sábado, 23 de junio de 2012

Capítulo 13


Desperté y lo primero que sentí fue el olor de Harry, cosa que me hizo sonreír.
Después me pellizqué el brazo.
“Estúpida, ¿en qué estás pensando?”    
Me levanté y bajé abajo.


-¡Buenos días!
-¡Ah! ¿Bego?-dije, girándome-¿Qué haces aquí?
-Lo mismo que tú, supongo.
-¿Hacer de okupa en casas ajenas?
-¿Qué? ¡No! Niall me dio una llave y me dijo que te echara una mano con la casa…
-Ah, vale… Pues iba a desayunar, ¿vienes?
-Claro.
Nos dirigimos ambas a la cocina y, sirviéndonos algo de desayuno, nos sentamos a la mesa.
-¿Qué hacías durmiendo en la cama de Harry, Cris?
Esa pregunta inesperada me hizo escupir la leche que tenía en la boca.
-¿Qué? ¿Cómo lo sabes?
-Entré, vi tu bolsa y fui en tu busca. No veas lo que me sorprendió encontrarte ahí…
-Oh, bueno…
Y me quedé callada, mirando el suelo.
-¿No me lo vas a decir?
-Es que no sé la respuesta.
Bego río.
-Eres un caso, chica.
-Pero eso ya lo sabíamos.
-Cierto.
Les recogimos un poco la casa, la limpiamos como pudimos e incluso le hice la cama a Harry.
“Por favor que él no lo sepa, que él no se dé cuenta, por favor…”
-Eh, ¿y qué tal ayer haciendo skate?-le pregunté.
-¿Qué? ¡Ah! Muy bien. No aprendí del todo, pero… Fue muy divertido. Jey me dijo que hoy no había manera humana de que te escaparas.
-¡Oh! Pobre iluso. Parece ser que aún no me conoce del todo…
Comimos en la casa y cuando tuvimos que irnos a la academia nos fuimos a nuestras respectivas casas y quedamos en frente de la de Jey, ya que habíamos acordado ir todos juntos a partir de ahora a la academia.
Él apareció con su típica gorra y esa sonrisa pícara que siempre escondía una risa muy dulce que tanto me gustaba.
-¿Qué tal esos recados de ayer?-preguntó.
-Ah, muy bien, gracias.
Cuando Bego me preguntó que por qué no les había dicho la verdad, que no iba a hacer unos recados con mi madre sino que me iba a casa de los chicos, le dije que es que tuve miedo de que quisieran ir conmigo.
Necesitaba aquella tarde para mí.
Fuimos hablando todo el camino de las canciones que tendríamos que bailar para el concurso.
Yo sugerí que a lo mejor nos hacían bailar la macarena, pero Bego y Jey descartaron mi idea.
Fue toda una sorpresa cuando nos lo dijeron.
-En grupo bailaremos Don´t Wanna Go Home, de Jason Derulo-Alice se giró hacia Jey y yo-Y, vosotros dos, Dance Again, de Jennifer López.
Jey y yo nos miramos.
Aquello no nos lo esperábamos.
-A partir de ahora-continuó Alice-Estaréis la mitad de la clase practicando en grupo y la otra mitad vuestro baile. Ahora vamos a enseñaros la coreografía Jared y yo.
Me quedé bastante rota al ver lo que tenía que hacer.
Era una coreografía un poco bastante… Picante.
A Harry no le gustaría nada.
“Bueno, ¿y a Harry qué le importa? Deja de pensar en él…”
Practicamos la coreografía grupal y, cuando Jared nos lo indicó,  abandonamos la clase para reunirnos con él en otra, donde practicaríamos la nuestra.
No me acostumbraba a que Jey me tocara.
El baile exigía que nos tocáramos mucho y, cada vez que Jey me rozaba, salía una imagen de Harry en mi mente que decía “No me gusta el nuevo”, “Gatita” o que incluso no decía nada, pero molestaba igual.
