienes, no?
-Creo que hoy declinaré tu oferta. Debo hacer unos recados con mi madre.
-Oh, bueno, está bien, pero la próxima vez no te escapas.
-Descuida, no lo haré.
Les despedí y entré en casa.
Subí a casa y vacié mi bolsa de deporte encima de la cama, metí el pijama, ropa, algunas que otras cosas, me la eché al hombro y me fui, no sin antes despedirme de mis padres.
-¿Adónde vas?
-A la casa de al lado. Me quedaré a dormir allí también.
-¿Con los chicos?
-No, mamá. Ellos no están.
-¿Entonces?
-Alguien debe de hacer de perro guardián y ya que ellos no tienen perro…
Ella puso los ojos en blanco, pero me dejó ir.
Abrí la puerta con la llave que Niall me había dado.
Me resultaba extraño entrar en su casa sin estar ellos allí.
Tiré mi bolsa sobre el sillón y vi que había una nota pegada al televisor.
“A las 21:00 en el 3.” Y un trébol dibujado.
Este Niall…
Aún quedaba bastante para eso, así que me tumbé en el sillón a leer Luna Nueva cuando reparé en que había unas hojas sobre la mesa. Sobre ellas había otra nota.
“¿Qué te pensabas, que durante mi ausencia no habría deberes?” Y otro trébol dibujado.
Cogí las hojas y vi que eran varias frases en irlandés para traducir.
¡Lo iba a matar!
Fui a casa a coger el diccionario, volví y fui a la cocina.
En la nevera había otra nota, esta vez con una letra diferente, que ponía “DON´T TOUCH THE COKES” así que supuse que era de Zayn.
Cogí la nota, la estrujé, la tiré y, haciendo caso omiso a lo que decía, me cogí una lata y me senté en el sillón, poniéndome a hacer las frases.
Niall me había puesto tantas frases que ni en tres vidas las conseguiría acabar, por lo que se pasó la tarde volando y, para cuando quise darme cuenta, quedaba menos de media hora para la entrevista.
Cogí algo de pan bimbo y me hice un sándwich de lo que pillé, otra Coca Cola y me senté de nuevo en el sillón.
Puse el 3, esperé los anuncios y, para cuando empezó el programa, ya me lo había comido y bebido todo.
Aplaudí al verlos en la tele.
El entrevistador hacía muchas bromas y preguntas, Liam las contestaba la mayoría y los demás se reían por detrás de un tío que corría por el plató perseguido por un micrófono que tenía atado a la cabeza.
-Y bueno, Louis, últimamente te hemos visto bien acompañado por una muchachita…¿No es así?
¡Oh, qué hablaban de mí en la tele!
-Ah, sí Jack, sí. Es una buena amiga.
-¿Y cómo os conocisteis?
-Eso mejor preguntáselo a Niall, fue culpa suya.-dijo, riendo.
-¡Es cierto!-dijo el aludido-Pues verás…
Y se lo contó todo.
-Qué curioso, ¿no?-dijo Jack, alias el entrevistador.
-Ya, pero así es la vida. Y gracias a ella tenemos dos amigas más…
-¿Han oído eso, amigos? ¡Se regalan amigos!
La entrevista duró un rato más.
Harry apenas habló y a mí me dio igual.
Cuando se apagó, apagué la tele y me acomodé de nuevo en el sillón para seguir haciendo las frases.
Continué haciendo frases hasta las doce más o menos.
Los ojos me picaban y no podía ver con claridad lo que ponían en las frases.
Las guardé y fui a cerrar la puerta con llave.
Después, fui al salón a acomodarme para dormirme cuando caí en la cuenta de que aún no había visto las habitaciones de los chicos.
Sentí curiosidad, así que subí arriba a verlas.
La primera a la que entré era la de Liam, lo supe porque había un muñeco de Toy Story y recuerdo que una vez me comentó que le gustaba, después fui a la de Zayn. Supe que era suya por la cantidad de espejos que había. La de Niall estaba llena de fotos de comida y de Justin y la de Louis me la salté porque ya había estado en ella y no me apetecía entrar de nuevo.
Al girar el pomo de la puerta para entrar en el cuarto de Harry recordé que ya estuve una vez allí, cuando le tiré el agua helada a la cabeza y vine a disculparme. Aquella vez no me fijé en los detalles, como las fotos de gatos que había, o las de Kings of Leon, The Beatles y demás.
Me tropecé con la pata de la cama y caí sobre ella.
Olía enormemente a él.
Abrí la cama y me metí dentro, tapándome.
Estaba oscuro, no era mi cuarto y estaba sola, pero el fuerte olor de Harry hacía como si él estuviera verdaderamente ahí y no me costó conciliar el sueño.

Bueno, queridas lectoras, pues aquí el 12. Gracias a todas aquellas que léeis y comentais, que lo primero es importante, pero lo segundo es agradecido (?) Ahora que ha acabado el curso prometo escribir con más regularidad y creo que vamos a empezar ya a escribir la novela de los chicos de vampiros :3













2 comentarios:

  1. HOLA..
    Bueno no se si te he dicho que ..ME ENCANTA..
    Es que, tiene ese punto que queda perfecto al juntar humor y amor..
    Y bueno que a pesar de que los capitulos son eternamente largos..Cuando termino de leer digo algo como..."AHH, ENSERIO? ¡QUIERO MÁS!"....
    Y eso tiene su merito, porque en tu caso que sean largos no cansa...ME ENCANTA..JIJIJI
    Y DOS COSAS...
    1) Ohh jujujuu..Quiero saber quien elegirá Cristina...Aunque yo reconsideraría la opción...LOS 5 SON TAN MONOSOS Y...ME QUEDO CON...LOS CINCO JIJIJ..Okno..
    2)SIGUIENTE.

    Muchos besos de:
    @Natalia_Villalta

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  2. Dios santo venditooooo!!! Niall,Niall,Niall!! o Harry? dios no se...es que Niall es tan monoso con ella y Harry es tan salvaje y malote que me pone mazo...JAJAJAJAJAJ pero no se creo que prefiero que se quede con Harry porque chica...hay que aventurar :) me encanta tu novela, me la he leído en un día ¡entera! con lo que me cuesta a mi leer y me e enganchado como los mosquitos a las lamparas!! Siguiente!!!
    @marialovesSmile

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