-¡Cris, Cris!-dijo Jared-Se supone que estás loca de amor por Jeydon. ¡Déjanoslo ver! ¡Tírate sobre él como si fuera lo que más amaras en el mundo!
Cogí impulso y le miré a la cara, mas cuando fui a saltar, no fue la cara de Jeydon la que vi, sino la de Harry.
Me asusté, resbalé y caí al suelo.
-¡Cris! ¿Estás bien?-dijo Jey, agachándose para recogerme del suelo.
-Sí, claro...
-Se acabó por hoy. No debería presionaros tanto, pero es que estoy tan nervioso…¡El concurso es en menos de dos semanas! ¡Si al menos nos hubieran avisado con más tiempo…!
-No te preocupes, Jared, no es culpa tuya.-dije.
Esperamos a Bego sentados en recepción.
Hoy Kate no estaba tras el mostrador, en su lugar, había una vieja cincuentona que no nos había dejado coger caramelos.
Cuando me acerqué a coger alguno, me quitó el cenicero y volcó su contenido en el interior de su bolso.
Al rato, Bego apareció.
-¡Buff! Vamos demasiado rápido… ¿Y vosotros qué tal?
-Bien-dije yo.-Ahí vamos.
Salimos de allí y dejé que el peso de la conversación cayera sobre Bego y Jey.
¿Por qué?
“Como si fuera lo que más amaras en el mundo…” Y aparece Harry.
-Cris…¡Cris!-dijo Bego.-Te estoy hablando.
-¿Qué, perdón?
-Decía que si quieres que vayamos esta tarde contigo a casa de los chicos.
-¿Quiénes?
-Marta, Jey y yo.
-No, Jey no, que sólo es una fiesta para chicas.
-¡Eh!-Se quejó el aludido-Que yo también quiero ir.
-Te aguantas, haber nacido chica.
-Que no es justo, jo.
-Bueno… Pero te dejo con una condición.
-¿Cuál?
-Que vengas sin gorra.
-Entonces no voy-dijo, decidido.
-Pero…
-No insistas, que no.
-Bueno, pues ven con ella.
Había que ver el afecto que les tenía a sus queridas gorras.
-¡Bien!
-Bueno, pues os espero en la casa-dije, ya que yo era la que más cerca vivía de ella.
-¡Vale!
Más tarde, cuando todos estábamos en la casa…
-Pobres chicos-dijo Bego-Hacemos una fiesta en su casa cuando ellos no están.
-Bueno, pues haremos otra cuando estén, también-dije.
Jey estaba en el salón viendo la tele y nosotras tres estábamos en la cocina, debatiendo el qué hacer de cenar cuando llamaron al timbre.
-¡Ya voy yo!-dijo Marta.
Al rato, apareció junto con Annie.
-¡Ah, Annie!-dijo Bego-¿Cómo tú por aquí?
-Oh, venía a hablar con los chicos porque tenía que decirles algo.
-Pues ahora no están-dije.
-Estamos haciendo una fiesta, ¿quieres quedarte?-sugirió Marta.
-¡Sí, quédate!-la animamos Bego y yo.
-Y así se lo dices mañana cuando vengan-dijo Bego.
-¡Vale!
Y se puso a ayudarnos a hacer la cena.
-¡Me aburro solito en el salón…! ¡Eh! ¿Tú quién eres?-dijo Jey, que había hecho acto de presencia en la cocina.
-Soy Annie.
Estuvieron hablando un rato sobre la economía mundial y el impacto de los ositos de peluche en el mundo.
Después de cenar, jugamos a tirarnos por las escaleras con unas cajas que Marta y Jey habían traído de su casa.
-Jo, Cris es que contigo no se puede…-dijeron todos, dado que les gané por goleada.
-Es que las cajas son mi religión. Les he dedicado años y años de mi vida.
Pusimos música y gritamos y bailamos, corrimos en círculos, jugamos al pilla pilla en el jardín, jugamos al beísbol con sartenes, hicimos la croqueta, contamos historias de miedo que asustaron tanto a Jey que se puso la gorra en la cara y, finalmente, vimos la tele.
Al final, acabamos durmiendo cada uno en un sitio extraño.
Annie durmió de pie, con la cabeza detrás de un cuadro, Jey dentro de un cajón de la mesa central, Bego se decidió por dormir dentro del sillón, Marta bajo la alfombra y yo en una maceta.
Cuando abrí los ojos, lo primero que vi fue la cara de Zayn prácticamente pegada a la mía.
-¡Ah!-grité, mientras me caía de la maceta y me estampaba contra el suelo.
Zayn se rió.
-¡Al fin despiertas! Llevo como tres cuartos de hora mirándote…
-Anda ya, como va a ser tanto tiempo si tú no te sabes las horas…¡Zayn!-dije, cayendo en la cuenta de que habían regresado y abrazándole-¡Habéis vuelto!
-Sí…-dijo este, medio asfixiado.-¿Qué hacías durmiendo en la planta de Liam?
-No sé como llegué ahí. ¿Dónde están los demás?
Niall entró por la puerta.
-¡Niall!-dije, corriendo hacia él y tirándome sobre él como Jared me había dicho ayer que lo hiciera sobre Jey.-¡Has vuelto!
-¡Guau!-dijo este, luchando para no doblarse hacia atrás por mi peso-Sí que nos has echado de menos.
-A ti sí.-le dije, abrazándole más fuerte.
Liam, Louis y Harry aparecieron también y se quedaron mirando a la gente que dormía esparcida por su salón.
-Pero… ¿Qué ha pasado aquí?-dijo Liam.
-No preguntes lo que no quieras saber…
Cuando todos se hubieron despertado y saludaron a los chicos, fuimos todos a desayunar.
Yo me senté en la encimera con las piernas separadas y Niall se apoyó en ella, así que yo puse la cabeza sobre su espalda mientras le abrazaba con brazos y piernas.
-Hice los deberes, profe.-Le susurré.
-¿Si? Tendré que corregírtelos.
-Cuando quieras.
En estás estábamos cuando Harry entró en la cocina y se apoyó en una pared.
-Eh, Cris-dijo.
-¿Hum?
-Por casualidad, ¿no habrás usado mi cama para algo, verdad?
Mis amigos se callaron y me miraron.
Oh, demonios.
Me había pillado.
Pero, ¿cómo? ¡Había sido tan cuidadosa!
-¿Yo? ¿Para qué?
-No sé… Es que yo siempre coloco la almohada para que tenga la doblez mirando hacia la puerta y ahora está mirando hacia la ventana.
Sin duda, pillada.
-Vale, sí, dormí en ella, ¿y qué? Es que pensé que te jodería que las sábanas tuvieran mi olor.
-Pues acertaste, ahora tendré que echarlas a lavar.
-Yo lo hice cuando… Ya tú sabes.
-O quizá tenga que quemarlas, si no logro quitar tu olor de ellas.
-Una lástima de sábanas, son muy suaves…
Como nos habíamos quedado en silencio, Bego decidió romperlo.
-¿Os hemos dicho ya que vamos a participar en un concurso?
-¿Qué?-dijo Liam.
-Sí, con la academia de baile. Va a ser televisado. Tendremos que hacer una coreografía grupal y… Después Cris y Jey participarán también en la categoría de parejas.
-¿Qué?-dijo Harry.
-¿Y vosotros desde cuándo sois pareja?-dijo Marta, dando una patada a su hermano-¡Anda que me cuentas nada!
-No necesariamente tenemos que ser pareja para participar-dije yo, abrazando aún más fuerte a Niall y hundiendo más la cabeza en su espalda.
-Además, fueron los profesores quienes lo acordaron así-dijo Jey- Al principio, la querían poner con Amber.
-¿Te imaginas que lo llegan a hacer?-dije.
-Me hubiera ofrecido voluntario para ocupar su lugar.
-Cual tributo.
-Claro.
-¡Ah!-dijo Marta-Pero, ¿tú no tenías algo que decirles a los chicos?-dijo, dirigiéndose a Annie.
-¡Es cierto!-dijo esta, dándose un golpe con la mano en la frente.-Veréis… Es que tengo que volverme de vuelta a España. Me despidieron del bar donde trabajaba y… Tengo que volver.
-¡Oh!
Niall se zafó de mi abrazo y fue a abrazarla a ella.
Entendí que fueran buenos amigos y que quisiera consolarla, pero a mí me sentó mal.
Me abracé a mí misma, pugnando por no llorar.
Aquel gesto me había dolido más de lo que imaginaba.
-Pues tendremos que hacer una fiesta en tu honor, ¿no?-dijo Louis.-No te puedes ir así como así.
-¡Cierto!-dijo Niall-Esta noche, todos aquí.
-¡Vale!-exclamaron todos, menos Harry y yo.
Por la tarde seguimos practicando el baile por separado.
Y cada vez pasaba igual.
Cada vez que tenía que tirarme sobre Jey la cara de Harry aparecía.
Al menos, Jared decía, ahora se veía que tenía pasión de verdad el baile, que en verdad se veía que estaba perdidamente enamorada de él.
-¿Skate hoy?-preguntó Jey.
-Vale, skate hoy-le concedí.
-¡Bien! Mi jardín servirá para practicar hoy.
-¿Y por qué no el mío? Siempre vamos a tu casa.
-Ah, pues vale.
Bego dijo que iba a ayudar a los chicos a preparar la fiesta, así que nos dejaba a los dos solos practicando.
Y ahí estábamos, Jey y yo en mi jardín, con unos cacharros de esos para patinar.
Puso uno en el suelo.
-Bueno, sube.-dijo.
-¿Y si me caigo? Tiene pinta de que se va a mover…
-Yo te sujetaré.
-Bueno… Vale.
Subí con poca convicción y él me tendió las manos para que las agarrara, cosa que hice.
-Bien, ¿ves? Ahora estás encima y no pasa nada.
-Porque me estás sujetando.
-Vamos paso a paso. Tú al menos me tienes a mí, pero cuando yo empecé… No tenía quién me sujetara y me daba cada ostia…
Reí.
-Bueno, ahora vamos a avanzar un poco.
-¡No, no, qué me caeré!
-Que no, ya verás, que yo te voy a sujetar.
-Vale.
Sin soltarme, andamos un poco y al final me acabé cayendo sobre él.
Lo pasamos muy bien, riéndonos y tal e incluso llegué a poder manejar el cacharro ese por mi cuenta y podía ir suelta cortas distancias.
-¡Bravo! He de decir que has aprendido muy deprisa…
-Lo llevaré en la sangre.
Jey rió.
-¿Sabes? Hemos tenido público todo el tiempo-dijo, señalando con la barbilla algún punto detrás de mí.
Me giré y vi a Harry asomado a la ventana.
Levanté el brazo y le saludé.
Él hizo lo mismo y después se metió dentro de casa.
Que chico más enigmático.
-Bueno…-dije, mirando el reloj de la muñeca-Creo que vamos a tener que ir preparándonos para la súper fiesta.
-Jo…
-¡Venga!-dije, cogiéndole la gorra y echando a correr.
-¡Ah, no, por Dios! ¡Quítame el alma o la vida, pero la gorra no!
Al final me acabó pillando y le puse de nuevo la gorra en la cabeza.
-¿Cuánto tardarás en prepararte?-preguntó.
-Una hora, creo.
-¿Tanto?
-Eh, que para mí eso es poco.
Puso los ojos en blanco.
-Bueno, dentro de una hora estaré esperando delante de tu puerta.-dijo.
-Como gustes.
-Entonces, hasta dentro de una hora.
-¡Adiós!
Me duché, me peiné a conciencia e incluso me maquillé un poco. Era un desastre maquillándome, pero al menos iría un poco distinta, que era lo que buscaba.
Me puse un bonito vestido blanco corto, sin mangas y unos tacones.
¿Necesitaría bolso? No, claro. ¡Pero si iba a la casa de al lado!
Bajé abajo y les expliqué con pocas palabras a mis padres qué es lo que iba a hacer y dónde.
-¡Bueno, me voy, adiós!
-¡Adiós hija, no bebas mucho!
-¡Pero si yo no bebo, papá!
-¡Nunca se sabe!
Puse los ojos en blanco y salí de casa.
Fuera, como me había prometido, estaba Jey.
Fiel a su estilo, llevaba una camiseta azul con unos pantalones vaqueros y unas Supras azules.
Y, por favor, no olvidemos su gorra azul también.
-Hola-dije, cuando me reuní con él.
-Eh, qué mona.
-¿Insinúas que tengo algo de parecido con esos animales?
-No, yo quería decir que…
-Ya, ya sé no te preocupes. Gracias. ¿Y Marta?
-Se fue hace rato a ayudarles.
-Pero, ¿qué van a hacer que tanto hay que preparar?
-Yo que sé, lo han tenido todo en el más mayor de los secretismos.
-Bueno, vayamos a descubrirlo.
Llamamos al timbre y Niall nos abrió.
-¡Eh, pequeña! ¡Aquí estás!-dijo, dándome un gran abrazo de oso que me levantó del suelo.
-Cuánto afecto…-dije, cuando me dejó en el suelo.
-Te corregí los deberes. Que sepas que tienes unas cuantas cosas mal…
-¿Qué dices? ¡No me fastidies!
Niall rió.
-Ya lo corregiremos, ¿vale?
-Vale.
-Ahora pasad, vamos. Al jardín.
Salimos adonde Niall nos indicó.
Los demás estaban fuera, a excepción de Annie que vendría más tarde.
Habían puesto varias mesas con comida y bebida, un reproductor de música y altavoces y habían puesto luces de colores.
Guau.
Me reuní con mis dos amigas y nos pusimos a hablar de los vestidos que habíamos elegido, pero como esa conversación sólo duró como cosa de dos minutos, pues nos dirigimos a la mesa a por algo de beber.
-No me lo digas-me dijo Zayn-Coca cola, ¿verdad?
-Jo, Zayn, si ya lo sabes, ¿para qué preguntas?
Cuando empezó a anochecer fue cuando Annie se presentó y pudimos comenzar la fiesta.
Annie, Bego y Marta bailaban en el centro del jardín con Zayn, Harry y Liam, Niall comía en la mesa y yo estaba sentada en ella, viéndoles bailar.
Jey le explicaba a Louis ciertos pasos raros que hacía él.
Cuando se cansó de escucharle, se acercó y se apoyó en la mesa, a mí lado.
-Eh-dijo.
-Eh-le respondí, mirándome los pies.
-¿Qué tal?
-Bien, bien… ¿Y tú?
-Bien, también. Quería preguntarte si estabas enfadada, ya que como ya no hablas conmigo…
-¿Enfadada yo? Oh, no Lou, claro que no…
Le miré y ambos sonreímos.
-¿Amigos?-dije, tendiéndole la mano.
-Amigos-dijo, aceptándola.
Reí, feliz.
Ahora todo estaba bien con Louis.
Yo le seguía queriendo, claro, nunca se deja de querer a una persona por mucho daño que esta te haga, pero prefería tenerlo como amigo que no tenerlo.
-¿Quieres bailar?
-En realidad, tú no quieres bailar.-dije.
-Cierto, pero…
-¿Vas a comerte eso?-me preguntó Niall, mirando los Doritos que tenía en la mano.
-No, anda, toma-dije, dándoselos.
-Os dejaré solos  rodeados de comida, que parece que es dónde os gusta estar-dijo Louis, abandonándonos.
-Cómo nos conoce Louis, ¿eh?-dijo Niall-¿Ya has arreglado las cosas con él?
-Sí, lo hice.
-¿Estás contenta ya?
-Sí, mucho.
-Bien. Oye, ¿recuerdas cuándo fuimos a cenar al sitio ese dónde había un camarero con un bigote descomunal?
-Claro.
-¿Recuerdas tu promesa?
-Hum… Creo que no.
-Me prometiste bailar conmigo más tarde en la disco, pero no lo hiciste.
-Puedo arreglarlo. ¿Me concederías este baile?-dije, tendiéndole mi mano con un toque muy teatral.
Él la agarró.
-Por supuesto.
Dejamos a Zayn como encargado de la música (y para que vigilara la Coca Cola que aún no me había acabado de tomar) y nos reunimos con los demás en la pista.
Liam le daba vueltas a Marta mientras esta reía, Jey y Bego acompañaban la música con algunos pasos que reconocí como los que usábamos en la academia y Annie intentaba copiarlos.
Harry, por el contrario, estaba sentado en las escaleras, bebiendo una lata de vete a saber qué y nos miraba.
La canción era bastante lenta (cosa rara con Zayn pinchando, pero quizá se estuviera peleando con una lata de Coca Cola y se le hubiera colado esta), así que le pasé los brazos por el cuello a Niall y nos movimos al ritmo de la música.
-¿Por qué no estás con Annie?-pregunté al rato, muerta de curiosidad-Se va a ir y no la vas a ver en un tiempo.
-Porque me apetece estar contigo.
Iba a responderle cuando empezó a sonar All around the world de Justin.
Los dos nos miramos y empezamos a bailar como unos cabras.
-Se van a hacer daño-observó Jey, al ver la vitalidad con la que bailábamos, o más bien, hacíamos el loco.
Cuando acabó la canción, estábamos matados, así que fuimos a por algo de beber.
Busqué mi Coca Cola, pero no estaba por ningún sitio.
-Zayn, ¿has visto mi…?
En ese momento, sorprendí a Zayn con mi lata.
Sabía que era la mía porque la había quitado la chapa de arriba.
-Sí, sí que la he visto sí. ¿La quieres?
La cogí.
Estaba vacía.
Le miré mal durante largo rato, hasta que Niall me dio otra y se me olvidó todo.
Aún sostenía la lata vacía en la otra mano porque me hacía gracia.
Niall había decidido atacar de nuevo la comida para reponer fuerzas por si sonaba otra canción de Justin.
Miré de nuevo hacia la congregación de amigos míos que bailaban y me sorprendí enormemente al ver a Harry y a Annie bailando.
Apreté, con fuerza e inconscientemente, la lata de Coca Cola y la estrujé.
Aquello no me hizo ninguna gracia y me cabreaba el no saber por qué eso me molestaba.
Jey vino a la mesa para beber algo.
-Tú bailas conmigo ahora, ¿vale?
-Quiera o no me vas a obligar, así que…-dije.
Fui con él a bailar, pero, aunque intentaba, y de veras lo intentaba, fijarme en él, mis ojos no podían apartarse de Harry.
Quería ver qué estaba haciendo, si la estaba rozando, si la agarraba, si le daba vueltas, si la sonreía, si la hablaba.
Entonces, sonó Dance Again.
-¿Esta no es la canción que vosotros dos tenéis que bailar?-dijo Liam.
-¡Bailarla, bailarla!-empezaron a decir todos.
-Pero…-dije yo, mirando a Harry.
No podría hacerlo si él me estaba mirando, algo en mi interior me lo decía.
-El público lo pide-dijo Jey-No puedes negarte.
-¡Oh, vale, está bien! Zayn, ponla otra vez.
-¡Va!
Y la bailamos.
Aún no estaba del todo perfeccionada, pero salió bastante bien.
Aparte, había que sumarle que llevaba vestido y unos señores tacones.
Miré las reacciones de mis amigos.
Liam, Louis y Zayn tenían una cara de “Not bad” que no podían con ella, mis amigas estaba con cara de “LOL, ¿qué es esto?”.
A Niall no le hizo mucha gracia, lo supe porque durante el baile dejó de comer y, aunque intentó hacernos ver que el baile no le importaba, su cara decía todo lo contrario.
Y en cuanto a Harry… Puso exactamente la misma cara que yo sabía que pondría.
-Pues está muy bien.
-Sí, tío. Nos mola.
Una vez que se hubo pasado la euforia del momento, todos volvimos a lo nuestro.
Zayn a su música, Niall a comer y los demás a bailar.
Yo continué bailando con Jey.
-Parece que a tu amiguito Harry no le ha hecho mucha gracia vernos bailar así-dijo él.
-Bah.
-Y tú no has dejado de mirarle todo el rato.
-¿Yo? Me confundes con otra.
Rió.
Entonces, se inclinó y me besó.
Estuvo a punto de meterme la gorra por el ojo pero gracias a Dios, no lo hizo.
Por primera vez cuando me besaban, me veía libre de cualquier pensamiento hacia Harry y no sonó en mi cabeza la tan famosa canción de In your heard, Harry´s versión.
En ese momento, alguien nos separó con fuerza.
Abrí los ojos y vi que había sido Harry.
-¿Tú quién te crees que eres para besarla?-le dijo a Jeydon, señalándome.
-Pues alguien a quién le gusta ella y tiene cojones para demostrarlo y hacerlo.
Aquello no le gustó nada a Harry.
-¿Insinúas algo?
-Tú sabrás. Además, ¿a ti qué te importa lo que yo hago o dejo de hacer?
-Chicos, ya venga-dijo Liam, intentando calmarles.
-Sí, Harry, para-dije, cogiéndole del brazo, mas él se soltó con fuerza.
-¡No me toques!
-¡Y tú no la grites, payaso! ¡Vuelve a hacerlo y te parto la cara!
-¿Tú a mí? ¡Me gustaría verlo!
Y verlo, lo que es verlo, lo vio, ya que se llevó un guantazo.
Y yo grité.
Me había dolido hasta a mí.
Acto seguido, comenzaron a matarse mutuamente.
-¡Parad, parad por favor!-gritaba yo, pero ellos no me hacían caso.
Intenté ir hacia ellos, pero Niall se puso en medio.
-No, a ver si te van a golpear a ti.
-¡Me da igual, quítate! ¡Se van a hacer daño!
Mas Niall se tomó muy en serio su papel de muro impenetrable y no había manera de pasarle.
Cuando lo conseguí, me agarró por la cintura y me levantó en el aire, mas yo pataleé.
¡Me sentía tan culpable! Espera… ¡Si es que lo era!
No quería que se hicieran daño, pero, había una parte en mi interior, que sufría expresamente por Harry.
Como le pasara algo, yo lo iba a pasar muy mal.
Al final Louis y Zayn consiguieron separarlos.
Zayn y Marta se llevaron aparte a Jey, que todavía gritaba queriendo matar a Harry y Louis se llevó a Harry, al cual le sangraba la nariz.
Los dos entraron en casa.
Me zafé de Niall y corrí tras ellos.
-Espera, no te muevas, ahora vengo-dijo Louis, saliendo a todo correr de la cocina.
Aproveché dicha ocasión para meter la cabeza dentro y mirar.
Harry estaba apoyado en la encimera, sujetando un pañuelo sobre la nariz.
Entré y cogí una servilleta.
-Toma-dije, tendiéndosela-El pañuelo está empapado.
Tiró el pañuelo y lo sustituyó por la servilleta.
Louis fue a entrar, pero al verme allí dentro, se fue.
Nos quedamos en silencio.
De vez en cuando le iba dando otra servilleta para sustituir la anterior, así hasta que paró de sangrar.
Le hice sentarse en un taburete y le limpié, con un pañuelo mojado en agua, la cara cuidadosamente.
Una vez que lo hube hecho, caí en la cuenta del moratón que tenía a un lado de la cara.
-¿Te duele?-dije, pasando con cuidado el pañuelo por él.
Él frunció el ceño.
-No.
-¿Qué harás ahora que te has destrozado la cara con la que te ganabas la vida?
-No he hecho nada que un poco de maquillaje no pueda ocultar.
Abrí el frigorífico, saqué un poco de hielo, lo metí en una bolsa, tapé esa bolsa con un paño de cocina y se lo puse en la cara.
-Toma, sujétatelo así durante un rato.
Al ir a cogerlo, sin querer cogió mi mano, lo que me puso nerviosa.
Cuando se dio cuenta, dejó mi mano en libertad.
-¿Por qué no te has ido con él?-preguntó, cuando me senté en la encimera.
La verdad, no lo sabía.
Había sido algo instintivo ir tras él.
Quería saber cómo estaba, si se había hecho daño y, si así era, cuidarlo.
-Porque te consideré más importante.
No le había dicho toda la verdad, pero eso no era del todo mentira.
Harry sonrió, pero al hacerlo, el moratón de la mejilla le dolió y se quejó.
-¿Por qué lo has hecho?-pregunté.
-Porque no quería que se propasara contigo.
-No lo había hecho.
-Por si acaso.
-Estás loco.
-Puede… Y así me va.
-Eres un estúpido, ¿sabes? Me asustaste. Pensé que te iba a hacer daño de verdad.
-¿En serio? Pero si no me ha hecho ni cosquillas.
Al hablar, le dolía el moratón de la mejilla.
-No quiero que te hagan daño, Harry. Ni Jey, ni nadie.
-Tú ya me lo haces.
-¿Yo? ¡Pero si yo no te he pegado!
-Ni falta que hace.
-¿A qué te refieres?
-Da igual.
-No, no da igual.
-Ya te lo diré.
-¿Cuándo?
-Cuando no me duele el hablar.
No pude evitar reír.
-Vale, está bien.
-Y que sepas que también tenía que partirle la cara porque me caía mal. No todo es por ti.
-Ya, ya me imaginé.-dije, acercándome a la puerta de la cocina.
-Eh, Cris.-me giré-Gracias por hacer de mi mamá.
Sonreí.
-Gracias tú por hacer de mi papá aquel día.
Obviamente, estaba hablando de la noche en que me emborraché.
Y salí de la cocina.
Los demás estaban fuera, preocupados.
-Lamento la que he liado. La fiesta se ha ido a la shit por mi culpa…
-¿Qué? No, claro que no mujer. Han sido ese par de borregos…
Me despedí de Annie y de los demás y decidí irme a casa.
Demasiadas emociones en un solo día.
Además, mañana tendría que contestar a una pregunta, ¿por qué había ido corriendo desesperadamente tras Harry?, y quizá no me gustara la respuesta.



 ¡Bueno, gentes! Muchas gracias, por leer, de verdad. Lamento no haber subido en...¿2 semanas, tal vez? ¡Arg, no recuerdo! El caso es que como ya se a acabado el curso, ya podré escribir siempre. ¡Bien por todos! Otra cosa que quería decir es que, por si aún no lo sabéis, he empezado a escribir una novela de vampiros, licántropos y Justin Bieber justinbiebervampirestory.blogspot.com por si os interesa y la prometida novela de vampiros de 1D ourownvampirestory.blogspot.com, que escribo con Styles One Direction.
Y me gustaría pediros un favor. ¿Seríais tan amable de promocionarlas? Ambas tiene sólamente un capítulo y no sé, sólo si queréis, podéis hacerlo. Pero a mí me haría feliz (?)
Bueno, que eso.
Muchas gracias por todo :3
Cris Bieber Horan Styles.


1 comentario:

  1. Me encanta como escribes ! Pura perfeccion! Sigue escribiendo , espero qu no tardes mucho en subir :) Ya les dire a mis amigas que se lean tus fics que seguro que les encantan como a mi! :)

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